El movimiento sindical tiene la obligación de luchar para lograr cambios estructurales profundos que hagan posible la construcción de una nueva sociedad más próspera, justa, libre, solidaria y realmente democrática.
En 1974 la Universidad Nacional se enfrentaba a una crisis en el sistema económico capitalista mundial con características de recesión. Ese mismo año, un grupo de trabajadores tomó la iniciativa de conformar un sindicato, pues consideraron que algunas de las decisiones y acciones del entonces rector, el Presbítero Benjamín Núñez Vargas y su gabinete afectaban sus derechos. Es así como el miércoles 22 de mayo en las aulas de la Facultad de Filosofía, Artes y Letras, se constituyó , la principal organización sindical para representar y defender los derechos laborales de las y los trabajadores de la Universidad Nacional.
Entre las propuestas para denominar a esta organización gremial, estuvieron SUN, SINDEUNA y SITUN. La última ganó por amplia mayoría y se definieron el rojo y el amarillo como su colores oficiales.
A tan solo cuatro años de su constitución, el SITUN negocia la primera convención colectiva; tres años más tarde mejora las condiciones laborales en la segunda convención, y en 1984 negocia la tercera convención colectiva. E el 2011 se negocia la cuarta convención, misma a la que se le firma un adendum. Cada uno de estos procesos, mejoró las condiciones laborales y la calidad de vida de los trabajadores.
Entre los principales logros, destaca en 1981, la creación del Fondo de Beneficio Social, el cual cuenta según lo estipulado, con representantes sindicales ante la junta directiva, lo que permitió generar dentro de los Comités Ejecutivos del Situn, programas y proyectos en beneficio de los trabajadores, como e Centro de Recreo, el Centro Infantil Carmen Lyra (Ciuna), la Clínica de Especialidades Médicas y recientemente la escuela.
Además, logró como organización la justa administración de la cesantía.
Por primera vez en 50 años, se denuncia la convención colectiva por parte de la administración universitaria, por lo que se conforma una comisión en conjunto con la administración para salvaguardar sus contenido hasta tanto no se negocie un nuevo pacto colectivo.
Por su condición de sindicato consolidado y combativo en el ámbito nacional, el SITUN participó activamente, junto con otras organizaciones homólogas de la educación y la salud, en luchas importantes como el combate al combo del ICE, al tratado de libre comercio con Estados Unidos, a la minería a cielo abierto en Crucitas, al TISA, a los proyectos de salario único y combo fiscal. En la actualidad, está en pie de lucha contra la implantación de leyes atentan contra la autonomía universitaria, el derecho a la huelga, a un salario digno para toda la clase trabajadora y se mantiene vigilante para la asignación de un FEES justo y equitativo.
El SITUN mantiene su presencia activa en juntas directivas y comisiones, en las que cuenta con más de 25 representantes.
A pesar de las distancias, la conformación de 23 seccionales en las 5 sedes regionales le permite a cada una de ellas el sentirse representadas.
El Comité actual está compuesto por 14 secretarías, y cuenta con el soporte del cuerpo administrativo, constituido por cinco trabajadores permanentes, área de asesoría legal también para afiliados dada por tres profesionales en derecho, y cuenta desde hace más de 20 años con una casa sindical.
Conscientes de las necesidades socioeconómicas que viven los costarricenses en condición de pobreza en las zonas rurales, el sindicato puso en práctica un plan solidario de ayuda a estudiantes de escasos recursos, a quienes les aporta útiles escolares y uniformes para su año lectivo.
También se e han entregado sillas, pupitres, pizarras, material didáctico y otros artículos escolares indispensables a los lugares más lejanos del territorio nacional.
De igual manera, cuando las condiciones climáticas golpearon fuertemente a Costa Rica, el SITUN se encargó de proporcionar agua, alimentos y ropa a quienes fueron afectados.
En respuesta a la situación generado por la pandemia, el SITUN activó una comisión permanente para atender diversas necesidades de los afiliados.
El Situn también promueve la superación personal de sus afiliados y afiliadas a través de proyectos y convenios.
De nosotros, los trabajadores de la Universidad Nacional, dependerá la permanencia y consolidación de esta organización en tiempos en que las élites políticas parecen no descansar hasta que el último sindicalista haya claudicado.
El futuro de la organización está en nuestras manos, alcemos con orgullo nuestra bandera sindical y honremos a los hombres y mujeres que nunca declinaron en la lucha por alcanzar las conquistas laborales que hoy son heredadas a las nuevas generaciones.
Porque sin luchas no hay victorias
Comentarios recientes