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Empleado o empleador
Alejandro Montalvo*
Muchas son las interrogantes que hoy se presentan al visualizar el futuro de nuestro país, aun cuando algunos critican firmemente la apertura de mercados y otros de igual manera ven en ella la única posibilidad de desarrollo, lo cierto es que debemos ante todo reflexionar y actuar a lo interno para prepararnos para una economía globalizada que con o sin tratados de libre comercio ya estamos enfrentando.
¿Qué creen que estarán haciendo en unos 10 años?, ¿cómo se ven en ese lapso de tiempo?, ¿qué esperarían estar haciendo, por su familia y por el país?, son algunas de las interrogantes que debemos obligatoriamente plantear en nuestras aulas universitarias. Las ocasiones en que he planteado las preguntas he percibido preocupación y en la mayoría de los casos se limitan a verse como empleados de una empresa transnacional o de alguna institución pública.
Obligan estas respuestas a replantear nuestras metas en el proceso de formación universitaria, estamos creando empleados en lugar de profesionales dispuestos a emprender sus propios proyectos. Esta limitación nos llevará a seguir siendo un pueblo con alta tendencia a la atracción de empresas maquiladoras que buscan bajos costos en salarios y no socios de negocios para mejorar sus productos.
La poca disposición a mejorar las capacidades emprendedoras que encontramos en nuestros centros de estudio hace pensar en que no lograremos heredar nuestros hijos un país desarrollado. Potenciar las capacidades emprendedoras en todos los futuros profesionales debe de ser una obligación del proceso educativo y ante todo una exigencia que nuestras autoridades deben de plantear como una política país.
El problema en la creación de un país plagado de emprendedores no es la falta de disposición de nuestros jóvenes es mas de la oportunidad que hoy les damos para facilitar el desarrollo de estas habilidades. Tampoco el problema radica únicamente en la inexistencia de una banca de desarrollo -que buena falta nos hace-, la solución está en nuestras aulas y en la manera en que se enfoque la formación profesional de nuestros jóvenes, quienes hoy deben estar seguros de algo: la exposición al éxito en su vida tendrá mejor oportunidad si se preparan para ser profesionales emprendedores que limitar su formación a ser empleados.
* Programa UNA-Emprendedores.
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