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Pescadores dejan sus redes por jaulas flotantes
° Científicos de la UNA y el Parque Marino del Pacífico desarrollan un paquete tecnológico que permita a los pescadores del Golfo de Nicoya, comercializar el pez pargo por medio de la maricultura.
Laura Ortiz /CAMPUS


Si usted desea visitar este proyecto productivo y turístico coordinado por el Parque Marino del Pacífico, la Universidad Nacional y la Misión Técnica de Taiwán puede comunicarse al 661-5273.
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Hace una década las aguas del Golfo de Nicoya, albergan cientos de especies marinas que generaban el sustento de los pueblos costeros. Hoy, la sobreexplotación y contaminación de la zona, obliga a los pescadores a buscar una alternativa de subsistencia.
Investigadores de la Estación de Biología Marina de la Universidad Nacional (UNA)y el Parque Marino del Pacífico en Puntarenas, desarrollan los proyectos de Producción de peces marinos de laboratorio y maricultura en el Golfo de Nicoya, que promueven el desarrollo comercial para estos pueblos, sumidos en extrema pobreza.
¿Cómo se hace?
Los peces reproductores (pargos) se capturan, seleccionan y transportan al laboratorio, según el biólogo Jonathan Chacón.
Luego del desove se inicia el periodo de larvicultura, que tarda entre 27 y 30 días. De cada tanque de 20 m3 se obtienen 10 o 15 mil larvas al final del primer mes. Cuando termina la fase larval los peces son juveniles y cuando alcanzan un tamaño de 5.5 cm se transportan hasta las jaulas flotantes.
En las jaulas flotantes los peces se engordan bajo condiciones controladas por el ser humano como la densidad del cultivo, alimentación, control de enfermedades y el manejo adecuado, que les permitan alcanzar una talla comercial.
Nace una esperanza
El proyecto de maricultura en el Golfo de Nicoya consta de tres granjas de cultivo. La primera se construyó con ayuda de la empresa privada y el gobierno de Taiwán en La Leona, 6 kms al este de playa Naranjo, las siguientes en isla Jesusita en Paquera y la bahía de la isla San Lucas.
El primer proyecto inició en marzo de 2006, con la participación de la Asociación de Pesca y Cultivo de Isla Venado, quienes mantienen y velan por el crecimiento y cuido de los peces.
Angel Herrera, director del Parque Marino del Pacífico, hizo énfasis en que los pescadores dejaron de lado su oficio para dedicarse de lleno a este proyecto, con la esperanza de mejorar los ingresos familiares.
Además de la comercialización por medio de la maricultura, el proyecto cuenta con un valor agregado: la atracción de turismo a la zona. Al lado de las jaulas flotantes, se ubica una plataforma principal, con una estructura utilizada como restaurante y un área para dormitorios.
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