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Hospital Veterinario UNA
Más allá de ladridos y maullidos
Johnny Núñez Z. /CAMPUS
Reforzar el conocimiento de los futuros veterinarios, así como ofrecer a los médicos privados y público en general una alternativa mucho más especializada en el tratamiento de padecimientos crónicos en perros y gatos, mediante la modalidad de venta de servicios, es el trabajo que desarrolla el Hospital Veterinario de Especies Menores y Silvestres de la Universidad Nacional (UNA) a lo largo de sus dos lustros de existencia.
Cuando se habla de especies menores y silvestres se hace referencia a los animales domésticos como perros, gatos, pericos, loras e iguanas, entre otros.
Datos del hospital indican que un 90% de los pacientes son los perros, seguidos de gatos con un 8% y silvestres un 2%, esto en virtud de que por semana son atendidos 40 animales que en total rondan los 150 al mes.
La gran mayoría de los casos sirven para las prácticas de los estudiantes, quienes realizan los procedimientos fiscalizados por el veterinario de turno, así lo informó el director del hospital, Carlos Morales Retana.
"En 1995 se inició la venta de servicios con el interés primordial de proyectarnos a la comunidad y porque la UNA no contaba con los recursos suficientes para financiar el equipo necesario para la operabilidad de un hospital de esta índole. Después de 10 años pienso que se han alcanzado los objetivos", explicó Morales.
Gracias a ello, subrayó el galeno, los estudiantes formados en medicina veterinaria han resultado un producto de calidad, puesto que el contacto con los animales los capacita para ser mejores profesionales en la aplicación de destrezas y conocimientos de la realidad nacional.
A pesar de contar con solo tres doctores, el hospital veterinario programa sus horarios para poder funcionar las 24 horas del día, los 365 días del año.
No es un refugio de animales
Morales explicó que el Hospital no recibe contribuciones de ciudadanos ni de instancia alguna, sino que los recursos captados se obtienen a través de la venta del servicio.
Por esta razón y dados los elevados costos de operación, el Hospital Veterinario no brinda tratamiento a mascotas por precios módicos, donaciones ni de forma gratuita, lo que sí hacen los refugios de animales, que reciben ayudas de la comunidad y de distintas organizaciones.
“Debemos marcar la pauta en cuanto al servicio médico brindado, el cual es más especializado, con el fin de dar un soporte al colega veterinario en su función privada. No se trata de quitar clientes", acotó.
Agregó que más bien se vela por tener mejores equipos, modernos procedimientos quirúrgicos, quirófanos con adecuada iluminación, higiene, monitores, máquinas de anestesia y resucitadores para procurar la vida del paciente.
Algunas recomendaciones
Morales recomienda a los propietarios de mascotas que el animal sea visto en primer lugar, por el médico veterinario particular, pues si éste no logra obtener un diagnóstico del padecimiento, o si el tratamiento requiere una cirugía más especializada, el propietario puede acudir al hospital.
"Podemos servir como una segunda opinión, es decir, si el dueño no está satisfecho con el diagnóstico de determinado galeno, los especialistas del hospital están capacitados para sugerir otra alternativa.", comentó.
El hospital no atiende los casos comunes, como la medicina preventiva y desparacitación periódica, más bien dedica el tiempo a investigar los casos difíciles que llegan a diario.
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