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Programa radiofónico de la UNA Visión Crítica Edición Marzo 21 2003 Repercusiones del ataque de EE.UU. a Irak El hegemonismo amenaza al mundo Invitado al programa: Dr. Arnoldo Rubio Río de la Escuela de Relaciones Internacionales de la UNA. "La doctrina que ha vuelto a poner en práctica Estados Unidos es una nueva versión de la vieja doctrina del garrote de los tiempos de la II Guerra Mundial". "Estados Unidos necesita preservar su hegemonía, demostrarle al mundo que su poderío puede alcanzar los confines del universo sin necesidad de alianzas. Esa es una de las características del hegemonismo". "La actitud del Gobierno de Costa Rica ha sido muy tímida para un país con la tradición pacifista que tiene Costa Rica. Apareció diciéndole al mundo: yo quiero la paz pero apoyo la guerra". E.D.- Hoy vamos a analizar el tema de lo que está pasando en Irak; cuáles son las repercusiones y los efectos del ataque de los Estados Unidos a ese país. Qué lectura debemos hacer, qué datos debemos tomar en consideración, en qué perspectiva poner los acontecimientos. Hoy nos acompaña el doctor Arnoldo Rubio, profesor de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional. A.R.- Muchas gracias por invitar a la Escuela de Relaciones Internacionales a este programa. E.D.-Interesa tener la opinión de quienes, desde la Academia, observan estos acontecimientos. Más aún, debemos hacer un esfuerzo constante por tras ese conocimiento de la Academia a la ciudadanía. Mediante la radio miles de personas pueden formar mejores criterios para enriquecer sus opiniones ahora y en el futuro. Esa es la tarea de la Universidad Nacional y de este programa de radio. En primer lugar, don Arnoldo, ¿cómo ha visto usted la evolución del conflicto Estados Unidos - Irak y el desenlace que está teniendo en estos primeros días? A.R.- Bueno, las manifestaciones han sido claras. La decisión del presidente George W. Bush de atacar a Irak no es nueva; no viene ni siquiera del 11 de setiembre, viene desde antes. El terrorismo fue una excusa al principio para atacar Afganistán. Bush quiso hacerlo con Irak también, pero la comunidad Internacional se opuso rotundamente a que Irak fuera atacado con la excusa del terrorismo internacional. Se buscó después la excusa de las armas de destrucción masiva. Eso tampoco dio resultado en la comisión del Concejo de Seguridad porque los informes que dio dicha comisión fueron contrarios a lo que el presidente Bush deseaba obtener a través. Luego se busca el argumento de que es un presidente dictador y por ahí se enfila la cuestión. E.D.- Lo que sí está claro es que Sadam Hussein ha dado todos los motivos del mundo. Desde hace más de 12 años que todos los países, o prácticamente todos los países del mundo, están de acuerdo en que debería abandonar el poder. Ahora, ese es un deseo, una voluntad, un anhelo general por razones que el mismo Sadam Hussein ha ido dando. Sin embargo, pasar a los hechos, intentar sacarlo del poder en la forma como lo está haciendo Estados Unidos, está sacudiendo el orden institucional. A.R.- La autodeterminación de los pueblos contemplada en la Carta de las Naciones Unidas, habla claramente de que son los pueblos los que deben decidir si verdaderamente aceptan o no a cualquier gobernante. Eso no le corresponde a ningún gobierno extranjero, que es lo que está pasando actualmente. E.D.- A la la luz de los actos del 11 de setiembre del 2001 en los Estados Unidos hubo una expresión del presidente estadounidense que se concretando ahora. Me refiero a cuando le planteó al mundo que quien no estuviera con ellos estaría contra ellos. Esa forma de hablarle al mundo ponía de manifiesto que veía las cosas sólo en blanco y negro. Hoy debemos reconocerle al señor Bush que él y quienes estás detrás suyo son consecuentes con esa visión reduccionista del mundo al insistir en que quien no está con ellos está defendiendo a Sadam Hussein. Y la realidad demuestra que no son así de simples las cosas. ¿Cómo explicamos eso a los radioyentes? A.R.- La doctrina Bush se fundamenta en dos pilares fundamentalmente: el deseo de demostrarle al mundo su poderosa capacidad militar y la reserva que tiene el gobierno de Estados Unidos de lanzar acciones preventivas cuando cualquier gobierno no le es de su simpatía, los que ellos llaman "gobiernos díscolos". Hay casos de ese tipo en América Latina, son gobiernos que no se alineaban a los planteamientos del Departamento de Estado. Esa doctrina de hoy es una nueva versión de la vieja "doctrina del garrote" de los tiempos de la II Guerra Mundial, con Truman. Era igual, en aquel entonces, decían: el que no está conmigo está con el enemigo y punto. O o sea, tal doctrina forzaba a un alineamiento estratégico a los países del mundo. Es lo que ha venido haciendo en estos últimos días Estados Unidos: presionando pero de una manera excesiva a todos los gobiernos para que lo apoyen en esta aventura bélica en Irak. Me parece que es una medida que sobrepasa los límites del derecho internacional, de las normas civilizadas que se han querido desarrollar a través de la institucionalidad de las Naciones Unidas. Volvemos a la ley de la selva, hoy el más fuerte es el que gana. E.D.- Eso es terrible. Cuando hay países que, como Costa Rica, confían en que haya un desarrollo civilizado en el mundo donde se emplee la razón, donde se de siempre un espacio para el diálogo en la resolución de las diferencias, actitudes como las de Estados Unidos cambian totalmente las reglas del juego que alguna vez, ellos mismos, anduvieron predicando por el mundo. Ante esa traición a los principios que inspiraron la Carta de San Francisco que creó las Naciones Unidas, hay quienes sostienen que a partir de ahora se hirió gravemente la institucionalidad internacional. En otras palabras, que debemos estar avisados porque en el momento que ellos (los Estados Unidos) quieran, por las razones que ellos quieran y de la forma que ellos quieran, querrán seguir imponiendo su voluntad. El mismo primer ministro británico, Tony Blair, dijo que el nuevo orden instaurado marcará las relaciones internacionales de la próxima generación. Esa imposición de un supuesto "nuevo" orden se me asemeja a ver retroceder a la humanidad 40 o cincuenta años. A.R.- Así es. Vea, detrás de todo esto hay un análisis que no ha salido todavía al público en general. Se habla de que los Estados Unidos está detrás del petróleo de Irak, que por eso es que ha insistido en esta guerra. Pero hay algo más, y es que Estados Unidos necesita preservar su hegemonía, demostrarle al mundo que su poderío puede alcanzar los confines del universo, sin necesidad de alianzas. Esa es una de las características del hegemonismo. Pero ocurre que esta lucha va dirigida también, después del petróleo, a Europa. En los últimos años Europa se ha ido erigiendo en otra enorme fuerza en el mundo. Esta es la lectura nueva. Desde su creación y paulatina consolidación, la moneda única europea, el euro, ha venido a colocarse en una posición de igual con el dólar estadounidense. De un año para acá y el dólar ha venido bajando su poder, y los petrodólares también. Ocurre que desde el 2000 para acá cuando el gobierno de Irak decidió hacer la conversión de la venta de su petróleo en euros en lugar de los dólarles de los Estados Unidos el euro ha aumentado su valor en un 17% sólo por ese hecho. Entonces aparece aquí la pregunta: ¿qué pasaría si, como dice Paul Harris en un artículo que escribió el mes pasado, la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) decidiera también abandonar el dólar como moneda de referencia y en su lugar hacerlo en euros?. ¿A dónde quedaría el hegemonismo de Estados Unidos?. Si la cuestión se enfoca por éste camino se entonces por que es estratégico para Estados Unidos controlar el petróleo de Irak. De esa forma también estaría controlando la OPEP. E.D.-Parece un golpe maestro de los hegemonistas estadounidenses. En cuando a las razones de fondo para atacar Irak es claro que hablamos de un país que flota sobre un mar de petróleo, es la segunda reserva del mundo. Hay razones también de hegemonía económica que no aparece en los discursos oficiales de Washington que otras fuentes de información se encargan de poner a la luz. Eso es necesario decírselo a la gente. Don Arnoldo, hay otro escenario que preocupa muchísimo y es el impacto destructivo que esto pueda tener en las relaciones internacionales y en la Organización de las Naciones Unidas. Me gustaría que lo analizáramos por separado. Por una lado le hecho de que los estadounidenses se estén metiendo en una zona del mundo muy volátil, muy peligrosa, muy llena de desequilibrios. Hay quienes presumen que los Estados Unidos por mucha supremacía tecnológica y militar que tenga podría verse empantanado en medio de una zona del mundo en donde hay demasiados odios esperando oportunidad de golpear. Ellos mismos, Estados Unidos, lo sabemos muy bien, sufren de una ira contenida porque no han podido dar el golpe de respuesta después de la humillación que sufrieron el 11 de setiembre del 2001. Ellos tienen un enemigo genérico, el terrorismo, pero al que no consiguen golpear como desean. Son, en estos momentos como un boxeador poderoso que golpea con los ojos cegados, no consigue descargar su ira en el rostro de un oponente concreto. Le han puesto el rostro de Sadam Husein, quien les dio todos los motivos, pero sus razones de fondo son más pragmáticas. Usted lo decía: razones económicas, de hegemonismo militar y político. Pero hay dos grandes efectos: uno el impacto que esto va a tener en las Naciones Unidas y en la racionalidad de las relaciones entre los pueblos, y otro, el posible desequilibrio que esto va a generar en una zona del mundo muy peligrosa. A.R.: Oí a Óscar Arias un día de estos hablar sobre los efectos que podría ocasionar esta guerra en las Naciones Unidas. Decía que va a recibir una herida profunda, pero no mortal. Yo creo que podría ser que las Naciones Unidas a partir de esta experiencia resurja; hay un nuevo posicionamiento de los países con más definición y no con esa actitud mediatizada que mostraron previo a esta guerra, actitudes tímidas que no se entendían si sí o no. Veamos las posiciones de Chile y de México. Hasta última hora es que México dice no a la guerra, que está a favor de la paz, etc. Entonces, esta experiencia creo que puede servir como para que los pueblos se unan más. Europa está decidida. En estos días estaránn precisamente discutiendo el asunto en el Concejo de Ministros de la Unión Europea en reunión para tratar este asunto a nivel de las Naciones Unidas. No creo que estén hablando todavía del resquebrajamiento total de esta institución. Ella es necesaria a medida que aumenta el peligro de la proliferación de armas de destrucción masiva. Necesitamos en el mundo una institución que medie en los conflictos porque si no pasaremos a un grave riesgo de destrucción en todo el planeta. E.D.: Una de las críticas que se le han formulado a las Naciones Unidas es que en el caso de Sadam Husein una y otra vez él se burló de sus resoluciones. Hizo lo mismo que ha hecho muchas veces Israel y el mismo Estados Unidos. ¿Cómo conciliar ese esfuerzo por recomponer las Naciones Unidas, hacerla más eficaz, cómo buscar su recomposición? Máxime ahora cuando se ha roto su credibilidad ante la acción directa de Estados Unidos, la misma superpontencia que ha dado muestras de no creer en ese sistema al retirarse del Protocolo de Kioto, no acepta que el mundo cuente con una Corte Penal Internacional donde se juzguen los delitos cometidos en las guerras y que igualmente se retira de todo compromiso internacional sobre vigilancia de los derechos humanos y en materia de medio ambiente. Insisto: ¿en qué términos pensar en una recomposición de la ONU, cuando hemos visto a Estados Unidos rebasando los límites, actuando motu propio y de una manera violatoria del derecho internacional? A.R.- Sí, perocupa esa situación. Otro escenario sería el siguiente: imagínese usted que no solamente Estados Unidos es una súperpotencia. Están también Francia, Rusia, China. Esta última en el próximo futuro será más poderosa todavía, viene creciendo demasiado y no solamente en el aspecto militar, también en el económico, los mismos Estados Unidos lo reconocen así. Entonces vemos que ese es un contrapeso al hegemonismo de Estados Unidos, verdad, que va a obligarnos de alguna manera a alinearnos en el futuro. Yo pienso así, porque de lo contrario sería el descalabro mundial con potencias que tienen armas de destrucción masiva que pueden hacerlas llegar perfectamente bien a Nueva York o a Washington. E.D.- Don Arnoldo, de acuerdo a lo que está pasando en Irak, con la actitud estadounidense, si mañana China decide actuar contra un país vecino por las razones que sea, el mundo, en teoría, debería quedarse callado: si Corea del Norte lanza mañana misiles a donde desee por las razones que sean, entonces el mundo también tendría que quedarse callado total, volveríamos a lo que usted planteaba antes, a la ley de la selva. Esa es la gran procupación, yo siento que todavía no hemos terminado de asimilar eso, es simplemente la ley del más fuerte a partir de ahora. A.R.-Pero hay una cosa también. Yo entiendo que es una cuestión de un presidente. Clinton no era tan díscolo ni tan compulsivo como este hombre, como Bush. Incluso cuando el gobierno de Clinton lanzó una política de relaciones exteriores fundamentada en el respeto a los derechos humanos se acercó a Corea del Norte y estaba en eso de entenderse por la vía diplomática, pero este hombre, Bush, desde que llegó como dicen, empieza a dispararse sin el consentimiento, sin la consulta siquiera de las potencias aliadas y denuncia el Protocolo de Kioto y no acepta la Corte Penal Internacional y va por ahí y no acepta tampoco el mandato de las Naciones Unidas. Entonces, pienso que si esto mismo hubiera ocurrido en el gobierno anterior, hubiera habido más entendimiento, pero éste ni al mismo Papa quiso oír, y el mundo entero se opone a la guerra y para él por un oído le entró y por el otro le salió. No hizo caso absoluto al clamor universal, ¿por qué?, porque está metido en su objetivo preciso: imponer, porque él entiende las relaciones internacionales como relaciones de poder, como relaciones de fuerza y es ahí donde quiere demostrarle al mundo que Estados Unidos es poderoso y puede llegar donde quiera. E.D.-Otra forma de leer esto es que quien tiene mucha fuerza y mucho poder, pero poco entendimiento, apunta únicamente a donde van sus intereses, sin considerar a los demás. Como dijo el mismo expresidente Arias, lo hacen con prepontencia y arrogancia; se olvidan de que sus actos repercuten en el mundo, ¿o será acaso que precisamente por lo último es que actúan como lo hace?. El ser humano, que se supone, va de un estado de salvajismo al imperio de la razón y la cultura requiere, para seguir en esa evolución, ejercitar la capacidad de dialogar con los demás seres humanos, necesita desarrollar la capacidad de entender al que es distinto. Estamos hablando de la cultura de la diversidad, estamos hablando del mundo verdadero, no del mundo reducido que define Estados Unidos. La actitud del presidente Bush y de la gente que está detrás de él es de una visión del mundo unilateral; hay en algunas de sus posiciones una actitud tan radical que se asemeja a los fundamentalistas que intentan combatir. A.R.- Los halcones, verdad, los halcones de la casa blanca. E.D.: Absolutamente, ellos son. Me da la impresión de que actúan por temor, tengo la impresión, don Arnoldo, de que lo hacen por temor porque sienten que pueden influir y controlar muchas partes del mundo por la fuerza pero no porque las comprendan; no entienden a los otros. Veamos la historia de las relaciones con América Latina. Nunca han querido entender lo que sucede aquí; han impuesto sus propias fórmulas, cuando han actuado lo han hecho golpeando la mesa, por la fuerza. ¿Con esta actitud tan radical de los últimos días, en el fondo de todo esto, no se estará terminando de aislar Estados Unidos del resto del mundo? A.R.-Justamente el presidente Clinton escribió, creo que por ahí de diciembre, un artículo muy interesante, sugiriéndole, pidiéndole al gobierno de Bush que meditar esta escalada belicista pensando en su pueblo, que eso daba lugar a que el mundo entero odiara a los Estados Unidos, a su pueblo. El habitante de los Estados Unidos tal vez no pueda tener la culpa de esto, pero se le va a ver mal si va a Europa a América Latina. Ahora más que nunca al ciudadano común en cualquier parte del mundo lo van a asociaciar con la actitud imperialista del gobierno del presidente Bush, y eso tendrá consecuencias. Ya lo dijo el propio expresidente Clinton. Otros más han opinado de esa misma manera, o sea, que es cierto eso, el presidente Bush ha sido demasiado estaciado, yo creo que más que el mismo presidente Reagan. Reagan llegó con la bandera del belicismo también a la presidencia de Estadod Unidos, así es como le ganó a Carter en las elecciones y nosotros tuvimos aquí en América Central una experiencia. Precisamente Reagan estaba por meterse militarmente a invadir América Central y no lo hizo por Europa, el contrapeso. Yo creo que Europa pesó mucho para que Reagan no pudiera meterse acá. E.D.- En su radicalismo él supo escuchar la voz de Europa. A.R.-Supo escuchar, lo que no ha hecho este presidente, no ha escuchado a nadie. E.D.-Eso preocupa mucho. A.R.-Bastante E.D.-Tanto poder en manos de alguien que no escucha es peligroso. Yo tengo la impresión de que a partir de ahora los Estados Unidos se van a ir aislando cada vez más del mundo, porque el mundo los ve con mucho temor. Antes era una nación compañera de viaje en la búsqueda de libertad y de sueños de desarrollo y civilización, ahora por lo contrario la impresión que da es que en ella impera una actitud radical de hegemonía y mandato en su forma de actuar. A.R.-Esa es la equivocación. El error consiste en creer que las relaciones internacionales deben mantenerse solo por medio de relaciones de fuerza, por las relaciones de poder. Ningún imperio en la historia se ha podido mantener por la fuerza manteniendo ateniéndose a su fuerza militar. E.D.-Bueno, hay que volver a leer la historia que nos cuenta Adriano, en la voz de la escritora francesa Marguerite Yourcenar, sobre la caída de la antigua Roma para darnos cuenta de que hay quienes no aprenden de la historia. En asuntos de guerra Europa tiene mucha experiencia acumulada. Cometió grandes errores en el pasado, pero de unos años a esta parte, su proceso de búsqueda del entendimiento y la construcción de alianzas es ejemplar. Aunque también tienen sus intereses económicos y militares en la zona, poseen un acicate distinto, algo que amalgama ese esfuerzo, una visión más respetuosa de la diversidad cultural y el equilibrio de fuerzas entre iguales. A.R.-Sí, Europa, además de esa experiencia cruda que ha tenido de la guerra, que precisamente es lo que lo lleva a pensar en unirse, en integrarse, en resolver las diferencias a través del diálogo, de la acción política y no de las armas, además de eso es una región que depende del petróleo del Medio Oriente, Irak y todos esos países que están en el Medio Oriente están muy cerca de Europa y es Europa más que Estados Unidos el que sufrirá los efectos de la guerra. E.D.-Además de un elemento muy importante y que es inminentemente humano: se llama la inmigración. Europa tiene un altísimo componente de inmigrantes. Francia, España -que en esto está corriendo un grave riesgo-, Inglaterra y Alemania, todos tienen un alto componente de inmigrantes de origen musulman en sus poblaciones. Por todo lo anterio creo que en Costa Rica no debemos perder de vista la posición y la opinión europea en este drama. Europa intentó llevar las cosas por otra senda, por la del respeto a la ONU, por le negociación con plazos, por donde impera la racionalidad. Francia, concretamente, encabezó ese esfuerzo con el apoyo de Alemania; también la siguieron después China y Rusia. Pero al fin se impuso la ley del más fuerte como lo estamos viendo precisamente en estos mismos momentos. Hay otras razones de peso que tiene Europa para manifestarse. Debemos ser más agudos y tratar de seguir con más atención el rol que Europa está jugando hoy y en especial el que jugará en el próximo futuro, ¿usted cómo lo observa?. A.R.-Sí, Europa está muy preocupada por esta situación. Siente que ocurre casi en su propia frontera. Los efectos de este conflicto, las repercusiones son muy importantes para ella. Europa depende del petróleo del Medio Oriente, de Irak, y se vería muy afectada precisamente si este conflicto se prolonga. Yo creo que no es de cuatro días como dicen Estados Unidos y Gran Bretaña, es un conflicto que va a durar más, y si dura mucho los efectos van a ser más profundos no solamente para Europa sino para el mundo entero. Para nosotros mismos hay varias consecuencias que están a la puerta, Ya nosotros las hemos empezado a sentir con el alza del combustible, las compañías aéreas están muy preocupadas, el turismo, el terrorismo va a proliferar posiblemente. Son cosas que hay que tomar en cuenta en esto. Pienso que Europa en la Reunión de Ministros va a sacar algún comunicado oficial que va a dar a conocer al mundo en donde dará a conocer la postura de todos los países. Exceptuándo Gran Bretaña, España y tal vez Italia, irán en la lucha por la integración y esa es la ruta, ese es el camino y ese es el futuro de Europa. E.D.-Para nosotros es muy importante lo que haga Europa. Sigue siendo el europeo un proceso de integración ejemplar que los centroamericanos no debemos perder de vista. Nos hace pensar en nuestra propia incapacidad para desarrollar un proyecto similar en la región. A.R.- Así es, es de admirar el ejemplo Europeo que con 15 países multiculturales en lo lingüístico, religioso, en las costumbres, haya logrado en menos de 50 años integrarse. Son 15 y 10 más, 25 países de la región que se unen en una mancomunidad económica, política y cultural. Y nosotros que somos 5 países con la misma religión y con el mismo lenguaje no podemos hacerlo; estamos ahí en conflictos fronterizos, en conflictos comerciales. Debemos aprender nosotros ese ejemplo. E.D.-En lo económico Europa tiene un gran peso. Lo tendrá más en el futuro. Es, hoy, y lo será más mañana, un competidor de primera línea para los Estados Unidos. A.R.-Así es, Europa es una potencia económica a la que Estados Unidos ve con recelo. Y la lectura de este conflicto con Irak si bien es cierto apunta directamente a Sadam Husein, a Irak, indirectamente está apuntando a Europa. E.D.-¿Cómo observa usted el comportamiento que hasta este momento ha tenido el Gobierno de la República en cuanto a manifestarse de frente al conflicto Estados Unidos - Irak.? A.R.-Me parece que la actitud del Gobierno de Costa Rica ha sido muy tímida para un país con tradición pacifista como Costa Rica. Debió haber sido más contundente la declaración por la paz del Gobierno de Costa Rica y no a favor de la guerra. Está diciendo al mundo: " yo quiero la paz pero apoyo la guerra". Eso es lo que está diciendo el Gobierno de Costa Rica. E.D.-Hay costarricenses que siguen sintiendo temor de manifestarse en contra o de cuestionar a los Estados Unidos. Hay en eso una especie de deformación. Eso a pesar de que la experiencia demuestra que si uno quiere a un amigo, cuando el amigo se equivoca uno le dice: "perdoname, te equivocaste y no estoy de acuerdo con vos", o "escucho tus razones pero apoyo tus acciones". Eso, en especial, cuando se tienen razones de sobra en la historia personal o nacional para defender un punto de vista por la vía del diálogo y la paz. ¿Cree que ha faltado ser un poco más consecuente con la historia de este país en ese sentido? A.R.-Bastante. Yo ví eso solo en Oscar Arias en tiempos de la crisis Centroamericana cuando se opuso a la política de Ronald Reagan en Centroamérica. Reagan tenía su proyecto de paz para América Central para discutirlo en Esquipulas II y Oscar Arias dijo: "No señor, aquí esta reunión se ha convocado para discutir el plan de Paz nuestro y no otro" y se impuso. Oliver Nort quiso presionar a Oscar Arias, y Arias se plantó, lo que no hicieron los otros gobiernos, ni el mismo presidente Monge. Yo no sé por qué, por falta de personalidad como dicen, por falta de posicionamiento. Una cosa son ese tipo de compromisos multilaterales y de gran trascendencia para muchos pueblos y otra los compromisos bilaterales. México es el país si se quiere más comprometido que cualquier otro país de América Latina con los Estados Unidos por la frontera que comparten ambos, por el trato de bilateralización tiene suscrito con los estadounidenses y con Canadá. Sin embargo, los intelectuales, los políticos, el mismo Congreso de México, decidieron que una cosa era ese tipo de compromisos multilaterales y otros los bilaterales. Además, avalar la guerra iba contra la Constitución y no puede México apoyar una posición belicista como esta. Yo pienso que Costa Rica también pudo ser más comprometida con la paz, si ni tenemos ejército, además, el peso de Costa Rica no es para hacerse sentir a nivel universal. E.D.-Muchas veces, y usted lo sabe muy bien, en los foros Internacionales y aquí mismo el mismo gobierno estadounidense nos ha dicho una y otra vez que si alguna fuerza tiene este país en el mundo es una fuerza de moral, moral por la voluntad de paz que hemos tratado de impulsar siempre. Sin embargo, vemos, como ahora que, llegado un punto clave de definición de la propia personalidad del país, hay una falta de seguridad y de convicción, diría más bien que hay contradicción con los dictados de nuestra propia historia. Percibo en el país que hay una gran distancia entre la posición oficial del gobierno y la posición ciudadana. En España, por ejemplo, hay un creciente abismo entre la posición oficial del Gobierno y lo que la mayor parte de los españoles está sintiendo frente a la guerra. En el caso de Costa Rica hay un divorcio que también tendrá consecuencias en el futuro. A.R.-Así es. Aunque aquí las manifestaciones a favor de la paz no fueron, hasta el día de hoy viernes, tan contundentes, no se sintió demasiado la presión, el Gobierno no sintió esa presión del pueblo. Más bien fueron manifestaciones que hubo en los periódicos. Diferente es nuestro caso con respecto a España, Inglaterra, Chile y México y en otros países, el mismo Japón, porque aquí hay una larga tradición en la que ha fallado el Gobierno. Yo pienso que más que la Cancillería es la posición del mismo presidente Abel Pacheco la que influye enormemente. E.D.-¿Qué le parece a usted la afirmación del presidente Pacheco de que él cree que habiendo estado en la posición de Bush habría hecho lo mismo? A.R.-Demasiado estaciado ese discurso, demasiado estaciado. Está bien que como ciudadanos, demócratas, civilistas, no estemos con el terrorismo, una cosa es eso como que tampoco estemos de acuerdo con la política de Sadam Husein. Yo creo que en el mundo nadie está cuestionando si él es bueno o no, o si el terrorismo es bueno o no es bueno, no es ese el fondo del asunto ahorita. Eso sale de la discusión, porque el que acepte el terrorismo como medida de solucionar problemas está fuera de los mecanismos, de la racionalidad, de las leyes, etc. Eso no es el fondo de la discusión, sino es el riesgo que hay en los países del mundo, en las democracias, el de que a un gobierno por su poderío se le antoje, porque no le gusta tal o cual presidente, tumbarlo o invadir tal país porque ahí hay riquezas. Ahora es Irak, mañana puede ser Zaire, por ejemplo, que tiene diamantes, minerales estratégicos, y entonces hay que invadirlo. El irrespeto a las leyes internacionales, si no hay un acuerdo para respetarnos mutuamente nosotros en cualquier sociedad, nos lleva al fracaso. E.D.-Las leyes internacionales, ¿en qué predicado quedan a partir de ahora? A.R.-Las Naciones Unidas quedan muy comprometidas, muy comprometidas por no haber podido defender el derecho internacional y haber dejado que uno de sus miembros se haya salido con la suya. E.D.-¿Qué riesgo podemos correr de que otras potencias, en otras zonas del mundo, encuentren en lo que hay hoy Estados Unidos una justificación para hacer lo que les de la gana.? A.R.-Nadie puede asegurar que Rusia o China no lleguen a hacer lo mismo. Ellos también tienen sus intereses y pueden, el día de mañana, decretar que tienen luz verde para actuar. Por eso es que las Naciones Unidas no deben desaparecer, ahí debe haber un esfuerzo mancomunado de todas las naciones del mundo para poder ponerse de acuerdo y hacerse respetar, porque de lo contrario, bueno, no sé qué vamos a hacer. E.D.-El escenario del Medio Oriente es muy complejo, ya lo decíamos al principio, ¿cómo ve usted en estas primeras horas del ataque de los Estados Unidos a Irak, y la evolución que esto está teniendo, el impacto en la recomposición de fuerzas en Oriente Medio, con un Israel muy cercano, con una Siria nerviosa, con un Irán que sigue siendo un enemigo pendiente, con otra situación todavía no resuelta en Afganistán? Esa zona del mundo es como una bodega de municiones en donde ya la chispa está encendida y lo único es evitar que provoque una confragación general? A.R.-El Medio Oriente es una bomba de tiempo, hay varios conflictos interreligiosos, interétnicos y políticos, el más agudo que yo veo es el de Israel con el pueblo Palestino. Esa es la pregunta, la gran pregunta que hay que responder, desgraciadamente aquí en esto es el pueblo el que sufre las consecuencias, gente inocente, en el caso de esta guerra de Irak. En el caso de la guerra de Israel con Palestina el riesgo es que a raíz de esta confrontación bélica en Irak se desate algo peor. Ya los palestinos están muy temerosos. Ellos lo han manifestado, el peligro que están viendo de que Israel se aproveche de reposicionarse de territorios de los cuales ya había salido es un riesgo para ellos porque es la relación de fuerza la que están en juego. Israel y Bush son una pareja que se entiende perfectamente bien en este tipo de cosas. Así como en Israel y Palestina, mañana puede que sea Irán donde estalle un nuevo problema, y está la factura pendiente de Corea del Norte, en ese país si se quiere es más serio el asunto, más que Irak; la diferencia es que Corea del Norte no tiene petróleo, tiene la bomba nuclear. Tampoco es que Estados Unidos no haya visto con gran preocupación el auge belicista de Corea del Norte, es que es otra cosa también en donde Estados Unidos tiene más que perder porque está China cerca y China es un aliado incondicional de Corea del Norte. Entonces hay que tratarlo de una manera diferente. Pero eso de que lo van a tratar por el diálogo y aquí y allá porque es un asunto diferente no es tal, para Estados Unidos es más peligroso Corea del Norte que Irak. E.D.- Ese que usted menciona es otro escenario que ojalá no se complique tanto como se está complicando el de Irak. Vamos a estar muy pendientes de la evolución de estos acontecimientos. Muchísimas gracias Dr. Arnoldo Rubio por acompañarnos este programa radiofónico Visión Crítica de la Universidad Nacional. Arriba |
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