Columna
de
Javier Ortiz
Cáncer gástrico
por el sulfito en el dulce
La
presencia de sulfitos en los alimentos es especialmente peligrosa en Costa
Rica porque su efecto como irritador gástrico se potencia ante la presencia
de la bacteria Hilicobacter pylori
en el estómago de la mayor parte de los costarricenses y porque su efecto
nocivo aumenta al mezclarse con el bromato de potasio presente en el pan
nuestro de cada día, con los nitritos presentes en nuestras verduras y con el
antibiótico y los residuos del helecho macho presentes en gran parte de
nuestra leve bovina. De aquí que hace varios años, en un artículo titulado Japón
y el Cáncer Gástrico (La Nación,
17-10-96), señalé al consumo de azúcar blanqueada con sulfito como una de
las razones por las cuales Costa Rica
ostenta el récord mundial en muertes por dicho mal y recomendé a los
lectores sustituirla por la tradicional tapa de dulce o su versión de dulce
granulado. Poco después, el Sr. Edgar Brenes, secretario ejecutivo de la Liga
de la Caña, respondió desmintiendo mi observación y me hizo llegar el
resultado de una investigación sobre niveles de sulfito en su azúcar refino
y otros edulcorantes producidos en nuestro país (La
Nación, 8-11-96). Según el documento, las muestras de azúcar blanca
mostraron niveles de sulfito muy por debajo de los límites máximos aceptados
por OMS ( 50 p.p.m.) y no mayores a los esperados por la utilización de
agroquímicos en la producción cañera. Mientras tanto, la mayor parte de las
muestras de dulce analizadas, incluyendo del tipo granulado, mostraron niveles
de sulfito superiores a los aceptables para el consumo humano.