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Introducción Dada su posición geográfica en el Istmo Centroamericano, Costa Rica posee una naturaleza exuberante y compleja, en términos de diversidad biológica así como la cantidad de ecosistemas representados en su territorio. Esta complejidad se reúne en un territorio pequeño ( tan sólo 51 000 Km2) que se encuentra bordeada por el este con el mar Caribe y al oeste con el océano Pacífico; presenta una línea litoral en ambas costas de más de 1 450 Km., por los que abarca hábitat desde el nivel del mar hasta casi los 4000 m.s.n.m. (3819 m en el cerro Chirripó en la cordillera de Talamanca. Dentro de esta riqueza natural se distinguen los humedales, los cuales presentan un área aproximada de 350 000 Ha (exceptuando los humedales marino-costeros) cubriendo un 7% de territorio nacional. Las modificaciones de éstos hábitat, como la deforestación, la contaminación física y química, la extracción indiscriminada de fauna, aumento de infraestructura, entre otras, provoca un desequilibrio ambiental que ocasiona un efecto sobre la salud de las comunidades. La importancia de los humedales, no sólo radica en la superficie del país ocupada, si no más bien en la interrelación con las poblaciones humanas, las cuales obtienen múltiples beneficios de las funciones que desempeñan estos ecosistemas tales como, el control de inundaciones y protección contra tormentas, almacenamiento y purificación de agua, producción de energía, pesca y vida silvestre entre otros.
Cada humedal esta formado por una serie de componentes físicos, biológicos y químicos, tales como el agua, el suelo, las especies animales y vegetales y los nutrientes. Cada uno de ellos, permite que este ecosistema desempeñe una serie de funciones como el control de inundaciones, además de generar productos como los recursos forestales. A la vez, este ecosistema nos proveen de atributos como el patrimonio cultural, que tienen valor por sí mismos o bien, porque nos brindan la oportunidad de utilizarlos con diversos fines. La combinación de estas funciones, productos y atributos de los ecosistemas, son los que hacen importantes a los humedales (Dugan 1992). Algunas de las funciones de estas áreas se presentan a continuación: a) Carga y descarga de acuíferos: Cuando el agua depositada en un humedal es filtrada hacia acuíferos subterráneos, se desarrollo un proceso de filtración de elementos contaminantes que pueden ser nocivos para los seres humanos. Con este proceso se carga descarga un humedal bajo tierra y se descarga uno superficial. El primero fluye hasta alcanzar otro humedal en tierras de menor elevación ubicado superficialmente procediendo a alimentarlo. Por ejemplo: los acuíferos del Gran Área Metropolitana que cargan el río Grande de Tárcoles. b) Control de inundaciones: mediante el almacenamiento de agua proveniente de la precipitación y la liberación gradual de por escorrentía, se disminuye la fuerza destructiva de los ríos crecidos. Cuando conservamos un humedal, que es un almacén natural de agua, podemos evitar grandes pérdidas económicas y sociales, además de las costosas construcciones de presas y embalses. Ejemplo: Sistema palustrino de la cuenca baja del río Tempisque. c) Estabilización de la línea costera y control de la erosión: la vegetación asociada a los humedales puede estabilizar la línea costera, logrando la reducción de la energía contenida en el oleaje, corrientes y el viento, al mismo tiempo que las raíces de las plantas son capaces de retener sedimentos del fondo. d) Protección contra tormentas: Los huracanes y tormentas tropicales como consecuencia de la velocidad de los vientos y la lluvia, provocan daños a las edificaciones humanas. Muchos humedales, como los ecosistemas boscosos costeros, ayudan a disminuir la fuerza y el daño que estos fenómenos naturales producen. e) Transporte por agua: Los hábitat de aguas abiertas de los humedales sirven como medio de transporte de bienes y pasajeros, y en algunos casos son una alternativa a los medios de transporte terrestres. Por ejemplo: el ferry del río Tempisque. Como se señalo antes, la importancia de los humedales, también esta determinada por los productos que genera, algunos de los cuales señalamos a continuación: a) Recursos forestales: el aprovechamiento directo de los recursos forestales de los humedales puede proveer de una serie de bienes maderables como la leña, la madera y la corteza; o bien, no maderables como los medicamentos y las resinas. Por ejemplo: extracción de taninos de la corteza de mangle. b) Recursos de vida silvestre: los humedales son hábitat que mantienen altas diversidades de vida silvestre, proporcionando recursos recreativos y productos comerciales tales como carne, pesquerías, pieles, mieles, huevos. Por ejemplo: extracción de huevos de tortuga lora en Ostional. c) Recursos de pastoreo: los humedales son ecosistemas de alta productividad primaria, por lo que se genera hojas, pastos y vainas que sirven de alimento para el ganado, principalmente durante el período seco. Por ejemplo: introducción de ganado al pantano “laguna” de Corral de Piedra. d) Recursos agrícolas: muchos humedales han sido convertidos en zonas de agricultura, mientras otros se cultivan en su estado natural. El manejo adecuado de prácticas de cultivo puede traer grandes beneficios a las comunidades rurales. Por ejemplo: cultivos de arroz en Bagatzí. e) Fuentes de energía: estas áreas poseen un gran potencial en términos de obtención de energía para la producción hidroelectrica.. Por ejemplo El Embalse Arenal, o uso de otros energéticos contenidos en las turberas Algunos valores de los humedales, como los atributos poseen valor en sí mismos, algunos de los cuales se detallan a continuación: a) Diversidad biológica: estos ecosistemas mantienen concentraciones importantes de vida silvestre, ya que les provee recursos como alimento, agua, refugios, entre otros. Por ejemplo: mapaches, venados y piches en el humedal la Laguna Mata Redonda. Nicoya, Guanacaste. b) Patrimonio cultural: La belleza de la vida silvestre y sus paisajes que la mayor parte del agua nos presentan los tonos verdes de la vegetación, que atraen a muchas personas a visitarlos. Por ejemplo: Humedales del Parque Nacional Palo Verde.
Esta definición es muy amplia y permite la incorporación de una serie de ecosistemas de características muy diversas, en términos de componentes químicos, físicos y biológicos; así como de los procesos evolutivos, geológicos y antropológicos que se desarrollen en ellos. Este término se ha utilizado como sinónimo para designar aquellas áreas relacionadas con llanuras inundadles, marismas, manglares, deltas, pantanos turbosos, ríos y lagos. Donde el recurso hídrico en términos de saturación, es el factor dominante, determinando las condiciones de los suelos, los tipos de vegetación y comunidades fáusticas en dichas áreas. Algunos países han considerado necesario ampliar las definiciones propuestas, de forma que se adopten a las necesidades de los ecosistemas neotropicales; Costa Rica ha sido uno de ellos, y en la Ley Orgánica del Ambiente N° 7574 se aprueba una redefinición que permite incluir todos aquellos humedales tropicales y subtropicales, y que se espera permita mejorar la conservación y el uso sostenible de estos ecosistemas: Ecosistemas con dependencia de regímenes acuáticos, naturales o artificiales, permanentes o temporales, lénticos o lóticos, dulces, salobres o salados, incluyendo extensiones de marismas hasta el límite posterior de las fanerógamas o arrecifes, o en su ausencia, hasta seis metros de profundidad en marea baja. |