El turismo se ha convertido en una de las industrias más grandes a escala mundial y, dentro de ésta, el segmento de mercado con mayor crecimiento es el turismo de naturaleza, lo cual hace particularmente más vulnerables a aquellos países en vías de desarrollo caracterizados por bellas áreas naturales ricas en biodiversidad. Sin embargo, los líderes conservacionistas -desde los presidentes de las más grandes organizaciones no gubernamentales y fundaciones, hasta los jefes de las tribus de la Amazonia que recién se integran a la economía monetaria- reconocen el gran potencial del turismo desarrollado en armonía con aspectos sociales y ambientales. Conservacionistas, así como empresas visionarias en la industria turística, pueden señalar miles de atracciones de clase mundial que han sido salvadas por el turismo: desde parques nacionales en África, hasta el Parque Nacional de Khao Yai en Tailandia, pasando por las Islas Galápagos y los bosques nubosos y las tortugas marinas en Costa Rica. De igual o quizás mayor importancia, el turismo sostenible puede convertirse en un mecanismo importante para aliviar la pobreza e infundir respeto por poblaciones locales en países en vías de desarrollo.

Por otro lado, conservacionistas, líderes locales y funcionarios gubernamentales han asimismo aprendido que el desarrollo del turismo también tiene sus conflictos, algunos escondidos y otros más obvios. Por ejemplo, el turismo podría llegar a convertirse en una actividad casi tan destructiva como las industrias tradicionales de extracción como aserraderos y minas. El turismo requiere infraestructura para hoteles, caminos, parqueos, senderos, restaurantes y otros servicios. El éxito y las ganancias engendran más desarrollo que puede rápidamente exceder la capacidad de áreas naturales vulnerables. El manejo inapropiado del turismo contribuye a la contaminación y a la erosión, perturba la vida silvestre, pisotea delicadas plantas, estropea el paisaje y trae influencias indeseables a culturas antes aisladas.

Varias herramientas, la mayoría aplicadas de forma voluntaria, han sido diseñadas e implementadas por expertos en turismo, gobiernos y organizaciones no gubernamentales para promover y apoyar operaciones turísticas que trabajan en armonía con aspectos ambientales y sociales, entre ellas: asistencia técnica, estudios y evaluaciones de impacto ambiental solicitados por los gobiernos o agencias de cooperación, establecimiento de políticas, códigos de conducta, programas de premiación, departamentos o proyectos de investigación, educación pública para los turistas y comunidades locales, material de información para viajeros y guías turísticos y desarrollo de proyectos turísticos e instalaciones “sostenibles”, “responsables” y “ecológicas” en todo el mundo.

Otra herramienta importante que puede ser utilizada para manejar los impactos que ha tenido el crecimiento de la industria turística es la certificación, que es el proceso de evaluación de una unidad de servicio en función de su conformidad con criterios preestablecidos. Los programas de certificación confiables y transparentes pueden proporcionar un instrumento para recompensar operaciones turísticas desarrolladas dentro de un esquema de mejores prácticas, diferenciándolas de otras con desempeños ambientales y sociales cuestionables. En la actualidad, los programas de certificación se dividen en tres grandes categorías: programas de certificación para turismo masivo, para turismo sostenible y para ecoturismo. Al respecto, los participantes del Taller de Certificación de Ecoturismo y Turismo Sostenible llevado a cabo en noviembre de 2000 en New Paltz -Nueva York-, que contó con la participación de veinte países y con representantes de la mayoría de los programas de certificación en turismo sostenible y ecoturismo en el ámbito global, regional, nacional y subnacional, acordaron que dentro de cualquier proyecto de certificación los criterios utilizados para la certificación en turismo sostenible deben enfocar estándares mínimos en las siguientes áreas:

En aspectos generales: (1) Planificación ambiental y una evaluación de impacto que valore las incidencias en lo social, lo cultural, lo ecológico y lo económico (incluyendo incidencias acumulativas y estrategias de mitigación). (2)  Compromiso con la gestión ambiental por parte del comercio en turismo. (3) Entrenamiento para el personal, educación, responsabilidad, conocimiento y conciencia de la gestión ambiental, social y cultural. (4) Mecanismos para monitorear e informar sobre el desempeño ambiental. (5) Mercadeo preciso y responsable que conduzca a la formación de expectativas realistas. (6) Retroalimentación por parte del consumidor.

En lo social/cultural: (1) Impactos en las estructuras sociales, culturales y económicas (tanto local como nacionalmente). (2) Los procesos de adquisición y acceso de terrenos y de tenencia de la tierra llevados a cabo en forma apropiada. (3) Medidas para proteger la integridad de la estructura social de la comunidad. (4) Mecanismos para garantizar los derechos y aspiraciones de la población local e indígena.

En lo ecológico: (1) Ubicación adecuada de los sitios turísticos. (2) Conservación de la biodiversidad e integridad de los procesos del ecosistema. (3) Disminución de la perturbación del sitio, paisajismo y rehabilitación. (4) Drenaje, manejo de suelos y aguas pluviales. (5) Sostenibilidad en el suministro de energía y minimización de su uso. (6) Sostenibilidad en el suministro de agua y minimización de su uso. (7) Sostenibilidad en tratamiento y disposición de las aguas residuales. (8) Ruido y calidad del aire (incluyendo emisiones asociadas al efecto invernadero). (9) Minimización de desechos y sostenibilidad en su eliminación. (10) Impactos visuales y de luminosidad. (11) Sostenibilidad de materiales y suministros (materiales reciclados y reciclables, producidos localmente, productos madereros certificados, etcétera). (12) Impactos ambientales mínimos de las actividades.

En lo económico: (1) Requerimientos para la práctica ética en los negocios. (2) Mecanismos para asegurar que los arreglos laborales y los procedimientos en las relaciones industriales no exploten a los trabajadores y que, además, funcionen de acuerdo con las leyes locales y los estándares internacionales laborales (cualesquiera sean los más estrictos). (3) Mecanismos para asegurar que los impactos económicos negativos en las comunidades locales sean minimizados y que existan, preferiblemente, beneficios económicos sustanciales para las comunidades locales. (4) Requerimientos para garantizar contribuciones al desarrollo y mantenimiento de la infraestructura de la comunidad local.

Adicionalmente, cualquier programa de certificación ecoturística, aparte de contemplar los estándares mencionados en las áreas de la certificación de turismo sostenible, debe contar al menos con estándares mínimos en los siguientes aspectos: (1) Enfoque en las experiencias personales con la naturaleza como guía para un mejor entendimiento y apreciación de ésta. (2) Interpretación y conciencia ambiental sobre la naturaleza, la sociedad y la cultura. (3) Contribuciones positivas y activas hacia la conservación de las áreas naturales o la biodiversidad. (4) Beneficios económicos, sociales y culturales para las comunidades locales. (5) Fomentar la participación de la comunidad cuando sea oportuno. (6) Diseño y escalas apropiadas para hospedaje, tours y atracciones turísticos. (7) Impacto mínimo en las culturas locales (indígenas).

En síntesis, los programas de certificación para ecoturismo deben contribuir positiva y proactivamente tanto a la conservación como al bienestar de la comunidad y no limitarse simplemente a decir “no hay daño” o a mitigar los impactos negativos.

Por medio del uso de los programas de certificación en turismo sostenible y ecoturismo, de una forma voluntaria e independiente la industria turística puede demostrar su compromiso con la conservación de la biodiversidad y fomentar el bienestar social. Las operaciones turísticas que están participando en programas de certificación están así accediendo a una herramienta que les provee lineamientos para mejorar su desempeño social y ambiental y para, eventualmente, diferenciarse y lograr reconocimiento en el mercado -si llegan a desarrollar los mecanismos de mercadeo apropiados. Sin embargo, la gran fragmentación dentro de la miríada de esquemas de certificación que existen actualmente podría estar creando confusión entre los consumidores para reconocer los diferentes tipos de certificación. Por ende, se requiere mecanismos para separar y distinguir los programas de certificación en turismo sostenible y ecoturismo de otras certificaciones turísticas, premiaciones y mecanismos de aprobación.

La comunidad internacional necesita una herramienta para poder regular la fragmentación dentro de los diferentes grupos de esquemas de certificación existentes y ayudar, de esta manera, a los proveedores y consumidores del turismo social y ambientalmente responsable a contribuir efectivamente con la conservación de la biodiversidad y el bienestar social. Mucho se ha discutido al respecto sin llegar aún a elaborar un estudio de factibilidad formal que valore la posibilidad de crear una entidad de acreditación o licenciamiento de certificadores en turismo sostenible. Rainforest Alliance (organización internacional sin fines de lucro para el desarrollo y promoción de alternativas económicamente viables y socialmente deseables que eviten la destrucción de los recursos naturales, con enorme experiencia en acreditación y certificación) , realizó en 1999 un estudio exploratorio sobre ese tema, con el apoyo de Community Relations and Philantropic Services Program –de J P Morgan-, concluyendo que si bien es cierto que el uso de mecanismos de certificación es importante y válido para fortalecer la tónica ambientalista en la industria turística, la ausencia de un organismo de acreditación global que avale a los certificadores, fomente la comunicación entre éstos y mercadee sus servicios, se ha convertido en uno de los principales obstáculos para convertir la certificación en una herramienta efectiva para el cambio hacia el turismo sostenible.

En principio, los organismos de acreditación de certificadores pueden contribuir a dar credibilidad y transparencia a los procesos de certificación, puesto que apoyan la participación de diversos actores. Los organismos de acreditación pueden facilitar el reconocimiento internacional y regional y permitir una mejor organización en términos de armonía de políticas, procedimientos y estándares. Además, éstos pueden facilitar economías de escala para la promoción e investigación, y pueden tener representación en foros para el mejoramiento continuo y la resolución de conflictos.  Los cuerpos de acreditación pueden también ayudar a los programas de certificación a permanecer a la cabeza de las cambiantes leyes internacionales. Pueden atraer apoyo político y financiero y proteger a los consumidores y certificadores contra demandas injustificadas. A través de la acreditación internacional los certificadores pueden demostrar a los consumidores su compromiso social y ambiental. Algunos ejemplos de agencias de acreditación en otros sectores son: Marine Stewardship Council, para la certificación de la pesca sostenible, International Federation of Organic Agriculture Movements, para las certificaciones de alimentos orgánicos, Social Accountability International, para la certificación de los estándares de responsabilidad social y Forest Stewardship Council, para la certificación de las operaciones maderables sostenibles.

Muchos países ricos en biodiversidad han experimentado el boom del movimiento turístico orientado al goce de atractivos naturales, el cual ha contribuido significativamente a la generación de divisas en dichos países. Sin embargo, este movimiento también ha permitido que free riders emerjan: compañías que dicen ser proveedoras de servicios ecológicos cuando en realidad su desempeño ambiental y social es cuestionable. Los esquemas de certificación pueden ayudar a mitigar este efecto al dar a conocer a los operadores que cumplen con los criterios de acuerdos internacionales e informar de esto a los turistas para que puedan tomar decisiones sobre los servicios que van a utilizar. Las principales responsabilidades de un potencial organismo de acreditación de certificadores de ecoturismo y turismo sostenible sería el establecimiento de criterios internacionales para la acreditación, el monitoreo del cumplimiento de estos criterios,  la promoción de una conciencia ambiental y social en los consumidores y el aumento de la credibilidad en los programas de certificación. Además, un organismo de acreditación para turismo sostenible podría ayudar a elevar los estándares ambientales y sociales para todos los sectores de la industria turística.

Gracias al apoyo inicial de Fundación Ford, Rainforest Alliance está coordinando actualmente un proyecto de quince meses denominado “Estudio de Factibilidad, Anteproyecto Organizacional y Plan de Implementación para la creación de un ‘Sustainable Tourism Stewardship Council’: un Organismo de Acreditación para los Certificadores en Turismo Sostenible”, el cual tiene como objetivo investigar la posibilidad de establecer un organismo de acreditación internacional para la certificación en turismo sostenible, y, de probarse factible, proveer un plan de implementación completamente desarrollado. Rainforest Alliance concluyó que el establecimiento de una coalición de representantes de varias organizaciones era necesario para asesorar el desarrollo de este proyecto. Este grupo de asesores contribuye con sus conocimientos en diversas áreas como la conservación de recursos naturales, bienestar social, culturas indígenas, certificación y acreditación, sostenibilidad de las empresas turísticas y educación ambiental. Su participación es necesaria para obtener un mejor entendimiento de los elementos políticos, económicos, culturales, sociales y ambientales inherentes a la industria turística. Al mismo tiempo, este grupo, que constituye el Comité Asesor Ejecutivo del proyecto, representa un equipo de expertos internacionales que supervisan éste a través de un proceso participativo y transparente. Se espera, además, una participación directa por parte de los principales programas de certificación y la industria turística, ya que las personas involucradas en los esquemas existentes tienen a su alcance la experiencia práctica y pueden ayudar a identificar la raíz de algunos problemas y obstáculos en la administración y manejo de los programas de certificación. Por lo tanto, se ha establecido también un núcleo de consulta y comité asesor compuesto por individuos provenientes de programas de certificación existentes que serán consultados regularmente.

El Programa de Turismo Sostenible de Rainforest Alliance, como organismo coordinador del proyecto y bajo la supervisión del Comité Asesor Ejecutivo, ha contratado un equipo de especialistas del Center for the Study of Small Tourism and Hospitality Firms de la Universidad Leeds Metropolitan y del Center for Responsible Tourism de la University de Greenwich, ambas en Gran Bretaña, para llevar a cabo el estudio. Este equipo también recibirá apoyo para actividades específicas relacionadas con el proyecto por parte de otros especialistas alrededor del mundo. Los objetivos del proyecto y sus productos han sido agrupados dentro de cuatro ejes que se detallan a continuación:

Participación de los actores involucrados (Stakeholders), cuyos objetivos son: identificar y reclutar representantes de organizaciones no gubernamentales, certificadores, agencias de financiamiento multilaterales, entidades gubernamentales y miembros de la industria turística para que participen en las discusiones concernientes a la viabilidad del organismo de acreditación en turismo sostenible; asegurar que el proyecto involucre a todos los actores partícipes en la toma de decisiones y realice las acciones necesarias para garantizar una buena participación; documentar y preparar reportes de las recomendaciones basándose en los resultados de las reuniones de los miembros, y asegurar la participación de representantes de diferentes regiones geográficas y con intereses distintos, lo cual es fundamental para que el estudio sea exitoso. Este eje también incluye el desarrollo de al menos tres talleres participativos en diferentes regiones (el de Centroamerica se ha llevado a cabo en Belice este mes de noviembre).

Demanda del mercado, cuyos objetivos son evaluar la demanda de servicios de acreditación y analizar los factores que la afectan, y determinar las necesidades de los diferentes actores interesados –consumidores, operadores de turismo, certificadores y, finalmente, países y regiones– en lo referente al sistema de acreditación.

Sostenibilidad financiera, cuyos objetivos son emprender un estudio de benchmarking sobre otros modelos de financiamiento utilizados por importantes agencias de acreditación, estudiar la factibilidad financiera, proveer escenarios alternativos y recomendar un modelo financiero para el establecimiento y mantenimiento de la organización acreditadora.

Organización e implementación, cuyos objetivos son producir un reporte sobre la estructura organizacional y el modelo financiero más efectivo, con toda la información concerniente a tiempos de ejecución y personal que conlleva la posible implementación de un organismo de acreditación de turismo sostenible, así como también sobre los pasos para su implementación, y estudiar la factibilidad de definir estándares mínimos de acreditación internacional.

El resultado final de este proyecto será información concreta sobre la factibilidad de la creación del Sustainable Tourism Stewardship Council, y, en caso de que éste sea positivo, un plan completo de acción para su implementación. El objetivo de las organizaciones involucradas en este proyecto es el de brindar a la comunidad internacional los resultados del mismo durante el año 2002, Año Internacional del Ecoturismo de la Organización de las Naciones Unidas.

 


El autor es gerente del Programa de Turismo Sostenible de Rainforest Alliance.

 

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