El delicioso limón dulce –Citrus limettioides Tabaska-Rutaceae- es congénere de esas otras especies, variedades e híbridos de cítricos, tan conocidos y altamente ponderados en todo el mundo, como la naranja, el limón ácido, la lima, la mandarina, la toronja, etcétera, de los que se obtienen plaguicidas, medicamentos como el espíritu de azahar, cosméticos, mermeladas, confituras, licores y refrescos, además de que son fuente muy importante de vitamina C e infinitamente utilizados en el arte culinario. Las 16 especies reportadas por D. J. Mabberley son originarias del Sur y Sureste Asiático y de la Península Malaya.

Los frutos de los cítricos son unas bayas modificadas llamadas hesperidios, nombre relacionado con la mitología griega. La tradición interpreta las naranjas como las manzanas de oro que crecían en el jardín de las Hespérides, ninfas de esos míticos parajes, quienes las cuidaban.

Muchos han tomado un delicioso refresco del jugo del limón dulce, pero muy pocos saben que el refresco más exquisito y refrescante se obtiene al licuar solamente la cáscara del fruto maduro fresco y bien turgente, para lo que se recomienda rajar en cuatro partes dicha cáscara y licuarlas en dos vasos de agua bien fría, colar esto luego y edulcorarlo al gusto. Pero se puede ir más allá y elaborar un excelente licor: se recoge del colador la estopa y se le pone a macerar con guaro Cacique (el alcohol etílico tico de 30º), durante 20 días, en una botella de vidrio, dejando el alcohol unas dos pulgadas encima de la pulpa, y agitándola brevemente cada día. Al final de este período se ha de colar y edulcorar al gusto con una agua amarinada concentrada o sirope, el cual se prepara poniendo ½ kilo de azúcar fina en una taza de agua (más o menos 240 cc) en el momento de que ésta hierva, moviéndola luego continuamente hasta que se disuelva completamente, y, al estar ya fría, adicionándola al licor poco a poco hasta conseguir un gusto placentero. A esta delicada crema alicorada, o licor de limón dulce, me gusta llamarla "limoneto"; su esencia guarda un finísimo bouquet a cítricos y un delicadísimo sabor dulce espirituoso con una pincelada de un muy tenue amargor que le confiere un toque mágico… si no que lo diga el ilustrísimo amigo Julio César Jaen, hijo dilecto de la preciosa y pujante provincia de Guanacaste, con quien tuve el placer de libar el "limoneto" después de un delicioso almuerzo en el exuberante y paradisíaco Golfo de Papagayo.

Literatura consultada

Mabberley, D. J. 1993. The plant-book. Cambridge University Press. London.

Bianchini, Francesco, F. Corbetta y M. E. Pistoia. 1974. Frutos de la Tierra. Arnoldo Montadori Editore. Milano.

León, Jorge y Luis Poveda. 2000. Nombres Comunes de la Plantas en Costa Ruca. Editorial Guayacán. Costa Rica.

Página principal