
El Proyecto Trayecto Intensivo de Género (Igip) es uno de los proyectos más
ambiciosos para el logro de igualdad de oportunidades ejecutado por la
Cooperación Holandesa a través de la agencia Hivos en los países que asiste.
En 1998, gracias a la experiencia de la Junta Nacional Forestal Campesina (Junaforca)
en materia de equidad de género, ella fue elegida por Hivos para desarrollar
ese proyecto con sus organizaciones. Con tal experiencia, iniciada en 1994,
Junaforca había logrado ya tres cosas importantes: sensibilizar a los
dirigentes para aceptar el tema en un entorno manejado tradicionalmente por
hombres, incorporar el enfoque de género como una política de la organización
y realizar el primer diagnóstico rural participativo con enfoque de género en
Sabanillas, comunidad de la Zona Sur de Costa Rica.
El Igip, además de promover la igualdad en el acceso a los medios de producción por parte de mujeres y jóvenes, buscaba abrir espacios para que éstos se incorporaran en las instancias de toma de decisiones de sus organizaciones. Esto, que no era una exigencia de la cooperación sino la expresión de una necesidad de todos los miembros/as para alcanzar su desarrollo en forma conjunta, se ha ido logrando lenta pero efectivamente.
El Igip, iniciado con la conformación de la Comisión Nacional de Igualdad de Oportunidades, constituida por representantes de las organizaciones regionales, miembros de la Junta Directiva y personal técnico de Junaforca y enlaces en dos regiones, se planteó desde el comienzo los retos de capacitar a los miembros de la Comisión dicha para desarrollar el trabajo de sensibilización, y elaborar el Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades, el cual contemplaba un trabajo intensivo de capacitación, sensibilización, divulgación y monitoreo en el tema de género en todas las regiones del país que cubría Junaforca. Sin embargo, por razones presupuestarias, se priorizaron algunas acciones y se trabajó sólo con la Asociación de Desarrollo Forestal de la Región Brunca (Adefobrunca), en la Zona Sur, y la Asociación Agroforestal Campesina de la Región Norte (Afocaren).
El Trayecto Intensivo de Género tiene su propio ritmo –lento- y posiblemente los resultados en verdad impactantes se vean luego de cinco o diez años, pues se requiere un cambio cultural: no sólo lograr que las mujeres se integren a una Junta Directiva con los hombres, sino que posean la habilidad y la capacidad de opinar y discutir la acción de sus organizaciones, que hombres y mujeres se acepten como iguales y como igualmente necesarios en el proceso productivo y social de la comunidad, que los hombres no sientan que la igualdad política con las mujeres merma su poder sino que más bien aumenta el de todos.
Una de las principales limitantes encontradas en la evolución de este proyecto es la falta de una idea clara de los sentimientos, necesidades, deseos y metas de las mujeres dentro de sus organizaciones, mujeres que a la postre son las que dirigirían el proyecto más efectivamente, pues si bien los resultados hasta hoy han sido muy positivos, con un enfoque definido por la misma población meta serían más valiosos. Se ha logrado lo siguiente: (1) incluir el enfoque de género como un eje transversal en la actividad de la organización; (2) que se aceptara que dos mujeres ocuparan puestos directivos con voz y voto en el periodo 2001–2002, y que a partir del 2002 sean tres; (3) contar con una información general básica de cada organización afiliada diferenciada por sexo; (4) contar como mínimo con una mujer durante los últimos tres años en la Junta Directiva de Adeforbrunca; (5) iniciar un proceso de fomento del liderazgo con enfoque de equidad de género en escuelas de impacto de las organizaciones afiliadas; (6) participación constante en la radio para hablar acerca de temas de la mujer en la producción y la política; (7) contar como mínimo con una mujer durante los últimos dos años en la Junta Directiva de Afocaren; (8) fomentar sistemáticamente el liderazgo e incorporación de jóvenes a las organizaciones comunales, y (9) desarrollar un programa de capacitación para mujeres.
En las organizaciones constitutivas de Adefobrunca las mujeres representan ya un 24% (3.374 féminas) del total de productores agroforestales; y la presencia suya en cargos directivos es ya significativa: en Adefobrunca ocupan el 16% de los cargos y en Afocaren el 19%. Esto alentó a que, al final del Igip, se acometiera la empresa de que cada grupo de mujeres organizadas -fuera en grupos mixtos o exclusivos de ellas- definiera una agenda de desarrollo que se llevaría a una consulta regional y posteriormente a una nacional con el fin de que organizaciones como Junaforca, la Coordinadora Indígena y Campesina de Agroforestería Comunitaria y programas y oficinas estatales como la Oficina de Género y Ambiente, el Instituto Nacional de Fomento Cooperativo, el Consejo Nacional de Cooperativas y el programa de Desarrollo Campesino Forestal, tuvieran una base sólida y confiable para la planificación de su trabajo con la tranquilidad de saber que responden a las necesidades y posibilidades reales de las productoras agroforestales. Con este trabajo también se espera incidir en las políticas de fomento de desarrollo de las mujeres en las zonas rurales impulsadas por los ministerios de Ambiente, de Agricultura y Ganadería y de Condición de la Mujer, y, además, se ha logrado que sea considerado por los precandidatos a la presidencia del país en la presentación de sus planes de gobierno.
En las mujeres asociadas entre sí o pertenecientes a organizaciones mixtas la conciencia clara de la importancia de trabajar asociativamente para mejorar su condición de vida es una constante, pero aun así muchas veces encuentran una serie de barreras para acceder a la tierra, a la materia prima, a la información, a la capacitación, a la asistencia técnica y al crédito. No tienen los conocimientos necesarios para elaborar proyectos, negociarlos y administrarlos, lo que les resta protagonismo en su propio desarrollo, pues son los facilitadores los que se encargan de estos procesos limitando la capacidad de autogestión de ellas.
La autora, ingeniera forestal, es coordinadora del Área de Fortalecimiento Institucional y Sostenibilidad de la Actividad Agroforestal de la Junta Nacional Forestal Campesina.
[Para contactar a la autora: 293-5417 y juforca@racsa.co.cr]
