Uno de los principales acuerdos adoptados en la XIX reunión cumbre de presidentes centroamericanos, celebrada en 1997, fue impulsar el Corredor Biológico Centroamericano, concebido como un sistema de ordenamiento territorial compuesto de áreas naturales bajo regímenes de administración especial, zonas núcleo, de amortiguamiento, de usos múltiples y áreas de interconexión. Ese acuerdo generó entusiasmo en los países participantes. En Costa Rica, unas treinta iniciativas comunales pretenden unir áreas boscosas formando conectividades hacia áreas más densas, aumentándose así la posibilidad de proteger hábitats naturales para muchas especies de flora y fauna que cada vez más venían viendo reducido su espacio.

Hace más de 11 años la Asociación Amigos de la Naturaleza de Pacifico Central y Sur (Asana) decidió impulsar una iniciativa regional que permitiera unir las áreas boscosas del sur de país con las del Pacifico central a través de la Fila Costeña o Brunqueña, concentrándose en el área comprendida entre la cuenca del río Savegre y las cuencas media y baja del río Térraba, y entre la fila costeña y el Océano Pacifico, naciendo así el Corredor Biológico Paso de la Danta. 

En este Corredor actualmente se llevan a cabo las siguientes actividades.

A)    Educación ambiental: Al menos 18 escuelas de las 42 que existan en el área del Corredor reciben cada año tres visitas de educadores ambientales para tratar temas como especies en peligro de extinción, contaminación ambiental, beneficios de los corredores biológicos y tratamiento de desechos sólidos -entre otros. Actualmente se hace esfuerzos por conseguir los recursos necesarios que permitan mayor cobertura.

B)     Fortalecimiento organizacional: Se asesora grupos comunales legalmente constituidos para encontrar juntos modalidades de producción amigable con el ambiente. Se mantiene una estrecha relación con por lo menos 18 de esos grupos, algunos de los cuales tienen objetivos netamente ambientales, y la misión es abrir los espacios de participación y traer la mayor información posible sobre cómo ir logrando mejoras en la relación con el ambiente.

C)     Comités de Vigilancia de los Recursos Naturales: Desde hace mas de seis años la oficina de la sociedad civil del Ministerio del Ambiente viene conformando grupos que procuran coadyuvar en la protección de los recursos naturales. Asana ha logrado que más de 100 hombres y mujeres se hayan capacitado como guardas forestales y de fauna silvestre ad-honorem para proteger la biodiversidad del área.

D)    Cooperación nacional e internacional: Hemos logrado que muchas instituciones públicas y privadas, individuos e instancias de cooperación internacional se hayan vinculado al proyecto aportando capacitación y materiales. Están los ministerios de Educación, de Agricultura, del Ambiente; los institutos estatales de Asistencia Social y de Aprendizaje; el PNUD, el Banco Mundial, Avina, CBM, TNC, etcétera. 

Recientemente se ha solicitado al Ministerio del Ambiente la realización de los estudios técnicos que permitan declarar la Fila Costeña como zona protectora de aguas, y ya hay una comisión ministerial de alto nivel estudiando esa posibilidad. Las razones que sustenta la creación de tal zona son que los madereros reducen la posibilidad de proteger los pocos ecosistemas naturales que quedan, que debe protegerse el recurso hídrico (el verano pasado 14 comunidades a lo largo del Corredor se quedaron sin agua potable al secarse las fuentes de captación), que en el área hay un alto endemismo y que –en general- se quiere propiciar un desarrollo social amigable con el ambiente.


El autor es director ejecutivo de la Asociación Amigos de la Naturaleza de Pacífico Central y Sur (Asana).

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