El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) se estableció en 1992 como mecanismo para financiar proyectos, en países elegibles, tendientes a lograr beneficios ambientales globales en áreas como: conservación de la diversidad biológica, mitigación de los efectos del cambio climático, protección de las aguas internacionales, prevención de la reducción de la capa de ozono, combate de la deforestación y la desertificación, promoción del transporte ambientalmente sostenible y desincentivación de la generación y el uso de contaminantes orgánicos persistentes. Dentro de este Fondo se estableció el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD/FMAM-PNUD), ejecutado por el PNUD en 54 países, que rápidamente se constituyó, con más de 2000 proyectos financiados, en la iniciativa más reconocida del FMAM entre el público en general.

Por su parte, el PPD opera en Costa Rica desde 1993 junto al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en tanto agencia de implementación del FMAM, y desde entonces ha financiado más de 175 proyectos que constituyen iniciativas mediante las cuales las personas de las comunidades buscan mejorar sus condiciones de vida por medio de la acción ambiental, en lo cual estriba el principal reto del Programa: conciliar los criterios del FMAM con las necesidades y prioridades de las comunidades. A través de la gran diversidad de proyectos, el PPD enfrenta tal reto fomentando las capacidades locales para la gestión ambiental e incrementando la conciencia pública respecto de las principales preocupaciones del FMAM.

Coordinación PPD - Corredor Biológico Mesoamericano

El Corredor Biológico Mesoamericano (CBM), iniciado en 1999 como una iniciativa de ordenamiento territorial que con una visión estratégica de largo plazo procura la consolidación e interconexión de las áreas protegidas principales de Mesoamérica, es conciente de que a pesar de haberse diseñado sin contemplar el trabajo con las organizaciones de base, la consolidación de las áreas protegidas sólo es posible con el involucramiento de las comunidades de las zonas núcleo, de las zonas de amortiguamiento y de las áreas de interconexión. Entonces, el gran reto para el CBM es generar actividades económicas rentables para las personas de esas comunidades y que éstas se involucren en acciones de protección y conservación de los recursos naturales de su entorno.

Dado que el PPD tiene como grupo meta "las personas de las comunidades marginales tanto urbanas como rurales, económicamente en desventaja, con énfasis en las comunidades aledañas o directamente relacionadas con el sistema de áreas protegidas, tanto públicas como privadas", para el CBM-CR el PPD resulta un socio estratégico, papel que es reforzado por el hecho de que el PPD tiene como misión contribuir a la generación de beneficios ambientales globales en las áreas de preocupación del FMAM con iniciativas comunitarias de conservación y uso sostenible de los recursos naturales, iniciativas que al mismo tiempo mejoren su condición de vida.

La coordinación del PPD con el CBM-CR tiene como elemento importante de apoyo la presencia del coordinador nacional del PPD en la Comisión Nacional del CBM-CR, ente que brinda asesoría y apoyo en la visión estratégica del CBM-CR. La primera acción emprendida conjuntamente fue un recorrido por las principales secciones del Corredor realizando reuniones con las organizaciones y representantes de las comunidades motivándolos para analizar la posibilidad de presentar proyectos al PPD en áreas de importancia para ambos programas. En más de quince ocasiones PPD y CBM-R hicieron conjuntamente -compartiendo costos y uniendo esfuerzos- presentaciones públicas del programa de trabajo, facilitando así tanto la internalización del concepto del Corredor por parte de las personas de las comunidades como el planteamiento de los perfiles de proyectos. Se realizaron intercambios de grupos que iniciaban proyectos con grupos que contaban con algún proyecto exitoso avanzado que constituyera un modelo de iniciativa de búsqueda de una mejora de las condiciones de vida por medio de acciones ambientales en función de un corredor biológico. 

Varias otras actividades fueron realizadas uniendo esfuerzos e involucrando a otras entidades. Se participó en la organización y co-financiamiento –junto con CBM-CR, UICN y Catie- del Primer Taller sobre Criterios para el Diseño y Establecimiento de Corredores Biológicos. Se organizó –junto con Ina, ICT y CBM- el Seminario Taller sobre Ecoturismo Comunitario y un Intercambio de Experiencias de Ecoturismo Comunitario -en CoopeSilencio y en la comunidad de Quebrada Arroyo- con la participación de más de 30 representantes de proyectos de ecoturismo comunitario actualmente apoyados por el PPD. Se coordinó -con CBM-CR- actividades puntuales de apoyo en la organización y constitución de corredores en diferentes partes del país. Y también se participó en la campaña de lanzamiento y divulgación del CBM-CR.

Proyectos en una sección del CBM-CR

En el período 2000-2001, principalmente con fondos del FMAM, de la Embajada Británica y comunitarios, el PPD ha financiado 70 proyectos que constituyen modelos de gestión ambiental comunitaria en áreas protegidas, mayoritariamente, pertenecientes al CBM-CR. A continuación, y a fin de poder concebir la trascendencia de la acción del PPM, se pasará revista a los proyectos que operan con financiamiento de esta entidad en una sección del CBM-CR: en el Corredor Biológico Paso de la Danta.

El Corredor Biológico Paso de la Danta, que constituye una sección del CBM y se extiende a lo largo de 25 km de la costa pacífica sur del país, es parte de una iniciativa regional cuyos objetivos principales son restablecer una ruta de comunicación para la flora y la fauna entre los bosques del Golfo Dulce y los de la Reserva Forestal de los Santos en la Cordillera de Talamanca, y proteger las cuencas hidrográficas, la zona costera y la calidad del paisaje de la región. En esta sección de corredor se ubican los siguientes ocho proyectos del PPD:

Asana: La Asociación Amigos de la Naturaleza recibió financiamiento para el pago parcial de una evaluación ecológica rápida del corredor, visitas a 47 localidades para la promoción del corredor biológico, actividades de educación ambiental y talleres para la formación de más de 100 Comités de Vigilancia de los Recursos Naturales (covirenas).

Asoprova: La Asociación de Productores de Vainilla recibieron financiamiento en dos ocasiones para el establecimiento de facilidades para el desarrollo ecoturístico, como una herramienta para la conservación de la biodiversidad. Cuentan con un covirenas, servicio de alimentación, senderos por el bosque, puente colgante, andariveles y pronto se concluirá el albergue para brindar el servicio de hospedaje.

Colegio de Matapalo: Proyecto presentado por un grupo de estudiantes del colegio que mediante la construcción de un biodigestor procura poner fin al problema de contaminación del manglar por parte de una porqueriza con que cuentan. Además, contempla la protección de la tortuga lora y actividades de educación ambiental que serán desarrolladas por los jóvenes del colegio en las escuelas de la zona.

Asociación de Desarrollo de San Miguel y Dos Bocas: El proyecto busca la titulación de las tierras mediante el establecimiento voluntario de servidumbres ecológicas para garantizar la preservación de las áreas boscosas a perpetuidad. Contempla además agricultura orgánica, lombricultura y la constitución de un covirenas.

Asociación de Desarrollo de Dominical: El proyecto contempla la rotulación de todas las comunidades del Corredor Biológico Paso de la Danta para que sean identificadas como parte del corredor y como “naturalmente unidos”. Contempla, además, actividades de protección de la tortuga lora y la constitución de un covirenas.

Asentamiento Campesino Playa Hermosa: Proyecto ecoturístico que ofrece zonas para acampar, senderos en las montañas, paseos a caballo, comidas típicas, hospedaje, etcétera.

Asociación de Damas Artesanas de Bahía: Proyecto implementado por un grupo de mujeres involucradas en la producción de artesanías y protección de los recursos marinos costeros. Tienen como meta la obtención de la Bandera Azul Ecológica.

Asoparque: Proyecto de co-manejo del Parque Marino Ballena y la comunidad. Se habilitará un viejo acueducto para establecer servicios y duchas en la playa, basureros, vigilancia, restricción del acceso de vehículos, mesas para comer, etcétera.

Los anteriores son sólo algunos ejemplos de actuaciones concretas en el ámbito local que demuestran que un corredor biológico ya no es solamente un concepto manejado por académicos y ambientalistas. Para todos los grupos y comunidades apoyados por el Programa de Pequeñas Donaciones en Costa Rica, el corredor biológico se convierte en algo que une e identifica y viene a ser una oportunidad para unir esfuerzos y hacer realidad la promoción de un desarrollo en armonía con la naturaleza.  


El autor, ingeniero agrónomo, es coordinador nacional del Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

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