Los jabones y champús comerciales con frecuencia maltratan el cuero cabelludo, por lo que debe evitárseles. Asimismo, el estrés incide directamente en la salud del cabello, de la piel en general y de otras áreas del cuerpo, por lo cual debe combatírsele -el yoga y el taichí son para ello muy recomendables-. A continuación exponemos unas recetas para la vitalidad del cabello y contra la caspa:

1 Luego de lavar el cabello, se debe secarlo bien y aplicarle despaciosamente, haciendo masajes suaves, el agua mucilaginosa resultante de los siguientes procedimientos: Se deja como mínimo una hora en una olla con agua a temperatura ambiente la gomita o gel (sólo lo transparente; nada de lo verde) de hojas de sábila -preferiblemente Aloe saponaria (Aiton) How-, que tiene las hojas pintaditas y no tiene mal olor ni es amarga. A lo cual se le agrega, después de quitarle las espinitas, 2 o 4 hojas –según tamaño-, partidas en tajadas, de tuna caite -Opuntia ficus-indica (L.) Mill o Nopalea cochenillifera (L.) Salom-Dyck-Cactaceae-. (Recomendamos sembrar en el propio jardín Aloe saponaria, especie que se reproduce más y es más resistente que la Aloe vera.)

2 En una olla grande (ni de aluminio ni de plástico), ponerle agua hirviendo a lo siguiente: ramitas de azul de mata –Justicia tinctoria (Oerst.) D.N. Gibson -Acanthaceae-, ramitas de romero –Rosmarinus officinalis L. –Lamiaceae-,  ramitas de albahaca –Ocimum basilicum L. –Lamiaceae-, ramitas de sauce llorón –Salix Humboldtiana Willd Salicaceae-, ramitas –y ojalá también los conitos- de ciprés –Cupressus lusitanica Mill. –Cupressaceae- y ramitas de achiote –Bixa orellana L. –Bixaceae-. Colar el agua cuando esté fría y aplicársela después del baño en el cabello, haciéndose masajitos amorosos.

3 En agua a temperatura ambiente restregar ramitas de agua florida –Mentha spp. –Limiaceae- y, después del baño, aplicársela. (Esta planta está en el pequeño jardín de plantas aromáticas y medicinales de nuestra Escuela de Ciencias Ambientales y en el  Jardín El Arca de las Hierbas de nuestro estimado amigo Tomás Harbe, en San Pedro de Santa Bárbara de Heredia, teléfono 239-0378.) Las ramitas de agua florida podrían sustituirse por un rollito de cogollos de escobilla -Sida rhombifolia L. o Sida acuta -Burmann Malvaceae-. O, en vez de eso, dejar en agua por un rato trozos de la corteza de burío –Heliocarpus appendiculatus –Turcz- o Heliocarpus americanus L. –Tiliaceae-, e, igualmente, aplicarse el agua. También puede dejarse en agua, un rato, las ramitas machacadas de pavana -Rhipsalis baccifera (Mill.) Stearn –Cactaceae-, precioso cacto epífito que semeja un fino candelabro penduloso y que adorna mágicamente los follajes de algunos árboles de nuestras exuberantes pluvioselvas bajas y bajo medianas (Víctor Elizondo -indígena maleko-. Com. pers. 1987), y aplicársela.

Estas recetas y otras que hemos dado las hemos recopilado en nuestras giras al campo: pertenecen a la profunda y sabia cultural ancestral.

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