
En
primer instancia es indispensable una dieta correcta y balanceada y hacer las
comidas en horas fijas. Desayunar satisfactoriamente, almorzar muy bien y cenar
poco. No comer en exceso y no aguantar hambre; comer suficientes frutas y
legumbres, tomar sólo refrescos naturales y estar seguro de la buena calidad
del agua que se utiliza. Tampoco fumar, tomar licor, bebidas gaseosas y sintéticas,
ni leche -sólo de soya. Ingerir el mínimo de azúcar y sal -endulzar mejor
utilizar con miel de tapa de dulce. No comer carnes rojas, embutidos ni mariscos
en exceso -ojalá sustituirlos por carne de soya-; y evitar al máximo los
alimentos enlatados o preservados.
Tener
una actitud positiva hacia todo, porque el estrés deteriora el sistema inmunológico,
altera la digestión, los indispensables procesos respiratorios y otros sistemas
vitales.
A
continuación damos algunas recetas con plantas medicinales que no son panaceas
pero sí muy eficientes como complemento de las recomendaciones anotadas
anteriormente_
a)
Tomar
diariamente tres infusiones (éstas son el resultado de ponerle agua hirviendo a
las plantas) de tres hojas por taza de Juanilama -Lippia alba
(Mill) N.E.Br. Verbenaceae.
b)
Tomar
tres infusiones diarias de una hoja por taza de Jamaica -Pimenta dioica
(L.) Merr. Myrtaceae.
c)
Tomar a
media mañana una copita (50 cc) de jugo de repollo crudo –Brassica
oleracea L. Brassicaceae.
d)
Hervir rápidamente
en una botella de agua (750 cc) un trocito de más o menos 7 cm2 de
la corteza de las ramas de indio pelado o jiñocuabe -Bursera simaruba
(L.) Sarg-Burseraceae-, dejar enfriar, colar y tomarse esta decocción en
tacitas distribuidas a lo largo del día.
e)
Se raya
una papa mediana -Solanum tuberosum L.- Solanaceae-, se deja en un vaso
con agua y, una vez que se asienta el raspado, se toma esa agua a media mañana
durante una semana, repitiéndolo semana de por medio.
f)
Tomar
siete gotas de la savia de targuá -Croton draco Cham.&
Schlecht.-Euphorbiaceae- en una taza de agua una vez al día, a media mañana,
durante 20 días, dejar sin tomar una semana y continuar con esos intervalos.
g)
De la
hoja de sábila -aloe vera (L.) Burm. f. Liliaceae- coger una cucharada
de gel, es decir de esa carnosidad incolora, diluirla en una taza con agua y tomársela
a media mañana todos los días hasta completar 20, descontinuar una semana y
proseguir con esos intervalos (cuidado: las partes verdes y los exudados
amarillentos son tóxicos o irritantes).
h)
Coger
unos cinco trocitos, de más o menos un geme, del tallo o ramitas del mozote –Triumfetta
semitriloba Jacq.-Tiliaceae-, rasparlos para quitarles la epidermis,
separar la cáscara ya limpia y dejar ésta junto con los trocitos en un pichel
de vidrio con agua. Ésta pronto se pondrá mucilaginosa. Tomar dos o tres vasos
al día.
i)
Hervir
media cucharadita de semillas de linaza -Linum usitatissimun L. Linaceae-
y, quitando la olla del fuego, adicionar tres flores de manzanilla -Matricaria
recutita L. Asteraceae- y tres hojitas -ojalá con flores- de juanilama,
dejar reposar unos 10 minutos y, agregándole unas semillas de la linaza, tomar
la infusión en el desayuno y dos más durante el día.
Advertencias:
(1) No utilizar utensilios de plástico, aluminio ni teflón; sí de acero,
enlozados, de arcilla y pyrex. (2) Puede combinarse recetas a comodidad o
variarlas; por ejemplo, para casos extremos -úlceras sangrantes- es muy
importante iniciar con targuá (item f), sábila (item g) y la infusión (item
i). (3) Los vegetales que se usen deben ser cultivados orgánicamente.