
La más reciente
iniciativa para conservar árboles en peligro de extinción ha provenido de
Gerardo Budowski, y consiste en declarar monumentos naturales a los que, entre
ellos, por diversas razones, sean más conspicuos. Yo, que he estudiado
recientemente el guayacán real (Guaiacum sanctum), lo propongo como
candidato.
La distribución natural de esta
especie en Costa Rica se limita a la provincia de Guanacaste y Punta Burica. Con
sus flores azuladas, copa siempre verde y fuste grisáceo es una de las especies
representativas de las zonas calcáreas y rocosas de los bosques secos
tropicales. Posiblemente es la especie de más lento crecimiento en el bosque
seco tropical, lo cual hace suponer que su longevidad pueda ser de más de 300 años.
Entre los usos históricos que
ha tenido la especie está la fabricación de ejes propulsores de barcos,
gracias a la alta densidad de su madera (Holdridge, L., L. Poveda y Q. Jiménez.1997.
Árboles de Costa Rica. Centro Científico Tropical. San José). Sus
propiedades medicinales, estimulantes y diaforéticas son otras características
notables de la misma (Salas, J. 1993. Árboles de Nicaragua. Editorial
Hispamer. Managua).
La deforestación y el
aprovechamiento selectivo que se hizo en el pasado del guayacán real
ocasionaron una disminución drástica de sus poblaciones, restringiéndoselas
principalmente a las áreas de conservación, lo cual motivó su inclusión en
el apéndice II del Convenio del Tratado Internacional de Especies de Flora y
Fauna en Peligro de Extinción (Cites). Además, por considerarse una de las
especies más escasas del bosque seco tropical, en Costa Rica se prohibió su
aprovechamiento mediante la Ley Forestal Nº 7.575 y su reglamento en 1997.
Hace poco realicé un estudio
demográfico del guayacán real en el Parque Nacional Palo Verde y en un bosque
localizado en Las Delicias de Garza (Hernández, E. 2001. Estudio poblacional
de Guayacán real [Guaiacum
sanctum L.]
en el Parque Nacional Palo Verde y en Las Delicias de Garza, Guanacaste.
Tesis de Licenciatura en Ciencias Forestales, Universidad Nacional. Costa Rica).
Por medio de un censo poblacional encontré 91 árboles en una superficie de 320
ha en el Parque Nacional Palo Verde y 19 árboles en una superficie de 10 ha en
Las Delicias de Garza. Cabe recalcar que la población en el Parque Nacional
Palo Verde asciende a 348 árboles, ya que Q. Jiménez (1999. Consideraciones
sobre el manejo y conservación de 18 especies forestales vedadas en Costa Rica.
Guaiacum sanctum L. [Guayacán
real]
un caso particular de estudio. Tesis Mag.
Sc. Universidad Internacional de Andalucía, España) en un estudio similar
reportó la presencia de 257 árboles.
Como es conocido, el Parque
Nacional Palo Verde es el sitio donde se encuentra la mayor población de guayacán
real, lo que hace sospechar que en las restantes localidades en que se encuentra
su población es menor, como en el caso de Las Delicias de Garza, donde sólo
hay 19 árboles.
Hay indicios de que el tamaño
de la población de esta especie en las áreas que estudié no es suficiente
para asegurar la variabilidad genética dentro de las poblaciones. Esta condición
y el aislamiento geográfico en que se encuentran sus poblaciones son las
principales amenazas que presenta la especie. Una posible solución serían los
corredores biológicos, que podrían funcionar como puentes naturales para el
intercambio genético entre poblaciones aisladas.
Otro aspecto que está afectando
a la especie es la extracción ilegal de árboles aislados o que se encuentran
en bosques no protegidos, la cual, a pesar de la prohibición de su
aprovechamiento, no se ha logrado detener. Por esto se vuelve importante la
iniciativa de conservar árboles declarándolos monumentos naturales, pues esto
permitiría la identificación de los mismos, la divulgación de su estado y la
concienciación de la sociedad civil en cuanto al valor de la conservación de
especies maderables en peligro de extinción. Además, los beneficios que podría
generar el ubicar y conservar eficientemente los árboles de guayacán real que
se encuentran fuera de las áreas de conservación serían: (1) conservación de
material genético; (2) puentes genéticos; (3) fuente semillera; (4)
mantenimiento efectivo de la biodiversidad, y (5) herencia cultural.
Por otro lado, la vulnerabilidad
de su hábitat ante los incendios forestales merece atención por parte de los
sectores ambientalistas involucrados en la conservación de especies en peligro
de extinción. Las estrategias de conservación a seguir deben orientarse
principalmente a la protección de árboles aislados o árboles localizados en
bosques no protegidos.
Hay que considerar que, como
parte de la biodiversidad de nuestro país, el guayacán real cumple una función
biológica dentro del bosque manteniendo un equilibro entre las especies que lo
habitan. Es necesario, por lo tanto, no sólo su conservación in situ,
sino también ex situ por medio de arboretos, viveros, jardines botánicos
y bancos de germoplasma.
En conclusión, las principales
razones por las que se debería declarar al guayacán real monumento natural son
las siguientes: (1) es una especie que se encuentra en peligro de extinción;
(2) se encuentra en áreas vulnerables principalmente por incendios forestales;
(3) representa importancia histórica por su utilización en la fabricación de
los ejes propulsores de los barcos, y (4) su longevidad y lento crecimiento hace
más difícil su recuperación a condiciones ambientales adversas.
El autor es ingeniero forestal.