PRESENTACIÓN
Aunque la generación de energía eléctrica a partir de la fuerza del agua es en Costa Rica proporcionalmente enorme y crece sensiblemente la producción geotérmica, eólica y solar, la dependencia de los hidrocarburos para abastecer la demanda de electricidad sigue siendo significativa económica y ecológicamente, y en el ámbito del transporte esa dependencia es total. Ante esto último, los académicos y autoridades institucionales competentes no suelen adoptar posiciones críticas, mientras que los ambientalistas sí, pues su preocupación principal en torno a la problemática de la energía es las repercusiones ambientales que tiene la generación y consumo de la misma -y no los costos ni la eficiencia del servicio-, en lo cual los hidrocarburos son fatales. Unos y otros sí coinciden al pronunciarse por el aprovechamiento de fuentes de energía renovables y limpias (viento, radiación solar, geotermia), sin embargo disienten respecto de las represas hidroeléctricas, reputadas como ecológica y culturalmente letales por los ambientalistas más ideológicos y beligerantes; pero en lo que más difieren es en lo tocante al consumo de energía, que según estos últimos debiera ser urgentemente reducido.
Esta edición recoge los puntos de vista de algunos de los académicos y autoridades más conspicuos de las entidades nacionales protagónicas tanto en la producción de energía eléctrica como en el replanteamiento de la política energética en Costa Rica. Ellos expresan la preocupación por la eficiencia en la generación nacional de electricidad, la preocupación por poder proveer la electricidad que el desarrollo socioeconómico demanda y la preocupación por el impacto ambiental de la actividad. Los ambientalistas, minoritariamente presentes en esta edición, dan prioridad a esto último.