Nosotros, mujeres y hombres, pobladores de los
territorios indígenas de la zona sur de Costa Rica,
considerando:
·
que en
los años setenta el gobierno de Costa Rica, por medio del Instituto
Costarricense de Electricidad (Ice), inició en el río Térraba, los estudios
de campo del llamado Proyecto Hidroeléctrico Boruca (PHB), el cual, en caso de
realizarse, sería el proyecto hidroeléctrico más grande de Centroamérica,
con capacidad para producir 1.500 megavatios, cantidad superior al total de
energía que hoy en día generan todos los proyectos hidroeléctricos de Costa
Rica juntos;
·
que la
construcción del PHB requiere la inundación
de 25.000 hectáreas de tierras pertenecientes a los territorios indígenas de
Boruca, Cabagra, Rey Curré, Salitre, Térraba y Ujarrás, entre otras;
·
que como
consecuencia, miles de miembros de las comunidades que hoy habitan estos
territorios tendrían que ser trasladados a otras localidades del país (cifras
oficiales revelan que esta gran movilización afectaría, en principio, unas
1.000 fincas, 350 locales comerciales y aproximadamente 1.200 familias, sumándose
así a la larga lista de pueblos desplazados por proyectos hidroeléctricos en
todo el mundo);
·
que las
poblaciones indígenas potencialmente afectadas corren el riesgo de sufrir
expropiaciones en sus territorios por parte de entidades públicas, sin ningún
fundamento legal;
·
que hasta
el momento el Ice le ha facilitado a las comunidades afectadas información muy
superficial; evitando el acceso a la información escrita, amplia y detallada
sobre las verdaderas consecuencias que sobre ellas tendría el PHB;
·
que con
estos hechos el gobierno está incumpliendo la Ley Indígena (Nº 6.172, de
1977) y el Convenio sobre los Pueblos Indígenas y Tribales en Países
Independientes (Ley Nº 7.316, de 1992), más conocido como Convenio 169 de la
Organización Internacional del Trabajo;
·
que el
gobierno de Costa Rica estaría incumpliendo, además, la Convención
Internacional para la Conservación de Humedales, más conocida como Convención
Ramsar, ya que, en caso de realizarse el PHB el río Térraba sería fraccionado
y los ecosistemas que hoy sostiene serían afectados irreversiblemente, como es
el caso del famoso Humedal Térraba-Sierpe, el mayor Sitio Ramsar de la costa
pacífica de Costa Rica (30.654 hectáreas) y uno de los principales
conglomerados de manglares de Centroamérica, y
·
que
nuestra historia, nuestra identidad y nuestra cosmovisión están íntimamente
ligadas a la tierra, los ríos y a toda manifestación de la naturaleza en
nuestros territorios (la separación de nuestros territorios significaría para
nosotros la muerte, el fin de nuestra historia);
manifestamos nuestra absoluta oposición al Proyecto Hidroeléctrico
Boruca,
llamamos a la solidaridad nacional e internacional e
instamos a las entidades financieras internacionales a
abstenerse de financiar este proyecto.
Firmamos, el 14 de marzo del 2001 (Día mundial de acción contra las represas y
por los ríos, el agua y la vida):
Asociación de Desarrollo
Integral de Rey Curré; Grupo Organizado de Mujeres Indígenas "Espíritu
de Lucha" (Rey Curré); Consejo Territorial Indígena Teribe (Térraba);
Asociación Indígena de Boruca; Asociación Indígena Cabagra y Mesa Nacional
Indígena.
[Información:
Gilbert González-Centro para el
Desarrollo Indígena (Telefax 730-0516); Joel
Mora-Instituto de Estudios de las Tradiciones Sagradas de Abia Yala
(Telefax 270-1539; ietsay@sol.racsa.co.cr);
Jimmy González-Asociación
Regional Aborigen del Dikes (Telefax 730-0289; aradikes@sol.racsa.co.cr);
Donald Rojas-Mesa Nacional Indígena
(Telefax 257-5702; mesanicr@sol.racsa.co.cr);
Rocío López-Federación
Costarricense para la Conservación del Ambiente (Fecon) (Telefax 225-7606; feconcr@racsa.co.cr);
Juan Figuerola-Comités de
Vigilancia de Recursos Naturales (Telefax 283-7193; juaneco@sol.racsa.co.cr)]