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Observación
de tortugas Sebastian Troëng
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Entre las muchas definiciones de ecoturismo, la Sociedad Internacional de Ecoturismo opta por ésta: "viaje responsable a áreas naturales que conserva el ambiente y mejora el bienestar de la gente local". Esta definición incluye los elementos clave de aspectos ambientales, sociales y económicos que separa al ecoturismo del turismo tradicional. En este artículo utilizo el concepto turismo de naturaleza para describir la actividad de viajar a un lugar principalmente para disfrutar de algún aspecto natural o de la naturaleza en su totalidad. Prefiero utilizar ese concepto para discutir los aspectos prácticos del turismo a playas para observar el desove de las tortugas marinas y evitar una discusión sobre si ese turismo cumple o no con los requisitos para llamarse ecoturismo. El turismo para observar el desove de tortugas marinas en Costa Rica empezó a mediados de los años ochenta (datos de Área de Conservación Tortuguero), y ahora representa una de las actividades económicas principales en comunidades como Tortuguero, Parismina, Gandoca y Playa Grande (Tamarindo y Matapalo), y una actividad creciente en muchos otros poblados costeros como, por ejemplo, Ostional. Campbell (2002) comparó las consecuencias del turismo para observar tortugas marinas en Tortuguero, Gandoca y Playa Grande con los beneficios teóricos del ecoturismo y concluyó que los beneficios en estos sitios son ilusorios. Sin embargo, para poder evaluar los efectos del turismo de naturaleza y determinar si es una opción deseable para el ambiente y la sociedad tenemos que ir más allá de definiciones teóricas y discursos ideológicos y cuantificar los impactos positivos y negativos del turismo y de las otras opciones existentes de desarrollo y protección ambiental. Los objetivos de este artículo son resumir las experiencias de turismo para observar tortugas verdes en Tortuguero y ver qué nos enseñan estas experiencias sobre el turismo de naturaleza como una estrategia para lograr la conservación exitosa y un desarrollo rural deseable. Entre los impactos negativos principales del turismo en Tortuguero están: (1) alteración del comportamiento de las tortugas por la visitación turística a la playa, (2) desorientación de neonatos y desanimación de las hembras desovadotas a causa de las luces artificiales en el pueblo de Tortuguero, (3) generación de desechos sólidos y líquidos por el aumento de visitantes y (4) erosión cultural y social de la comunidad. Un estudio realizado en 1990 encontró que salieron menos tortugas verdes durante noches con alta densidad de turistas pero que la proporción que desovó fue igual durante la visitación alta y baja (Jacobson y Figueroa 1994). El mismo año, se realizó el primer curso para guías turísticos en Tortuguero y ahora los turistas pueden visitar la playa solamente yendo acompañados por un/a guía con carné y el permiso respectivo del Área de Conservación Tortuguero. Los reglamentos de uso público del Parque Nacional Tortuguero definen las actividades permitidas y están diseñados para limitar el impacto negativo de la visitación turística. Por ejemplo, solamente se permite la visitación en turnos de dos horas y solamente en dos secciones de playa que miden un total de ocho km (toda la playa mide 30 km) y que sostienen entre 10 y 20 por ciento del total del desove. Por lo tanto, el impacto sobre las tortugas desovadoras por la visitación turística puede considerarse leve. Los luces artificiales afectan principalmente 800 m de playa frente al pueblo Tortuguero. Se desconoce el impacto de estas luces dado que la sección de playa frente al pueblo tradicionalmente ha sostenido una parte muy pequeña del desove total. El Instituto Costarricense de Electricidad localmente ha cubierto de manera parcial las luces públicas para minimizar el impacto de la luz sobre las tortugas y, en este momento, esa institución y el Área de Conservación están negociando para reemplazar las luces con luces de sodio que no afectan a las tortugas marinas. La generación de desechos sólidos y líquidos representa un problema que aún se tiene que resolver. La Asociación de Mujeres de Tortuguero maneja un centro de reciclaje y tratamiento de basura pero falta consolidar estas actividades para poder solucionar el problema en su totalidad. El crecimiento del turismo, de unos pocos visitantes a mediados de los años ochenta a más de 50.000 en 2002 (26.292 turistas participaron en caminatas para observar tortugas), ha generado oportunidades de empleo que atraen habitantes de otros lugares y ha causado un crecimiento de la población humana en Tortuguero. La llegada de personas de otras partes de Costa Rica y de Nicaragua ha cambiado la composición de la comunidad y ha creado fricción entre los que promueven el desarrollo tradicional, como la construcción de una carretera a Tortuguero, y los habitantes originales que prefieren un desarrollo más amigable con la naturaleza. Los problemas sociales enfrentados son cualitativamente similares a los que afectan a otras comunidades de la zona y hacen falta investigaciones para evaluar si son cuantitativamente más grandes que en comunidades aledañas sin desarrollo turístico. Entre los impactos positivos del desarrollo turístico de Tortuguero destacan: (1) incremento en los beneficios económicos, (2) alto potencial de crecimiento económico, (3) desarrollo social, (4) aumento en el desove de las tortugas marinas que en parte puede estar relacionado con los incentivos económicos creados por el turismo y (5) promoción de la conservación de las tortugas marinas local y nacionalmente. Un guía local puede ganar $100 por una caminata de dos horas para observar el desove de las tortugas verdes. Según el estudio de Peskin (2002), en 1999 las mujeres representaron el 20 por ciento de los guías locales, y el 72 por ciento de las caminatas las realizaron los guías locales. El 92,7 por ciento de los guías locales expresó que el turismo había incrementado significativamente sus ingresos y el 95,1 por ciento dijo que la calidad de vida en Tortuguero había mejorado gracias a los turistas extranjeros. Se estima que en 2002 los ingresos brutos del turismo para observar tortugas en Tortuguero llegaron a $6,7 millones. Entre 1988 y 2002, la visitación turística al Parque Nacional Tortuguero creció en una tasa promedio anual de 16 por ciento (datos del Área de Conservación Tortuguero). Pocas actividades económicas pueden sostener un crecimiento tan alto durante década y media, y hasta el momento no hay indicios de que el crecimiento del turismo en Tortuguero vaya a cesar. Datos del Censo Nacional 2000 del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos muestran que Tortuguero tiene un índice de necesidades básicas insatisfechas más bajo y, por lo tanto, un desarrollo social más alto que Barra del Colorado, una comunidad vecina donde el uso que se ha dado a los recursos naturales ha sido predominantemente extractivo. Los incentivos económicos a nivel local significan que menos personas necesitan utilizar las tortugas marinas de manera extractiva. El desove de las tortugas verdes en Tortuguero ha incrementado considerablemente entre 1971 y 2003 (datos de Caribbean Conservation Corporation). Los beneficios económicos del turismo para observar el desove de las tortugas verdes han creado incentivos en favor de la conservación a nivel local pero también han promovido la conservación a nivel nacional, como lo demuestra la aprobación de una nueva ley, en 2002, para la protección de las tortugas marinas en Costa Rica. Tortuguero ilustra que el turismo de naturaleza en Costa Rica ha contribuido a la conservación de especies en peligro de extinción, como la de tortugas marinas, y que puede generar desarrollo económico y social en comunidades rurales. Sin embargo, el turismo también tiene impactos negativos sobre la naturaleza y la cultura local que representan retos nuevos para los ambientalistas, activistas locales y las autoridades. Entre buscar soluciones para los problemas nuevos o rechazar el turismo de naturaleza por no haber cumplido con las definiciones utópicas del ecoturismo teórico, la primera opción parece la más recomendable para la naturaleza y para la sociedad. Tenemos que recordar que la más común opción económica al turismo es el uso extractivo no-sustentable de los recursos -como tala y caza excesiva-, con poco potencial de crecimiento económico a largo plazo y con impactos sociales y ecosistémicos negativos. En el caso de especies altamente migratorias, como la de tortugas marinas, el uso extractivo tiene impactos negativos hasta a escala internacional. Referencias bibliográficas . |
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