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La conservación
de donantes Nicholas Lapham y Rebecca Livermore. Encontrando un equilibrio. Asegurando el lugar de la conservación de la biodiversidad en la agenda de la cooperación internacional. Conservación Internacional. 2003.
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En muchos países en vías de desarrollo obtienen la mayor parte de su dinero para actividades de conservación de la biodiversidad de la cooperación internacional. Por lo tanto, tiene mucho sentido estar atento a las tendencias en cuanto a lo que financian los donantes, que es justamente de lo que trata Encontrando un equilibrio. Asegurando el lugar de la conservación de la biodiversidad en la agenda de la cooperación internacional, elaborado por Nicholas Lapham y Rebecca Livermore, de Conservación Internacional. El documento se concentra en los donantes que más aportan para actividades ligadas a biodiversidad como el Banco Mundial, el Fondo Global para el Medio Ambiente (Gef), la Comisión Europea y las agencias bilaterales de Estados Unidos, los Países Bajos, Alemania, Francia, el Reino Unido y Japón. Según Lapham y Livermore, últimamente los donantes parecen menos interesados en la biodiversidad y en varias agencias el tema tiene un perfil más bajo que antes. El financiamiento para la biodiversidad alcanzó su máximo nivel en Gran Bretaña, Alemania y Japón a fines de 1990 y luego disminuyó. Las embajadas y las oficinas de las agencias en los países ahora toman muchas decisiones que antes se tomaban en las oficinas sede y no están tan inclinadas a financiar proyectos ambientales. Los donantes dicen que desean incorporar aspectos relacionados
con la biodiversidad dentro de sus esfuerzos más amplios, pero
eso solo se ha logrado en parte. Ahora financian más proyectos
sobre agro-biodiversidad y biodiversidad en bosques manejados. Pero la
mayoría de las estrategias de asistencia a los países y
de reducción de pobreza apenas hablan de biodiversidad sin plantear
acciones concretas. También hay más énfasis ahora
en usar proyectos de biodiversidad para reducir la pobreza, lo que generalmente
implica un enfoque de uso sostenible de los recursos y no de conservación
pura. Que estas tendencias de los donantes sean buenas o malas depende de la perspectiva de cada uno, y en ese sentido es probable que Lapham y Livermore tengan más fe en las áreas protegidas tradicionales que yo. No obstante, algo en lo que todos estamos de acuerdo es en que no se podrá resolver el problema de la pérdida de biodiversidad sin recursos. Para conservar las plantas y los animales nosotros debemos conservar el interés de los donantes, y este informe nos da algunas pistas sobre cómo lograrlo.
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