El proyecto "Desarrollo e implementación de un plan de
manejo de la microcuenca del río Pirro", de la Universidad
Nacional (Una), que por su complejidad y costos está siendo desarrollado
por etapas, se ha iniciado con un subproyecto de manejo de la microcuenca
en que se ubica la Universidad, planteando primeramente un diagnóstico
y el diseño del Sistema de Gestión Ambiental de la Una
(Siga-Una). El desarrollo de los proyectos que conforman este Sistema,
dentro de un plan orientado a la reducción de los impactos ambientales
desde la fuente de generación, permitirá a la Universidad
un desempeño ambiental que irá incluso más allá
del cumplimiento de la legislación vigente. También redundará
en el mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad universitaria
y enriquecerá la docencia y la formación integral de los
estudiantes por medio de una vivencia diaria promotora del cambio de
actitudes y comportamientos. De igual manera, estos proyectos generarán
investigación por parte de académicos y de proyectos de
graduación de estudiantes, así como la realización
de actividades de extensión en la comunidad.
El diseño e implementación del Siga-Una ha contado con
el apoyo de los órganos colegiados institucionales, las vicerrectorías
y sus dependencias y la Unidad Ejecutora del Proyecto Una-BCIE. En su
ejecución participa un equipo académico y técnico
que lidera las acciones que se llevan a cabo con la participación
de diversas instancias institucionales y, en particular, con representantes
de facultades, dependencias administrativas y paracadémicas.
Crucial ha sido la entusiasta incorporación de estudiantes, funcionarios
y académicos.Un sistema de gestión ambiental es una forma
organizada y sistemática de desarrollar el quehacer de una empresa
o institución generando los menores impactos sobre el ambiente.
Se desarrolla a través de las siguientes fases: compromiso y
políticas, planeamiento, implementación, medición
y evaluación, revisión y mejoras. En el caso nuestro,
lo que hicimos fue partir del conocimiento de un diagnóstico
ambiental de la institución y de la elaboración de un
cuadro-resumen con los aspectos ambientales derivados de las diferentes
actividades de la Una, que fue discutido y enriquecido con los aportes
del Consejo de Decanos, de la Rectoría y del Consejo Universitario.
Asimismo, la Política Ambiental de la Una, elaborada con base
en el diagnóstico, fue discutida, enriquecida y aprobada por
los miembros de esos cuerpos colegiados, habiendo sido el Consejo Universitario
quien la aprobó ("Política Ambiental Universidad
Nacional. Consejo Universitario", en Gaceta No. 7, 30-6-2003).
Como parte del proceso de sensibilización y comunicación,
los funcionarios cuentan con copia de ésta y, asimismo, se han
distribuido afiches alusivos al Siga-Una y un cartel con los compromisos
en cada facultad y centro.
Para la realización de este trabajo de construcción conjunta
y participativa del Siga-Una, el Consejo Universitario nombró,
con base en propuestas de las facultades, centros y unidades administrativas,
un grupo institucional de trabajo integrado por representantes de estas
entidades. El objetivo del Siga-Una es organizar y sistematizar las
acciones de gestión ambiental requeridas para ejecutar la Política
Ambiental de la Una como actividades ordinarias inmersas en el quehacer
institucional que le permitan cumplir con su responsabilidad ambiental
presente y futura. El Siga-Una tiene un coordinador general, un coordinador
operativo, un Comité Ejecutivo y el grupo institucional. El Comité
Ejecutivo está integrado por: un director/a de unidad académica,
un decano/a de facultad, un representante de la vicerrectoría
académica, un miembro de la Oficina de Asesoría Jurídica
(todos éstos con formación y experiencia en el campo ambiental)
y los directores de Proveeduría Institucional, de Abastecimiento,
Servicios y Apoyo y de Recursos Humanos.
El Siga-Una cuenta con la definición avanzada de la documentación
del sistema, de acuerdo con las normas Iso 14.001 y se operacionaliza
actualmente a través de los siguientes proyectos: (1) de incorporación
de la dimensión ambiental en los planes de estudio por medio
de los ejes transversales en el proceso de rediseño curricular;
(2) de manejo de desechos ordinarios; (3) de manejo de sustancias y
desechos peligrosos; (4) de manejo de aguas residuales; (5) de sostenibilidad
del campus (compras, consumo de energía, consumo de agua, mantenimiento
preventivo de edificios y áreas verdes, manejo de desechos orgánicos,
etcétera), y (6) de rehabilitación del río y áreas
de protección. Por medio del desarrollo de estos proyectos se
pretende que la incorporación de la dimensión ambiental
en el quehacer institucional y el cumplimiento de la Política
Ambiental se conviertan en una vivencia cotidiana en la Una, que se
vaya internalizando en la cultura organizacional y se refleje en el
desempeño de sus funcionarios, estudiantes y graduados como seres
humanos con una clara conciencia y responsabilidad ambiental.El proyecto
de incorporación de la dimensión ambiental en los planes
de estudio tiene tres objetivos: (1) formar profesionales con una clara
conciencia y responsabilidad ambiental que se refleje en su desempeño
profesional, (2) incorporar la dimensión ambiental en los currícula
de las carreras de la Una y (3) fortalecer una cultura ambiental de
excelencia. El proyecto ha avanzado en la sensibilización en
relación con la incorporación en los planes de estudio
-como parte del proceso de rediseño curricular- de la dimensión
ambiental a través de los ejes transversales con base en un concepto
amplio de ambiente que involucra el sistema natural, sociocultural y
económico. El próximo año se trabajará con
experiencias piloto sobre la metodología de incorporación
de estos ejes en los cursos del plan de estudios.
El proyecto de manejo de desechos ordinarios tiene cinco objetivos:
(1) realizar un manejo adecuado de los desechos de la Una utilizando
un criterio de prevención y minimización, (2) fortalecer
una cultura ambiental de excelencia, (3) incorporar la dimensión
ambiental en el quehacer universitario, (4) concienciar y capacitar
a funcionarios y estudiantes sobre su papel y responsabilidad como ciudadanos
y profesionales en relación con el ambiente y el manejo adecuado
de los desechos e (5) implementar un sistema de manejo ambiental de
desechos ordinarios de la Una. Este proyecto iniciará su ejecución
el próximo ciclo lectivo, con la instalación de más
de cuarenta baterías de recipientes debidamente rotulados que
estarán acompañados de centros de acopio intermedios y
un centro de acopio final en el que los desechos serán acondicionados
para luego ser comercializados con fines de reciclaje. Con los desechos
biodegradables se elaborará compost y vermicompost; los desechos
no reutilizables serán enviados para su disposición final
a un relleno sanitario que cumpla con las disposiciones de ley. Próximamente,
en la página web de la Una, se podrá recabar información
y material didáctico dirigido a la sensibilización y capacitación
de estudiantes y funcionarios sobre el manejo de los desechos ordinarios
en la institución, de forma que el sistema se sustente en un
proceso educativo integral. Además, en febrero de 2004 se iniciará
la capacitación a conserjes, estudiantes, personal administrativo
y académico sobre los procedimientos para la disposición
y manejo de los desechos ordinarios. Los conserjes se han motivado y
capacitado por medio de visitas a instituciones que tienen en marcha
procesos de manejo de desechos, así como a empresas de reciclaje.
Con el fin de reducir la cantidad y el impacto de desechos no amigables
con el ambiente se han establecido una serie de lineamientos tanto para
proveedores como para funcionarios y estudiantes de la institución.
Asimismo, se inició una revisión de la lista de productos
que la institución consume en todas sus actividades con el fin
de que gradualmente en el proceso de compra se adquieran solamente productos
cuya característica fundamental sea su compatibilidad con el
ambiente.
El proyecto de manejo de aguas residuales tiene tres objetivos: (1)
realizar actividades de modo que se disminuya el desperdicio y la contaminación
del recurso hídrico para contribuir a su conservación:
(2) realizar un manejo adecuado de las aguas residuales: separación
y caracterización de las aguas residuales de la Una, diseño
del pretratamiento y disposición final de las aguas residuales
y mantenimiento y seguimiento del sistema de pretratamiento y disposición
final de las aguas residuales, y (3) cumplir con la legislación
ambiental nacional de vertido y reuso de aguas residuales en el marco
de un plan gradual. Este proyecto ha avanzando en la separación
de las aguas residuales provenientes de los laboratorios de las facultades
de Ciencias Exactas y Naturales y de Ciencias de la Tierra y el Mar.
Asimismo, ya se inició la caracterización fisicoquímica
de dichas aguas para permitir la definición del pretratamiento
correspondiente. En este marco se realizaron esfuerzos que permiten
minimizar la cantidad de agua que se utiliza en los laboratorios de
docencia e investigación mediante la revisión y modificación
de procedimientos y equipo utilizado. Igualmente, se trabaja en la revisión
de las prácticas de docencia para minimizar y sustituir el uso
de algunos reactivos peligrosos. Se trabaja también con el apoyo
del Banco Centroamericano de Integración Económica en
la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales.
Siga-Una ha iniciado también ya una evaluación del modelo
de consumo de energía eléctrica en el campus universitario
y una identificación de puntos de generación de materiales
y desechos peligrosos.