Gestión ambiental en Universidad Nacional

--Virginia Sánchez, Nazira González y Maricruz Quirós-

El proyecto "Desarrollo e implementación de un plan de manejo de la microcuenca del río Pirro", de la Universidad Nacional (Una), que por su complejidad y costos está siendo desarrollado por etapas, se ha iniciado con un subproyecto de manejo de la microcuenca en que se ubica la Universidad, planteando primeramente un diagnóstico y el diseño del Sistema de Gestión Ambiental de la Una (Siga-Una). El desarrollo de los proyectos que conforman este Sistema, dentro de un plan orientado a la reducción de los impactos ambientales desde la fuente de generación, permitirá a la Universidad un desempeño ambiental que irá incluso más allá del cumplimiento de la legislación vigente. También redundará en el mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad universitaria y enriquecerá la docencia y la formación integral de los estudiantes por medio de una vivencia diaria promotora del cambio de actitudes y comportamientos. De igual manera, estos proyectos generarán investigación por parte de académicos y de proyectos de graduación de estudiantes, así como la realización de actividades de extensión en la comunidad.


El diseño e implementación del Siga-Una ha contado con el apoyo de los órganos colegiados institucionales, las vicerrectorías y sus dependencias y la Unidad Ejecutora del Proyecto Una-BCIE. En su ejecución participa un equipo académico y técnico que lidera las acciones que se llevan a cabo con la participación de diversas instancias institucionales y, en particular, con representantes de facultades, dependencias administrativas y paracadémicas. Crucial ha sido la entusiasta incorporación de estudiantes, funcionarios y académicos.Un sistema de gestión ambiental es una forma organizada y sistemática de desarrollar el quehacer de una empresa o institución generando los menores impactos sobre el ambiente. Se desarrolla a través de las siguientes fases: compromiso y políticas, planeamiento, implementación, medición y evaluación, revisión y mejoras. En el caso nuestro, lo que hicimos fue partir del conocimiento de un diagnóstico ambiental de la institución y de la elaboración de un cuadro-resumen con los aspectos ambientales derivados de las diferentes actividades de la Una, que fue discutido y enriquecido con los aportes del Consejo de Decanos, de la Rectoría y del Consejo Universitario. Asimismo, la Política Ambiental de la Una, elaborada con base en el diagnóstico, fue discutida, enriquecida y aprobada por los miembros de esos cuerpos colegiados, habiendo sido el Consejo Universitario quien la aprobó ("Política Ambiental Universidad Nacional. Consejo Universitario", en Gaceta No. 7, 30-6-2003). Como parte del proceso de sensibilización y comunicación, los funcionarios cuentan con copia de ésta y, asimismo, se han distribuido afiches alusivos al Siga-Una y un cartel con los compromisos en cada facultad y centro.


Para la realización de este trabajo de construcción conjunta y participativa del Siga-Una, el Consejo Universitario nombró, con base en propuestas de las facultades, centros y unidades administrativas, un grupo institucional de trabajo integrado por representantes de estas entidades. El objetivo del Siga-Una es organizar y sistematizar las acciones de gestión ambiental requeridas para ejecutar la Política Ambiental de la Una como actividades ordinarias inmersas en el quehacer institucional que le permitan cumplir con su responsabilidad ambiental presente y futura. El Siga-Una tiene un coordinador general, un coordinador operativo, un Comité Ejecutivo y el grupo institucional. El Comité Ejecutivo está integrado por: un director/a de unidad académica, un decano/a de facultad, un representante de la vicerrectoría académica, un miembro de la Oficina de Asesoría Jurídica (todos éstos con formación y experiencia en el campo ambiental) y los directores de Proveeduría Institucional, de Abastecimiento, Servicios y Apoyo y de Recursos Humanos.


El Siga-Una cuenta con la definición avanzada de la documentación del sistema, de acuerdo con las normas Iso 14.001 y se operacionaliza actualmente a través de los siguientes proyectos: (1) de incorporación de la dimensión ambiental en los planes de estudio por medio de los ejes transversales en el proceso de rediseño curricular; (2) de manejo de desechos ordinarios; (3) de manejo de sustancias y desechos peligrosos; (4) de manejo de aguas residuales; (5) de sostenibilidad del campus (compras, consumo de energía, consumo de agua, mantenimiento preventivo de edificios y áreas verdes, manejo de desechos orgánicos, etcétera), y (6) de rehabilitación del río y áreas de protección. Por medio del desarrollo de estos proyectos se pretende que la incorporación de la dimensión ambiental en el quehacer institucional y el cumplimiento de la Política Ambiental se conviertan en una vivencia cotidiana en la Una, que se vaya internalizando en la cultura organizacional y se refleje en el desempeño de sus funcionarios, estudiantes y graduados como seres humanos con una clara conciencia y responsabilidad ambiental.El proyecto de incorporación de la dimensión ambiental en los planes de estudio tiene tres objetivos: (1) formar profesionales con una clara conciencia y responsabilidad ambiental que se refleje en su desempeño profesional, (2) incorporar la dimensión ambiental en los currícula de las carreras de la Una y (3) fortalecer una cultura ambiental de excelencia. El proyecto ha avanzado en la sensibilización en relación con la incorporación en los planes de estudio -como parte del proceso de rediseño curricular- de la dimensión ambiental a través de los ejes transversales con base en un concepto amplio de ambiente que involucra el sistema natural, sociocultural y económico. El próximo año se trabajará con experiencias piloto sobre la metodología de incorporación de estos ejes en los cursos del plan de estudios.


El proyecto de manejo de desechos ordinarios tiene cinco objetivos: (1) realizar un manejo adecuado de los desechos de la Una utilizando un criterio de prevención y minimización, (2) fortalecer una cultura ambiental de excelencia, (3) incorporar la dimensión ambiental en el quehacer universitario, (4) concienciar y capacitar a funcionarios y estudiantes sobre su papel y responsabilidad como ciudadanos y profesionales en relación con el ambiente y el manejo adecuado de los desechos e (5) implementar un sistema de manejo ambiental de desechos ordinarios de la Una. Este proyecto iniciará su ejecución el próximo ciclo lectivo, con la instalación de más de cuarenta baterías de recipientes debidamente rotulados que estarán acompañados de centros de acopio intermedios y un centro de acopio final en el que los desechos serán acondicionados para luego ser comercializados con fines de reciclaje. Con los desechos biodegradables se elaborará compost y vermicompost; los desechos no reutilizables serán enviados para su disposición final a un relleno sanitario que cumpla con las disposiciones de ley. Próximamente, en la página web de la Una, se podrá recabar información y material didáctico dirigido a la sensibilización y capacitación de estudiantes y funcionarios sobre el manejo de los desechos ordinarios en la institución, de forma que el sistema se sustente en un proceso educativo integral. Además, en febrero de 2004 se iniciará la capacitación a conserjes, estudiantes, personal administrativo y académico sobre los procedimientos para la disposición y manejo de los desechos ordinarios. Los conserjes se han motivado y capacitado por medio de visitas a instituciones que tienen en marcha procesos de manejo de desechos, así como a empresas de reciclaje. Con el fin de reducir la cantidad y el impacto de desechos no amigables con el ambiente se han establecido una serie de lineamientos tanto para proveedores como para funcionarios y estudiantes de la institución. Asimismo, se inició una revisión de la lista de productos que la institución consume en todas sus actividades con el fin de que gradualmente en el proceso de compra se adquieran solamente productos cuya característica fundamental sea su compatibilidad con el ambiente.


El proyecto de manejo de aguas residuales tiene tres objetivos: (1) realizar actividades de modo que se disminuya el desperdicio y la contaminación del recurso hídrico para contribuir a su conservación: (2) realizar un manejo adecuado de las aguas residuales: separación y caracterización de las aguas residuales de la Una, diseño del pretratamiento y disposición final de las aguas residuales y mantenimiento y seguimiento del sistema de pretratamiento y disposición final de las aguas residuales, y (3) cumplir con la legislación ambiental nacional de vertido y reuso de aguas residuales en el marco de un plan gradual. Este proyecto ha avanzando en la separación de las aguas residuales provenientes de los laboratorios de las facultades de Ciencias Exactas y Naturales y de Ciencias de la Tierra y el Mar.

Asimismo, ya se inició la caracterización fisicoquímica de dichas aguas para permitir la definición del pretratamiento correspondiente. En este marco se realizaron esfuerzos que permiten minimizar la cantidad de agua que se utiliza en los laboratorios de docencia e investigación mediante la revisión y modificación de procedimientos y equipo utilizado. Igualmente, se trabaja en la revisión de las prácticas de docencia para minimizar y sustituir el uso de algunos reactivos peligrosos. Se trabaja también con el apoyo del Banco Centroamericano de Integración Económica en la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales.


Siga-Una ha iniciado también ya una evaluación del modelo de consumo de energía eléctrica en el campus universitario y una identificación de puntos de generación de materiales y desechos peligrosos.

V. Sánchez y N. González, ingenieras químicas, y M. Quirós, ingeniera forestal, son educadoras ambientales y funcionarias del Sistema de Gestión Ambiental de la Universidad Nacional.