Vialidad en Una: contra ambiente y viandantes

--Gerardo Hernández--

La Universidad Nacional (Una), desde su fundación, en 1973, careció de normas, reglamentos, señalamiento vial, educación y seguridad vial y personal idóneo que controlaran y regularan el tránsito de vehículos dentro del campus. En noviembre de 2000, por fin, se aprobó el Reglamento de Circulación y Estacionamiento de Vehículos en la Universidad Nacional, tomándose como modelo el reglamento de la Universidad de Costa Rica, pero aún no ha habido ningún cambio significativo en cuanto a la circulación y estancia de los carros. Esto por cuanto sigue sin existir personal capacitado para desempeñar las respectivas labores técnicas y aún no hay las normativas que rijan el uso de las vías y los estacionamientos.


Las vías de acceso a la Una y de circulación vehicular y peatonal fueron diseñadas muy angostas, sin prever el establecimiento de ciclovías ni de rampas de circulación para discapacitados. En las vías de circulación dos vehículos no pueden pasar al mismo tiempo, y a esto se agrega que hay muchos automóviles estacionados a uno o ambos lados de ellas, y en zonas verdes. Algunos estacionamientos no guardan la simetría reglamentaria y el ángulo de inclinación de los mismos es de 30º, lo que hace que quepan menos automóviles. Éstos suelen aparcarse en zonas verdes, dañando gravemente la flora y el ornato del campus, o en los espacios para los discapacitados, y casi siempre entorpeciendo las vías de circulación vehicular y -peor aun- peatonal, arrinconando e irrespetando a los viandantes. Y debido a que muchísimas personas llevan su vehículo a la Universidad, a ciertas horas del día definitivamente los usuarios no logran ingresar con sus carros.


Los funcionarios del Departamento de Seguridad y Vigilancia que están inspeccionando la entrada y salida de vehículos en las "agujas" han tenido que dedicarse a controlar dicho ingreso y velar por la seguridad de los estacionamientos, descuidando el resto de los bienes muebles e inmuebles de la Universidad, lo cual no ocurriría si existiese una policía de tránsito universitaria especializada.

Gerardo Hernández, especialista en administración de recursos humanos, es profesor de educación y seguridad vial en la Universidad Nacional.