La agricultura orgánica
como identidad y práctica

--José Antonio Chaves--

 

Según recientemente manifestaban productores y productoras de la Región Brunca, "la agricultura orgánica es un sistema y un proyecto diferentes de vida, de relacionarnos con la Creación en la naturaleza; es una forma de espiritualidad; no es simplemente una nueva tecnología ni el cambio de unos insumos por otros, es un nuevo modo de pensar y de vivir". No se trata, pues, simplemente de producir sin químicos porque contaminan, sino, en primer lugar, de un compromiso con la vida, que se expresa en la búsqueda y desarrollo de alternativas que protejan la salud de nuestra tierra, de nuestras familias y de los consumidores y consumidoras de nuestros productos. Se trata de dejar de lado la mentalidad que otorga un poder inmerecido a sustancias artificiales para eliminar plagas o para acelerar la producción, y adoptar una nueva forma de pensar, dispuesta a escuchar y conocer la naturaleza para poder manejar sus ciclos, sus relaciones y su riqueza a favor de la producción.

Con la revolución verde nos hicieron "especialistas" en un solo cultivo, incluso nos llamaban "maiceros", "cacaoteros", "cafetaleros", etcétera, y nuestros ingresos igualmente solo provenían de esa única fuente, en la mayoría de los casos desperdiciando la propia capacidad para aprovisionar a nuestras familias de otros productos. Una característica propia de ese modelo productivo es sus recurrentes crisis de sobreproducción y de mercado, por lo que en los últimos 20 años más de 100.000 familias costarricenses productoras tuvieron que dejar su tierra y migrar hacia las ciudades en busca de nuevas oportunidades no siempre encontradas.

La producción orgánica parte de un respeto profundo a la biodiversidad, expresándolo mediante propuestas de diversificación productiva, con lo cual además de contar con más cantidad de productos para la venta podemos nuevamente aprovisionarnos de una considerable cantidad de productos agrícolas y pecuarios, favoreciendo la nutrición y la tranquilidad familiar. Respetando la biodiversidad logramos recuperar la riqueza de nuestro suelo, entendido ahora como un ser vivo, con una ecología propia que nos esmeramos en conocer a fondo y potenciar. Gracias a la misma biodiversidad somos capaces de producir utilizando el asocio de plantas, de las relaciones entre insectos y de hongos. Por esto afirmamos que nuestro compromiso con la biodiversidad es nuestra principal estrategia productiva. Pero, además, en un mundo simplificador de privatización globalizada y tratados que incluyen patentar nuestra riqueza genética, nuestro compromiso con la biodiversidad puede convertirse en una estrategia política, especialmente en una región que posee más riqueza biológica que la encontrada en todo el territorio de Estados Unidos.

Los productores orgánicos hemos asumido el desafío de pensar nuestro futuro inmediato y, organizados en el Movimiento de Agricultura Orgánica Costarricense -ese conjunto de productoras y productores, de instituciones y gente que vibra por la agricultura orgánica-, venimos desarrollando en cada región del país un proceso de construcción de una estrategia nacional de agricultura orgánica que oriente el desarrollo de la agricultura orgánica en los próximos 10 años, tanto regional como nacionalmente. Se trata de un proceso participativo, conducido y desarrollado por los mismos protagonistas de la agricultura orgánica, que en todas las regiones y a partir de las experiencias locales va estableciendo estrategias conjuntas a 10 años plazo, con propuestas realistas y concretas que marcan la pauta a la hora de negociar con autoridades, con fuentes de financiamiento y con organismos de desarrollo. Hasta el momento, en el proceso de construcción de la estrategia han participado cerca de 950 productores y productoras de las regiones Brunca y Talamanca, y esta primera etapa se concluirá en diciembre en el Valle Central. A partir de enero continuaremos en Guanacaste, la Zona Norte y el Pacífico Central, concluyendo esta segunda etapa en la Región Huetar Atlántica.

José A. Chaves, agricultor orgánico, es integrante del Movimiento de Agricultura Orgánica Costarricense.