Gestión ambiental sostenible:
certificaciones existentes

--Jorge Cabrera--

 

Las medidas para conseguir el desarrollo sostenible, que constituyen una amplia gama, se han dividido en tres grandes categorías: (1) mecanismos denominados de comando y control, los cuales son de corte tradicional y se basan en las regulaciones y prohibiciones impuestas por la legislación ambiental y sus respectivas sanciones; (2) instrumentos sociales, dentro de los que están, entre otros, la educación ambiental y las campañas públicas, e (3) instrumentos denominados económicos, basados en el uso de mecanismos de mercado, dentro de los cuales están las certificaciones ambientales y las normas iso 14.000 -se supone que los consumidores y detallistas están dispuestos a preferir un determinado bien o pagar un precio mayor por él si se les garantiza, por medio de la certificación, que son ambientalmente superiores; los consumidores "verdes" o conscientes demandarían productos certificados y pagarían precios más altos por ellos.

En general, la certificación -incluyendo la forestal y la orgánica- consiste en programas voluntarios en los que un tercero imparcial concede un reconocimiento a los productos y servicios que cumplen con determinadas normas previamente fijadas y que, por lo tanto, son ambientalmente más benignos que otros productos o servicios de la misma categoría. La primera certificación ambiental fue el famoso Ángel Azul, de Alemania, en 1977, y desde entonces las certificaciones han proliferado: el Ecomark de Japón, la Ecoetiqueta de la Unión Europea, el Cisne Blanco de los Países Nórdicos, etcétera.

Las principales características de las certificaciones son: (1) ser voluntarias, aunque si se desea promocionar como orgánico un producto es necesario seguir los lineamientos establecidos en el respectivo reglamento; (2) un tercero imparcial las otorga a productos y servicios ambientalmente más benignos de conformidad con criterios previamente determinados (no tratándose de manifestaciones realizadas unilateralmente por el propio productor, equivalen a la categoría o tipo I de la clasificación de la iso sobre ecoetiquetado; mientras que tratándose de declaraciones unilaterales no verificadas corresponden a la categoría o tipo II); (3) se trata de bienes que, comparados con otros de su misma categoría, poseen un impacto menor sobre el ambiente; (4) usualmente dicha comparación se basa en un análisis del ciclo de vida del producto; (5) se conceden por plazos determinados y quedan sujetas a revisiones periódicas, e (6) implican costos derivados de las mejoras introducidas para hacer frente a los criterios exigidos por el certificador y del pago de los honorarios (gastos de consultores, montos por hectáreas, etcétera).

Los más destacados certificadores y certificaciones son:

La Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (Ifoam)
El servicio internacional de acreditación orgánica maneja el Programa de Acreditación del Ifoam para asegurar la equivalencia de todos los programas de certificación en el mundo. Las principales metas y actividades de la Ifoam son: (1) asegurar el intercambio de conocimientos entre sus miembros e informar al público sobre la agricultura orgánica; (2) representar a nivel internacional al movimiento orgánico en foros parlamentarios, administrativos y políticos; (3) establecer y revisar regularmente los estándares básicos de agricultura orgánica y procesamiento de alimentos del Ifoam internacionales, los cuales están traducidos a 19 idiomas, y (4) hacer realidad una garantía internacional de la calidad orgánica.
Los estándares de la Ifoam no se pueden usar independientemente para certificar, pero proporcionan un marco de referencia para los esquemas locales de certificación al establecer sus propios estándares. Los estándares básicos se utilizan también para acreditar a una entidad de certificación ante la misma. La acreditación ante el Ifoam le otorga reconocimiento internacional al ente certificador y por ende a su certificación orgánica.

Iso 14.000

La serie iso 14.000 es una familia de estándares de manejo, desarrollados por la Organización Internacional de Estandarización (iso), diseñados para establecer un marco de manejo, medición, evaluación y auditoría ambiental reconocido internacionalmente. A diferencia de las certificaciones, se trata de estándares de conformidad, no de desempeño; es decir, no se fijan metas y criterios puntuales contra los cuales certificar el desempeño ambiental de las empresas. Según la iso 14.001 hay seis elementos que deben incluirse en un sistema de manejo ambiental y ser verificados para poder otorgarles la certificación iso: (1) una política ambiental, según la cual la organización declara sus intenciones y compromisos ambientales; (2) planificación, en la cual la organización analiza los impactos ambientales de sus operaciones; (3) implementación y operación: el desarrollo e implementación de procesos que lograrán metas y objetivos ambientales; (4) acciones de verificación y corrección: monitoreo y medición de indicadores ambientales para asegurar que la organización logra sus metas; (5) análisis gerencial: revisión del sistema de manejo por la gerencia para asegurar que siga siendo adecuado y efectivo, y (6) mejoramiento constante.

Un tercero revisa el sistema de manejo ambiental de la empresa y verifica el cumplimiento del mismo con los estándares formales de la norma iso 14001 y, en caso afirmativo, se certifica a la empresa. Cada día más la certificación iso 14.001 se convierte en una condición para realizar negocios internacionalmente y para ser proveedor de determinadas empresas.
En Costa Rica existen actividades agrícolas, industriales, de servicios y otras, certificadas con esta norma. El Instituto de Normas Técnicas es el representante nacional ante la iso.

Responsabilidad social 8.000 (SA 8.000)

El sistema SA 8.000 requiere a las compañías cumplir con las leyes nacionales e internacionales aplicables a las cuales suscribe la compañía y con los requisitos particulares del SA 8.000. El SA 8.000 requiere el cumplimiento de los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo en diferentes materias, así como el cumplimiento de principios enumerados en diversas declaraciones de derechos humanos. Igualmente propone criterios específicos a ser evaluados en materia de responsabilidad social. A la fecha ha tenido poca aceptación internacional.
Análisis de Puntos Críticos de Control (HACCP)

El sistema del HACCP es una herramienta de manejo de riesgos que pretende mitigar las fallas de los sistemas de control e inspección de productos. El HACCP requiere un análisis sistemático de los riesgos potenciales y, después, la identificación de sistemas de control y monitoreo, particularmente de aquéllos que son críticos para la seguridad del producto. Es requerido por muchas empresas europeas y estadounidense a quienes procesen y manufacturen alimentos, entre ellos los productos cárnicos y pesqueros.

La Organización Mundial de la Salud y la Fao definen los siguientes principios básicos del Programa HACCP: (1) llevar a cabo un análisis de peligros para preparar un diagrama de flujo de los componentes del proceso, identificar y enumerar los peligros y especificar las medidas de control que se usan; (2) identificar puntos de control crítico en el proceso; (3) establecer límites críticos o niveles de metas y tolerancias, los cuales se deben cumplir para asegurar que los puntos críticos están bajo control; (4) establecer un sistema de monitoreo para asegurar el control de los puntos críticos por un horario de prueba u observación; (5) establecer acciones correctivas de aplicación necesarias cuando el monitoreo indique que un punto crítico particular está fuera de control; (6) establecer documentación sobre los procedimientos y registros apropiados para estos principios y su aplicación, y (7) establecer procedimientos de verificación que incluyan pruebas suplementarias apropiadas, junto con un análisis que confirme que el HACCP está funcionando correctamente. En algunos sectores productivos nacionales, como el procesamiento de carne y de productos pesqueros, es obligatorio.

Otros instrumentos de inocuidad de alimentos son las buenas prácticas agrícolas y las buenas prácticas de manufactura.
El Forest Stewarship Council (FSC) o Consejo de Manejo Forestal

El FSC es el ente a nivel internacional que actúa como órgano acreditador de otras organizaciones certificadoras y, a la vez, ha desarrollado principios, criterios e indicadores para la certificación de bosques y plantaciones. El FSC es una entidad sin fines de lucro de carácter no gubernamental, fundada en 1993 y conformada por grupos ambientalistas, miembros de la industria, organizaciones de certificadores, etcétera. Promueve el manejo adecuado de los bosques mediante la evaluación y acreditación de los certificadores, incentivando el desarrollo de normas ambientales nacionales y regionales de bosques. Ha establecido 10 principios básicos que sus asociados aceptan para certificar: (1) observación de leyes y principios del FSC, (2) derechos y responsabilidades de tenencia y uso, (3) derechos de los pueblos indígenas, (4) relaciones comunales y derechos de los trabajadores, (5) beneficios de los bosques, (6) impacto ambiental, (7) plan de manejo, (8) monitoreo y evaluación, (9) mantenimiento de los bosques con alto valor de conservación y (10) plantaciones. La certificación puede estar basada en estándares locales de manejo forestal sostenible. El FSC igualmente posee criterios para acreditar certificadores. De hecho, estar acreditado ante el FSC se ha convertido en requisito para la aceptación de un producto forestal como certificado.

Otros sistemas: Flower Label Program,FairTrade Labeling Organization (FLO), etcétera
Estos esquemas voluntarios y de mercado tendrán un fuerte impacto en la forma como la producción agrícola e industrial se desarrollará. Es necesario estar atento a las ventajas y oportunidades que ellos presentan, a la vez que se requiere tomar en cuenta los riesgos que pueden acarrear a pequeños y medianos productores.

Jorge Cabrera, especialista en derecho ambiental, es profesor en la Universidad de Costa Rica y abogado del Instituto Nacional de Biodiversidad.