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--En búsqueda de aceites esenciales--
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Willy Burton vive ahí desde hace más de 50 años a la vera de ese manglar impresionante por sus aguas frescas y medicinales teñidas de ocre por los taninos que liberan las hojas y los tallos de los maravillosos mangles. A él todavía se le nota un acento medio extranjero, habla pausadamente como masticando las palabras, lleno de vitalidad, de armonía y paz, de la inefable paz que el maravilloso entorno lo dota, porque realmente está ungido por los ignotos espíritus de la selva, las arenas, el sol y el mar. Él es el maestro que me ha enseñado los secretos medicinales de muchísimas plantas que, poco a poco, compartiré con ustedes. Me referiré ahora a una plantita rizomatosa que es común en esas zonas de marisma y que Willy Burton llama botton head, que es como un zacatillo que le gusta crecer a la sombra de almendros, cocoteros y otros árboles de esos entornos marinos. Su nombre científico es kyllinga tibialis Ledeb, de la familia
Cyperaceae. Tiene tallos subterráneos o rizomas que corren enterrados
a muy poca profundidad entre la arena y con muchísimas raicillas
como largos pelos. Posee un aroma muy agradable si se le estruja, como
el del jengibre (Zingiber officinale), y de ese rizoma brotan muchos tallos
aéreos y erectos, de ± 50 cm de alto y parecen pajillas,
pero no son huecos, sino que tienen una médula blancuzca parenquimatosa
y miden ± 3 mm de diámetro, y muy tenuemente acanalados
longitudinalmente, de un verde claro, y al final están las florecillas
formando una cabecita esférica de ± 1 cm de diámetro.
Este delicioso aroma de sus tallos subterráneos es la razón
por la que Burton de vez en cuando los lava muy bien, los machaca, los
hierve rápidamente y se toma el te resultante. Por ello, rogué
a mi amigo del alma José F. Cicció, del Centro de Investigación
en Productos Naturales de la Universidad de Costa Rica, que le hiciera
una investigación bibliográfica a fin de determinar si vale
la pena ir a colectarla, para que él le analice los principios
activos aromáticos que posee. Mientras no sea bien analizada, no
recomendamos tomar la decocción de botton head -ésta toma
un color champán que podría servir para teñir fibras
u otros objetos, como lo está experimentando nuestro entrañable
amigo Pablo Sánchez. Recomendamos estudiar también el congénere
de esa plantita llamado Kyllinga odorata Vahl que, como su nombre específico
o epíteto lo indica, es aromática precisamente también
en sus rizomas y tiene una distribución en nuestro país
desde el Valle Central hasta las costas. Estas plantas se deben monitorear
durante todo el año en diferentes momentos fenológicos,
porque todos esos interesantes metabolitos secundarios o fotosintatos
muchas veces varían dependiendo de las épocas de floración,
fructificación, tipos de suelos, ambientes, etcétera.
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