Lo básico sobre deslizamientos.

--Rolando Mora--

 


Los movimientos en masa son procesos de la geodinámica externa que modifican las formas del terreno, y los deslizamientos, en tanto la principal manifestación de los movimientos en masa, involucran el movimiento pendiente abajo de los materiales que componen la ladera bajo la influencia de la gravedad y pueden ser disparados por lluvias, sismos y actividad humana. Los deslizamientos pueden ocurrir como: caídas, basculamientos, separaciones laterales, deslizamientos o flujos. Las caídas consisten en masas desprendidas de pendientes muy fuertes o escarpes que se mueven en caída libre dando tumbos (saltos) o rodando ladera abajo. Los basculamientos consisten en la rotación de uno o más elementos alrededor de un punto pivote. Las separaciones laterales consisten en movimientos de extensión lateral acompañados por fractura cortante o tensional. Los deslizamientos desplazan masas a lo largo de uno o más planos discretos y pueden ser rotacionales o traslacionales en su movimiento; el movimiento rotacional se da donde la superficie de ruptura es curva, yendo la masa rota hacia atrás alrededor de un eje paralelo a la ladera, y el movimiento traslacional se da cuando la superficie de ruptura es más o menos planar o suavemente ondulante y la masa se mueve paralela a la superficie del terreno. Los flujos consisten en masas que se mueven como unidades deformadas, viscosas, sin un plano discreto de ruptura. Algunos deslizamientos pueden presentar más de un tipo de movimiento, y son entonces complejos.

Los deslizamientos pueden involucrar desplazamientos en roca, suelo o una combinación de ambos. Roca se refiere a la roca dura o firme, la cual se encontraba intacta y en su sitio antes del movimiento. Suelo se entiende como un conjunto de partículas sueltas, no consolidadas o roca pobremente cementada o agregados inorgánicos. El suelo puede ser residual (formado en el sitio) (figura 1) o material transportado. El suelo se puede describir como detritos (suelo de grano grueso) o suelo propiamente dicho (suelo de grano fino). El detrito es un suelo con entre un 20 y un 80% de fragmentos mayores de 2 mm. Suelo fino es el que está compuesto de más del 80% de fragmentos menores de 2 mm.

Referencias bibliográficas
Ruxton, B. P. y Berry, L. 1957. "Weathering of granite and associated erosional features in Hong Kong", en Bulletin of the Geological Society of America, vol. 68.

Rolando Mora, geólogo, es profesor e investigador en la Universidad de Costa Rica.