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Clima y desastres en Costa Rica --Irina Katchan--
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Nuestro país no se escapa de esta alteración climática. En 1998, por el huracán Mitch -el más devastador del siglo XX- en Costa Rica fueron afectadas alrededor de 16.500 personas directa e indirectamente -incluyendo aquéllas que debieron movilizarse hacia albergues o ser evacuadas preventivamente a casas de vecinos o familiares. Durante 14 días de afectación, en que se instalaron 99 albergues temporales para aproximadamente 5.500 personas, 40 cantones resultaron directamente afectados por desbordamientos, avalanchas y deslizamientos y se registraron daños en 74 rutas y tramos de vías terrestres, en 36 puentes, en 12 acueductos, en 39 centros educativos y en 740 viviendas. El sector agropecuario sufrió pérdidas millonarias en arroz, caña de azúcar, plátano, banano, café, maíz y hortalizas, y fue afectada la producción lechera e incluso la pesca. Otros fenómenos, como los complejos convectivos a pequeña escala, últimamente más frecuentes, se originan en nuestro país ocasionando precipitaciones intensas en corto tiempo que provocan desbordamientos de los ríos, inundaciones repentinas, deslizamientos y avalanchas. Uno de los casos más recientes y de mayor impacto es el deslizamiento en Orosi: en la madrugada del sábado 31 de agosto de 2002 la precipitación excesiva originó el derrumbe de una ladera que se trasformó en una gran avalancha de lodo que se desplazó sobre el caserío Alto Loaiza sepultando a siete vecinos, provocando la destrucción de 13 viviendas y la evacuación de 50 personas. Aparte del dolor humano hubo pérdidas materiales valuadas en millones de dólares. Deslizamiento sobre Alto Loaiza Anualmente, casos similares pero de menor magnitud se registran con más frecuencia en el país, especialmente durante la estación lluviosa (de abril a noviembre). En el presente año, hasta julio se registraron 12 emergencias originadas por fenómenos hidrometeorológicos, de los cuales siete causaron inundaciones y deslizamientos. El 1 y 2 de abril, debido a la influencia de un sistema frontal, la Zona Norte y la Vertiente del Caribe fueron afectadas. El 14, 15 y 16 de mayo la interacción de varios fenómenos en la atmósfera originaron, nuevamente en la Vertiente del Caribe, en el Pacífico Central y en el Pacífico Sur, inundaciones y deslizamientos. Por fuertes lluvias, el 18 y el 19 de junio, producto de una onda tropical, se presentó otra vez un deslizamiento en Orosi. El 27 de ese mismo mes, por el paso de una onda tropical, la provincia de Puntarenas sufrió inundaciones. El 6 de julio, debido a fuertes lluvias originadas por un sistema de baja presión, la población de Orosi sufrió un nuevo deslizamiento y también hubo inundaciones en San Ramón de Alajuela, Esparza y Miramar. El 12 y el 13 de julio, a causa de un fenómeno troposférico se dieron fuertes lluvias que provocaron inundaciones y deslizamientos en Nicoya, Nandayure y Santa Cruz. El 19 de julio los aguaceros repentinos ocasionaron un deslizamiento en Montezuma -Puntarenas. Todavía nos faltan tres meses de estación lluviosa en la
costa pacífica y en el Valle Central, de los cuales septiembre
y octubre son los de mayor precipitación debido al paso de los
ciclones tropicales por el Caribe y a la formación de los mismos
en esta región. Los estudios del océano y la atmósfera
señalan que en septiembre en nuestro país las lluvias tienden
a ser -respecto del promedio mensual- moderadas o leves, mientras que
octubre tiende a ser un mes más lluvioso de lo normal en la costa
pacífica y el Valle Central. La salida de la estación lluviosa
se prevé para las fechas normales o será levemente retrasada. |
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