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--Ronald Flores--
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No obstante, el servicio regulado por autobús del AMSJ cada día se vuelve menos competitivo por razones diversas. Las rutas establecidas no se han ido adecuando a las líneas de deseo de viaje de los usuarios o no permiten cumplir, en una forma más cómoda, el viaje desde el origen hasta el destino final. Se está produciendo la proliferación de servicios competitivos, entre ellos los servicios informales o autobuses "piratas". Las rutas formales están concesionadas por el estado a un sinnúmero de empresas privadas que operan desintegradamente con tecnologías de todo tipo, compitiendo en las radiales y calles del AMSJ. En el centro de San José esas rutas tienen paradas ubicadas en un gran número de calles y avenidas donde confluyen las aglomeraciones de autobuses y personas con ventas ambulantes, congestión y contaminación, aspectos que contribuyen al empobrecimiento ambiental y estético de la capital. Las innumerables líneas de autobuses inician su recorrido desde las ciudades periféricas del AMSJ o desde ciudades aun más distantes, incluyendo las del resto del Gran Área Metropolitana y de provincias, para terminar en el centro de San José, que se ha convertido en una gran terminal de autobuses. El sistema está colapsando y se hace necesario sustituirlo con soluciones más racionales y sostenibles desde el punto de vista ambiental, urbano, económico, financiero, técnico, tecnológico y, por supuesto, social. Esas soluciones ya las han dado otras ciudades latinoamericanas como Curitiba, Quito y Bogotá, por no citar ejemplos del mundo industrializado. El Ministerio de Obras Públicas y Transportes pretende, bajo el proyecto de Sectorización y Modernización del Transporte Público, dar soluciones similares que contribuyan a la mejora de la ciudad y de la calidad del servicio. La sectorización consiste en que los operadores actuales del sistema integren una operación coordinada de sus flotas y frecuencias de acuerdo con áreas geográficas determinadas técnicamente, conocidas como sectores. La integración consiste en operar una serie de rutas secundarias e intersectoriales (periféricas) que alimenten una sola ruta primaria en el corredor principal. Los autobuses de las rutas secundarias, de los cuales un porcentaje debe ser equipado con tecnología adecuada para el transporte de personas con discapacidad, deben alimentar un autobús de alta capacidad (articulado, de 160 pasajeros) en terminales y puntos estratégicos ubicados en las zonas periféricas. El articulado se desplazaría desde la periferia al centro de San José a través de carriles centrales exclusivos, con el fin de tener prioridad sobre el transporte privado que es mucho menos eficiente para el transporte de personas por las razones dadas anteriormente. Con esta medida se lograría realizar economías de escala que hicieran más rentable la situación de los operadores formales, haciendo que los servicios ilegales no puedan competir, que se mejore sustancialmente la calidad del servicio para los usuarios y que se mantengan tarifas aceptables. Los tiempos de viaje para el usuario se reducirían drásticamente, lo mismo que el ingreso de autobuses al centro de San José. Los beneficios extra del sistema propuesto han sido contabilizados en el Sistema de Transmilenio de Bogotá donde, además de los aspectos mencionados, se ha disminuido el número de accidentes en los corredores principales, al igual que el consumo energético y la emisión de contaminantes, contribuyéndose a la regeneración de la ciudad de forma integral. El concepto final del sistema será una especie de metro en superficie con autobuses de alta capacidad, modernos y de baja emisión contaminante, que brinde una calidad de servicio sustancialmente mejorada para los usuarios. Los usuarios del sistema, incluidos aquellos con discapacidad o movilidad restringida, tendrían la posibilidad de viajar de punto a punto en el AMSJ, cambiando una o varias veces de autobús, sin necesidad de pagar doble o triple tarifa, como sucede ahora. Las mejoras en la movilización en el centro de San José, merced a la drástica reducción de autobuses y a la eliminación de muchas paradas sobre las vías, permitirá el establecimiento de ejes de travesía para vehículos particulares, los cuales serían exclusivos para el transporte privado y permitirían atravesar la ciudad de un punto periférico a otro en forma ordenada. La especialización y jerarquización, o sea, el ordenamiento del uso de la vialidad en el centro de la ciudad de San José y de otras ciudades de la periferia del AMSJ, permitirá incluso la ampliación de ejes peatonales y de ciclovías. El sistema propuesto ya lo disfrutan otras ciudades, ¿por qué no San José, la capital de un país que se precia de ambientalista y vanguardista? El ministro de Obras Públicas y Transportes ha dado su beneplácito al proyecto, el cual se iniciará con un plan piloto probablemente en el Corredor Pavas - San José. |
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