Incendios forestales y áreas de conservación

 

--Sonia Lobo--


Anualmente, en Costa Rica se produce una suma de incendios forestales que afectan la vegetación, la fauna, el suelo, el agua, el clima y la vida humana. El país, sobre todo en la región pacífica norte, presenta condiciones que propician el desarrollo de esos siniestros: prolongada época seca, que conlleva la desecación de la vegetación, fuertes vientos en ese mismo período y condiciones topográficas y de acceso. Aun cuando no se cuenta con estudios que determinen las principales causas de los incendios forestales, la experiencia señala a las quemas agrícolas y a la caza como principales.

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) del Ministerio del Ambiente y Energía (Minae), facultado por la Ley Forestal, ha realizado esfuerzos tendientes a la reducción de los incendios forestales y el fomento de actividades de mitigación y prevención. Las acciones desarrolladas se encuentran en la Estrategia Nacional sobre Manejo del Fuego 2000-2005, en la que se establece una serie de políticas, lineamientos y acciones agrupadas en cinco áreas estratégicas: administración, comunicación, educación y capacitación, investigación y manejo de incidentes. Para la implementación de esta estrategia, anualmente se formula y aplica un plan de trabajo interinstitucional y se desarrollan evaluaciones e informes de trabajo. En función de ello se cuenta con el apoyo de la Comisión Nacional de Incendios Forestales (Conifor), la cual está constituida por un conjunto de instituciones que aportan recursos humanos y económicos para evitar los incendios. Adicionalmente, dentro del Sinac existe un Comité Técnico Nacional sobre Manejo del Fuego constituido por los encargados de los programas de manejo del fuego de las áreas de conservación, que son los responsables de coordinar los procesos de formulación y seguimiento de la ejecución de los planes de trabajo por área de conservación, de la implementación de la Estrategia, de la creación y seguimiento de los bomberos forestales voluntarios, de la coordinación de labores para el control de incendios forestales y de apoyar la gestión de Conifor.

Desde 1998, Sinac lleva un registro de las áreas afectadas por incendios forestales -según área de conservación y tipo de vegetación- y de otros detalles relacionados con brigadas de bomberos voluntarios, presupuesto y actividades de comunicación. En 2002 se registraron 50.337 ha afectadas, de las que el 6,26% estaba dentro de las áreas silvestres protegidas. Un 63,85% de los incendios registrados ocurrieron en el Área de Conservación Tempisque, un 14,38 % se concentró en el Área de Conservación Guanacaste y un 13,08% en el Área de Conservación Pacífico Central. Esta incidencia es atribuible a las condiciones climáticas y de vegetación presentes en esas áreas. El restante 8,69% corresponde a incendios en las áreas de conservación Arenal Huetar Norte, Arenal Tempisque, Cordillera Volcánica Central y La Amistad Pacífica. El 30,49% de los incendios ocurrió en áreas cubiertas de pastos, un 17,83% en bosque secundario y un 11,66% en áreas de tacotales (ver figura).

Como apoyo invaluable en la atención de los incendios forestales se cuenta con los bomberos forestales voluntarios, que participan en prevención, mitigación, control y liquidación de incendios. Ellos han contribuido en la reducción significativa de las áreas afectadas por fuegos, fuera y dentro de las áreas silvestres protegidas.


Sonia Lobo, ingeniera forestal, trabaja en la Gerencia de Manejo y Uso Sostenible de Recursos Naturales del Sistema Nacional de Áreas de Conservación.