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Por qué perduran nuestros problemas ambientales
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A partir del octavo informe del Estado de la Nación (correspondiente a 2001 pero publicado en octubre de 2002) se constata que sustancialmente la situación ambiental nacional no ha cambiado las mejorías son muy escasas... A continuación se procura ayudar a comprender por qué las causas del deterioro ambiental no se superan. Lo ambiental sigue siendo tomado en cuenta más por razones de imagen y moda que por verdadero interés en superar la problemática ambiental. En consecuencia, su abordaje se limita a aspectos que si bien son importantes no son ambiciosos ni van a lo profundo: reforestación de algunas áreas, recolección de basura en lugares donde al día siguiente nueva basura estará presente... Es decir, no se ha internalizado que lo ambiental ha de verse como un elemento esencial de cualquier estilo de desarrollo. No se percibe que la conservación de determinadas áreas o la declaración de algunas cuencas como libres de represas hidroeléctricas, por ejemplo, sea una inversión con consecuencias en el mejoramiento de la calidad de vida, sino que, por el contrario, se le percibe como un obstáculo al desarrollo de obras. En la gestión gubernamental lo ambiental no posee la misma importancia
que lo económico y lo social. El actual gobierno posee un consejo
económico -que es el que prácticamente gobierna-, otro social
y otro ambiental. El ambiental no ha tenido reunión alguna en casi
ya un año de haber sido conformado. El Ministerio del Ambiente (Minae) sigue apagando incendios y posterga
una discusión nacional para la elaboración de políticas
ambientales a través de amplia participación. Parece que
ese Ministerio no tiene ingerencia en la gestión gubernamental
del desarrollo nacional, como vimos en relación con los proyectos
de ley que el presidente de la República envió a la Asamblea
Legislativa. El Minae y el gobierno en general dejan la impresión
de que su gestión carece de una visión a corto, mediano
y largo plazos, sin objetivos claramente definidos, y no toman tiempo
para construirlos sino que son devorados por lo cotidiano. Pese a lo anterior,
se reconoce la apertura de espacios de diálogo que el titular del
Minae ha abierto, pero sería importante que éstos se convirtieran
en espacios de discusión más amplios para ir construyendo
las políticas ambientales necesarias para incidir junto a otras
acciones en la gestión ambiental del gobierno como un todo. |
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