Libre comercio vs. ambiente en Alca

--Florencia Copley--



A pesar del creciente y necesario debate que se está generando en torno al Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), es poco todavía lo que se conoce acerca de las negociaciones a puertas cerradas que han venido llevando adelante los gobiernos de los países involucrados desde 1994, como también es prácticamente desconocido el impacto negativo social, económico y ambiental que ha tenido el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en Canadá, Estados Unidos y México. Por tratarse de un acuerdo comercial, seguramente los expertos en libre comercio y globalización de la pobreza han considerado superfluo incluir cláusulas que contemplen los temas ambientales o la situación laboral de los trabajadores dentro de los documentos que ya se han elaborado.
Un estudio realizado durante tres años en México por Kevin Gallagher y Tim Wise, investigadores del Global Development and Environment Institute, en el cual se evaluaron "los impactos sociales y ambientales del TLCAN y el proceso más vasto de integración económica del que es parte el tratado", revela una "degradación acelerada del ambiente" tanto en México como en los otros dos países involucrados en el acuerdo. Según esta investigación, "la oleada de inversiones extranjeras directas ha sido un rotundo fracaso en lo que toca a la implantación de medios tecnológicos más ecológicos en la industria mexicana" y "desde que el TLCAN entró en vigor, los gastos reales en ambiente han descendido en un 45% y las inspecciones ambientales de plantas industriales han mostrado un descenso similar". Además, la creciente producción de maíz que EU exporta a México desde la implementación del tratado de libre comercio ha tenido impactos sumamente destructivos para el ambiente. Para los investigadores mencionados "la oleada de exportaciones estadounidenses ha creado una presión añadida sobre los empobrecidos granjeros de maíz en México, y esto no solo ha causado un incremento de la pobreza y de la emigración, sino que amenaza además la rica reserva de diversidad de plantas cultivadas por los granjeros tradicionales del país". A esto debe agregarse que el aumento en la producción de maíz en EU ha estimulado algunas de las prácticas agrícolas más destructivas para el ambiente debido al abuso de productos químicos, tanto fertilizantes como pesticidas, a las irrigaciones insostenibles en algunos de los estados más secos del país como resultado de la expansión de la producción y al aumento del cultivo de maíz genéticamente manipulado.
Otros estudios realizados en México revelan que desde 1993 se han incrementado las maquiladoras en un 37%, que todos los días se tiran 44 toneladas de desperdicios peligrosos y que el TLCAN ha debilitado las inspecciones de seguridad en los alimentos. Las fresas, lechugas y zanahorias de México tienen tasas de infracción de residuos de pesticidas ilegales de 18,4%, 15,6% y 12,3% respectivamente. Debido a que a través del Alca se pretende imponer a lo largo de todo el continente americano el modelo del TLCAN en lo relativo a nuevas inversiones corporativas y protección de patentes, liberalización del comercio, desregularización y privatización, puede deducirse que los impactos sociales y ambientales serán aun peores en los países de las regiones de Centroamérica, Caribe y América del Sur.
Un estudio realizado por el Centro Latinoamericano de Ecología Social de Uruguay que evalúa el riesgo de la apertura comercial en América Latina, afirma que en estos países por lo menos el 67% de las exportaciones totales son provenientes del sector primario de la economía y que, por tanto, su impacto ambiental es enorme, ya que para aumentar o mantener el ingreso de dineros por exportación, los volúmenes extraídos deben aumentar sin cesar, y con ello los impactos ambientales.
En Bolivia, 234 representantes de diferentes organizaciones y sectores sociales han encontrado 80 razones para oponerse al Alca, entre las que se destaca que: ningún país integrado al Alca "podrá … prohibir ni restringir el ingreso de productos transgénicos, ya que antes deberá demostrar con 'certeza científica' que hacen daño a la salud o al ambiente … [todo país integrado al Alca] tendrá que indemnizar a las empresas transnacionales que usan y comercializan productos tóxicos o dañinos para el ambiente si los prohíbe y no puede demostrar con 'certeza científica' sus efectos nocivos … Diferentes componentes de la naturaleza y de la biodiversidad serán patentados como si fueran inventos de las grandes transnacionales … y [todo país integrado] tendrá que pagar por su uso … Los convenios internacionales sobre ambiente estarán subordinados y sometidos a los tratados de libre comercio … Para dar seguridad a los inversionistas, el Alca limitará la capacidad de regulación del estado para preservar el ambiente y defender la salud pública".

Florencia Copley, comunicadora, es directora ejecutiva de la Fundación Pacificar (www.pacificar.com).