RESEÑAS
DE ESTUDIOS
Los
bosques proporcionan beneficios enormes. Además de proveer madera y otros
productos, almacenan una gran cantidad de nformación genética, regulan el
clima y el flujo del agua, protegen y enriquecen los suelos, controlan las
plagas y las nfermedades, polinizan las plantas útiles y dispersan sus
semillas, salvaguardan la calidad del agua, ofrecen paisajes hermosos y nos
enriquecen espiritualmente. Los bosques pueden también significar costos
significativos. Cada hectárea de bosque es una hectárea menos que los
agricultores puedan usar para cultivos o ganado. Los animales del bosque pueden
convertirse en plaga. Los árboles compiten con otras
actividades
por el agua. Mucha gente cree que las técnicas económicas pueden decirnos cuándo
los beneficios de los bosques compensan los costos y qué bosques se pueden
desechar y cuáles se deben proteger. Esta misma gente con frecuencia también
asume que dichos estudios demostrarán que es mejor proteger la mayoría de los
bosques y creen que cuando los políticos se den cuenta de esto, esto les
convencerá de conservar los bosques.
Roberto
Nasi y Sven Wunder, del Centro Internacional de Investigación Forestal, y José
Joaquín Campos, del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza,
no están completamente convencidos de esto. En "Servicios ambientales de
los bosques: ¿pueden pagar nuestra salida de la deforestación?", los
autores argumentan que en muchos casos todavía sabemos poco sobre los servicios
específicos que prestan los bosques y que el procurar determinar su valor en un
sitio en particular nos conduciría al campo de la ciencia ficción. Ellos
destacan que diferentes técnicas de valoración económica por lo general
conducen a resultados muy diferentes. También mencionan que dichas técnicas en
realidad no contemplan las consecuencias a gran escala o a largo plazo de la pérdida
de bosque o los temas distributivos relacionados con quién pierde y quién
gana. En cualquier caso, el calcular cuánto vale un bosque no es suficiente.
Para conservarlos, alguien tiene
La
mayor contribución de los esfuerzos de valoración es poder determinar cuánto
tendría que pagársele a los diferentes grupos para convencerlos de mantener la
tierra con bosque. Eso es más relevante que intentar obtener una cifra teórica
sobre el "valor" del bosque. Los esquemas de pago por servicios
ambientales deben centrarse en aquellos bosques que se encuentren bajo amenaza
pero donde pagos pequeños serían suficientes para protegerlos de ser
destruidos. Por supuesto, es agradable para los políticos ver el valor de los
bosques. Pero para la mayoría de la gente que quisiera tumbar los bosques, lo más
importante es "ver el dinero". La buena investigación puede
contribuir mucho a encontrar la forma de hacerlo.
[Solicitud
de copias electrónicas del documento reseñado -en inglés- a: l.santoso@cgiar.org]
David Kaimowitz