Efectos sociales indirectos del pago por servicios ambientales en Cordillera Volcánica Central

Miriam Miranda.


Los beneficios biofísicos que brindan los servicios ambientales son (a) globales (principalmente el secuestro de carbono mediante el crecimiento de biomasa hasta evitar futuras emisiones de gases de efecto invernadero a través de los proyectos de conservación), (b) globales-locales (principalmente la preservación de la biodiversidad conjuntamente con el desarrollo de conocimiento respecto de las especies animales y vegetales) y (c) locales (principalmente el mejoramiento de  la calidad de las aguas superficiales y, en especial, de las aguas para uso doméstico e industrial, como consecuencia del mejoramiento de las condiciones biofísicas de micro-cuencas).

El pago por servicios ambientales (PSA), que se aplica en el marco de la Ley Forestal Nº 7.575 de 1976 y de su manual de procedimientos, y que se da a quienes tienen tierras que prestan tales servicios y que están formalmente adscritos al PSA, tiene efectos sociales directos e indirectos. Los primeros los reciben los propietarios de bosques y plantaciones forestales que, adscritos al programa de PSA, disfrutan de los pagos que la administración forestal del estado costarricense realiza por los servicios ambientales que prestan tales áreas a la sociedad. Y los segundos consisten en los beneficios no financieros que, como consecuencia del programa de PSA, se han extendido a comunidades locales, al país y a la región centroamericana; estos beneficios tienen significativo contenido social, benefician más a la colectividad que a los individuos y, consecuentemente, son generadores de capital social (Miranda y Moreno 2002).

El presente artículo analiza los beneficios indirectos del PSA en el Área de Conservación Cordillera Volcánica Central, específicamente en la cuenca alta del río Virilla, donde el estado costarricense, la sociedad civil, a través de la Fundacion para el Desarrollo de la Cordillera Volcanica Central y la Compañía Nacional de Fuerza y Luz han aunado recursos y esfuerzos para la implementación del PSA. Este documento se fundamenta en percepciones de informantes clave y en entrevistas (realizadas entre mayo y julio de 2002) a productores que acceden o no al PSA. El mejoramiento de la calidad de las aguas, la innovación institucional, la motivación para incursionar en otras actividades productivas, entre ellas el ecoturismo y la agroconservación, así como la generación de empleo y conocimiento nuevo sobre ecosistemas forestales, son los principales efectos sociales indirectos del PSA.

Mejoramiento de la cantidad y calidad de agua - Aunque la relación entre la cantidad de agua y bosque aún es objeto de discusión entre la comunidad científica nacional e internacional, las percepciones y creencias populares asignan importancia fundamental al bosque como “productor” de agua. El ofrecer agua en cantidad y calidad aceptable -a alrededor de 150.000 habitantes ubicados aguas abajo del Virilla, quienes se benefician de las captaciones de agua de esta cuenca- es uno de los beneficios sociales indirectos más importantes del PSA en el Área de Conservación Cordillera Volcánica Central. Este efecto se extiende a un 54% de la población del Área Metropolitana que se abastece de agua del acuífero de Colima, que a su vez se recarga de la cuenca del río Virilla (el Área Metropolitana en 2001 consumió 88,9 millones de metros cúbicos de agua; poco más de la mitad de ese monto fue aportado por el acueducto de Colima). Respecto de la calidad del agua, el programa de Educación Ambiental y Manejo de Desechos Sólidos, establecido por la Compañía Nacional de Fuerza y Luz desde principios de la década de los noventa y con un mayor impulso a partir del PSA, ha desarrollado un activo y participativo programa de capacitación sobre el manejo de desechos sólidos, a partir del cual se ha logrado colectar la basura en el sitio de origen evitando que llegue al cauce de ríos y riachuelos (durante 2001 se evitó que 300 toneladas de basura llegara a los cauces). Asimismo, se trabaja en evitar que las excretas animales lleguen a los cauces de los cursos de agua. De acuerdo con el laboratorio de química de la Universidad Nacional, en algunos sitios de la cuenca alta se comprueba un ligero mejoramiento en la calidad del agua. 

Innovación institucional - La conceptualización, conjuntamente con su aplicación, ha generado un rico proceso de crecimiento e innovación institucional en un corto período de tiempo (el PSA es entendido como un programa integral iniciado hace unas dos décadas con los incentivos forestales, que evolucionó a partir de 1996 hacia el pago por servicios ambientales). La innovación institucional guía y hace virar la dinámica nacional respecto de la conservación, mantenimiento y uso de los recursos naturales.  Mientras a finales de 1980 el país contaba con un 25% de cubierta forestal, en 1997 la misma se había recuperado hasta un 40%, y en 2002 se evolucionó hasta un 46% (Rodríguez 2002). La deforestación pasa de 60.000 ha entre 1970 y 1980, a 3.000 ha en 2002 (La Nación 12-6-02: 14A). La innovación institucional se visualiza en el cambio de actitud de la sociedad costarricense en cuanto a la valoración de los recursos naturales. La cultura de extracción evoluciona hacia una de manejo, de recuperación  y de conservación de los recursos del suelo.  Un conjunto de leyes, decretos, manuales de procedimientos y políticas, en su mayoría consensuados, son parte fundamental del crecimiento institucional. Otro ejemplo de la interiorización de una cultura hacia la conservación lo demuestra la creciente participación de empresas privadas en acuerdos voluntarios para mantener, mejorar  y proteger los recursos hídricos y naturales en general (Miranda 2002).

La innovación institucional también puede ser analizada mediante la innovación organizacional y comunal. Las organizaciones vinculadas al PSA –organización forestal del estado, oeneges y empresa privada- han crecido y evolucionado en el corto plazo para adaptarse a los requerimientos del programa. Se han establecido direcciones ambientales (en la Compañía Nacional de Fuerza y Luz), programas específicos como Procuencas (de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia), convenios voluntarios ambientales, comisiones ambientales en el ámbito municipal, acuerdos ambientales intermunicipales y muchos otros. Asimismo, se ha generado un proceso de “desburocratización” para mejorar la efectividad y eficiencia del PSA. Los acuerdos voluntarios disminuyen la intermediación y los tiempos de trámite a la vez que utilizan de manera más eficiente los recursos asignados y generados para el PSA. Los llamados programas estructurados de educación ambiental y manejo de desechos sólidos, que involucran a 29 escuelas localizadas en la cuenca superior del Virilla, son también parte importante de la innovación institucional, y mediante ellos la Compañía Nacional de Fuerza y Luz promueve la organización comunal para el mejoramiento ambiental, se capacita y asesora a las comunidades en manejo de desechos sólidos, en protección de fuentes de agua, en recuperación de paisajes degradados y se desarrolla muy diversas actividades que son insumos para el proceso de desarrollo e interiorización de una cultura verde. Las municipalidades de Coronado y Moravia, en San José, y las de Santo Domingo y San Isidro, en Heredia, participan activamente en el programa (Miranda en prensa).

El impulso a la agro-conservación en la cuenca alta del Virilla se analiza también como efecto colateral del PSA. Los pequeños productores ubicados allí se benefician de diversas actividades, establecidas por la Compañía de Fuerza y Luz, tendientes a impulsar la agro-conservación. Dadas las condiciones socioeconómicas de  los productores y las características biofísicas de los territorios, esta empresa dirige las actividades de agroforestería, producción de abono orgánico mediante lombricultura y composteras hacia una asesoría bajo una visión holística de manejo integrado de finca. En esta actividad 20 pequeños propietarios están siendo capacitados e involucrados en la producción y uso de abono orgánico, que es utilizado para fertilizar no solo los pastizales sino también la producción de diversos cultivos agrícolas. Además se les capacita en torno a las ventajas de la diversificación de actividades en la finca y a la necesidad de disminuir la contaminación de aguas por excretas animales. Ya nueve pequeños productores han conformado la organización Productores de Coronado y practican agricultura orgánica.

Finalmente, el PSA ha generado empleo a profesionales y técnicos, y ha promovido la investigación forestal  y la socialización del conocimiento generado.

Miriam Miranda, especialista en economía ecológica, es investigadora en la Universidad Nacional.

Referencias bibliograficas

La Nación. 12-6-02.

Miranda, M., C. Dieperink y P. Glasbergen. “The social meaning of carbon dioxide emission

trading: institutional capacity building for a green market in Costa Rica”, en Environment,

Development and Sustainability 4, 2002. Kluwer Academic Publisher, The Netherlands.

Miranda, M. y M. Moreno. 2002. Efectos sociales del programa Pago por Servicios Ambientales.

Primer informe de investigación para el International Institute for Development. Universidad Nacional. Costa Rica.

Miranda, M., C. Dieperink y P. Glasbergen. (en prensa). New relations in environmental management. A

reflection on voluntary environmental agreements in Costa Rica. Universidad Nacional. Costa Rica.

Rodríguez, Jorge. 2002.  Taller Fonafifo 30-31 mayo, Hotel Corobicí. Seminario Internacional de Servicios Hidrológicos, San José.

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