La biodiversidad amenazada
del Corredor Biológico San Juan-La Selva
Olivier
Chassot y Guisselle Monge
La Zona Norte de Costa Rica
alberga el último hábitat de conexión viable de tierras poco desarrolladas
que permite mantener la continuidad del Corredor Biológico Mesoamericano entre
Nicaragua y Costa Rica. Sin embargo, el pequeño tamaño y el incremento de la
degradación y aislamiento del bosque dentro de esta zona amenazan seriamente
esa conectividad ecológica. Esta área tiene importancia para Costa Rica porque
contiene el último remanente de bosque donde el almendro de montaña (Dipteryx panamensis) es
una especie dominante [Chassot, O. et al.
“Corredor Biológico San Juan-La Selva para proteger la lapa verde”, en Ambien-Tico,
95, 2001]. La zona entre la extensión norteña del Área de Conservación
Cordillera Volcánica Central, la parte noreste del Área de Conservación
Arenal Huetar Norte y el río San Juan, a lo largo de la frontera nicaragüense,
alberga 25 especies en peligro de extinción, entre ellas la lapa verde (Ara
ambigua), el jaguar (Panthera onca)
y el manatí (Trichechus manatus),
especies emblemáticas utilizadas como bandera de la conservación dentro del
Corredor Biológico San Juan-La Selva.
La mayoría de los bosques en las llanuras de San
Carlos y Sarapiquí son de caracter natural e intervenido. También se encuentra
una importante superficie de bosques secundarios que han aparecido por
regeneración natural en áreas donde el bosque original fue intervenido
fuertemente o eliminado. Desde el final de la década de los ochenta, en que se
dejó de incentivar la actividad ganadera, grandes superficies de pastizales se
han venido regenerando. Sin embargo, tanto los bosques secundarios como las áreas
en proceso de recuperación poseen una biodiversidad menor que el bosque
original.
Algunas partes de alto valor ecológico del Corredor
Biológico San Juan-La Selva son humedales con vegetación muy característica,
localizada a orillas de cuerpos de agua; humedales lacustrinos, con ciénagas y
marismas; y yolillales o áreas con dominancia de yolillo (Raphia taedigera) y de especies abundantes como el gavilán (Pentaclethra
macroloba). Estos ecosistemas están asociados con un gran número de
especies de aves acuáticas, residentes y migratorias, y son de gran fragilidad
ecológica.
El bosque muy húmedo tropical es la zona de vida mas representativa a lo largo del Corredor: entre Puerto Viejo de Sarapiquí, el Refugio de Vida Silvestre Barra del Colorado, el río San Juan, el río Tres Amigos y el río Infiernito, en las tierras bajas de Sarapiquí y San Carlos; ésa es la zona de vida que provee el hábitat principal de conexión entre la vertiente atlántica sur de Nicaragua y la Cordillera Volcánica Central en Costa Rica. Se caracteriza por precipitaciones muy altas, hasta más de 5.000 mm anuales. El bosque, que es perennifolio, alto, de muchos estratos y con algunas especies brevemente caducifolias, goza de una tasa muy alta de biodiversidad. Bosque muy húmedo tropical típico es el que constituye la Gran Reserva Biológica Indio-Maíz, en la parte nicaragüense del Corredor, una de las áreas protegidas más extensas y desconocidas del istmo centroamericano. En el Corredor, esa zona de vida se encuentra principalmente intervenida por actividades agropecuarias: cultivos agroindustriales de banano, piña, cítricos y ganadería extensiva; aprovechamiento de plantaciones forestales y bosques naturales [Chassot, O. y G. Monge. 2002. Corredor Biológico San Juan-La Selva. Ficha técnica. CCT. San José].
La
diversidad biológica presente en el Corredor Biológico San Juan-La Selva es
característica de la interfase entre las biotas de la zona neotropical de Suramérica
y la neártica de Norteamérica. En este sentido, es excepcionalmente diversa,
reflejo de la situación biogeográfica general de Centroamérica y consecuencia
de diferencias altitudinales fuertes que oscilan entre 30 y 3.000 msnm
(gradientes de temperatura); diferentes regímenes de precipitación y
variaciones en los tipos de suelos. Florísticamente, la zona entre el sur de
Nicaragua y el norte de Costa Rica representa la frontera entre las floras
neotropical y neártica. Posiblemente, el Corredor Biológico San Juan-La
Selva sea el corredor con mayor diversidad biológica en el país, con un número
importante de especies vegetales endémicas. En las llanuras calientes del
Corredor se encuentran los bosques húmedos y muy húmedos; con la elevación,
las formaciones vegetales cambian hacia tipos de vegetación más templada hasta
llegar a bosques nubosos y hasta cierto punto enanos, en las cimas de los
volcanes. Su fauna también refleja la situación transicional entre las zonas
neotropical y neártica, aunque el patrón de transición es complejo y
constituye una amalgama de grupos animales relativamente reciente en la escala
geológica, producto de los intercambios faunísticos ocurridos en los últimos
tres millones de años.
En el Corredor Biológico San Juan-La Selva se han
registrado 32 especies de mamíferos, 63 de aves, 36 de anfibios, 28 de
reptiles, 10 de peces y 34 especies de árboles que sufren de algún grado de
vulnerabilidad, de las cuales 20 son endémicas, 25 en peligro y al menos 168 se
encuentran amenazadas (ver cuadro) [Ibid.].
En un estudio llevado a cabo por científicos de la
Estación Biológica La Selva sobre seis familias de plantas (Cyclanthaceae,
Marantaceae, Cecropiaceae, Clusiaceae, Lauraceae y Moraceae) se encontró que un
45% de las especies parecen ser endémicas de Centroamérica y un 10% de Costa
Rica, un número mucho más alto que el encontrado en zonas de alto endemismo en
regiones templadas.
Un estudio de Amigos de la Tierra-Costa Rica comprobó
que los sectores de Cutris y Cureña contienen los índices de biodiversidad más
altos del país: hasta 140 especies de árboles por hectárea. En ellos se
mantienen poblaciones de nueve especies de árboles en peligro de extinción,
varias especies de flora amenazada y por lo menos tres especies endémicas
[Proyecto Río San Juan. 2000. Plan de
manejo del Refugio Nacional de Vida Silvestre Corredor Biológico Fronterizo.
PRSJ/AT/CBF. Costa Rica].
La lapa verde está reconocida en el ámbito
internacional como una especie en peligro de extinción. Su zona histórica de
reproducción en Costa Rica ha sido reducida de tamaño en un 90%,
principalmente por la deforestación para establecer pastizales para el ganado y
la extracción forestal descontrolada. Tal ave depende altamente del árbol de
almendro como fuente de alimentación y como sustrato para anidar.
La deforestación y la explotación maderera no
sostenible causan la fragmentación de los hábitats y disminuyen la capacidad
de mantener ecosistemas completos y complejos. Al ser extraídas las especies de
árboles maduros (aun bajo la ejecución más estricta de los planes de manejo
llamados “sostenibles”), se causa una importante destrucción y perturbación
del ambiente natural. Sus efectos secundarios son la erosión de los suelos y la
contaminación, provocadas por la extracción maderera que además abre caminos
que favorecen el acceso a otras extracciones con alto riesgo de contaminación
del agua y del suelo. La fragmentación del hábitat es la mayor amenaza a la
biodiversidad del Corredor; sus bosques se encuentran entre los lugares que han
sufrido la tasa más alta de deforestación en el país durante la última década
y el fenómeno suele ocurrir dentro de áreas protegidas [Chassot, O. et
al. “Lapa verde, víctima del manejo forestal insostenible”, en Ambientales,
21, 2001], incluyendo la Gran Reserva Biológica Indio-Maíz, que está siendo
deforestada ilegalmente por madereros costarricenses [Chassot, O. et
al. “Acciones tico-nicas por la lapa verde en la cuenca del San Juan”,
en Ambien-tico, 105, 2002].
Son urgentes las acciones de conservación inmediatas
de los pocos bosques primarios remanentes en la zona del Corredor, pues éstos
constituyen bancos genéticos de suma importancia para el futuro de la actividad
maderera. Además, se verían favorecidas las acciones de reforestación natural
asistida con especies nativas y de promoción de usos alternativos de los
bosques; las acciones para incorporar a los dueños de bosques en el sistema de
pago por servicios ambientales, que tendrian como propósitos integrar elementos
y criterios ecológicos en el sistema de evaluación de permisos de
aprovechamiento forestal y castigar severamente a los culpables y complices de
la deforestación ilegal.
Por falta de
investigación científica, el panorama del estado de la biodiversidad en el
Corredor Biológico San Juan-La Selva es poco conocido y poco alentador. La
misma situación se da a lo largo de todos los corredores de Costa Rica. Sin
embargo, este lugar tan especial constituye el último nexo de conectividad biológica
de Mesoamérica, y, de no preservarse, se interumpirán flujos genéticos que
existen desde hace tres millones de años. Es por esta razón que el Comité
Ejecutivo del Corredor Biológico San Juan-La Selva trabaja para establecer el
Parque Nacional Maquenque en La Cureña, con los fundamentos científicos mínimos
que garantizarán la sobrevivencia de la lapa verde, del jaguar, del manatí y
de miles de especies animales y vegetales que conforman un paisaje de una increíble
belleza.
|
Clase |
Nombre
común |
Nombre
científico |
|
Mamíferos |
Oso caballo |
Myrmecophaga tridactyla |
|
|
Mono congo |
Alouatta
palliata |
|
|
Nutría |
Lutra
longicaudis |
|
|
Jaguar |
Panthera
onca |
|
|
Manatí |
Trichechus
manatus |
|
|
Cariblanco |
Tayassu
pecari |
|
Aves |
Galán sin ventura |
Jabiru
mycteria |
|
|
Aguila solitaria |
Harpyhaliaetus
solitarius |
|
|
Aguila crestada |
Morphnus
guianensis |
|
|
Aguila harpía |
Harpia
harpyja |
|
|
Aguilillo blanco y negro |
Spizastur
melanoleucus |
|
|
Cacao |
Daptrius
americanus |
|
|
Halcón pechirrufo |
Falco
deiroleucus |
|
|
Pato cantil |
Heliornis
fulica |
|
|
Lapa verde |
Ara
ambigua |
|
|
Lapa roja |
Ara
macao |
|
|
Momoto pico quilla |
Electron
carinatum |
|
Reptiles |
Cocodrilo |
Crocodylus
acutus |
|
|
Tortuga lagarto |
Chelydra
serpentina |
|
Peces |
Gaspar |
Atractosteus
tropicus |
|
Árboles |
Tostado |
Sclerolobium
costarricense |
|
|
Cola de pavo |
Hymenolobium
mesoamericanum |
|
|
Cristobal |
Platymiscium
pinnatum |
|
|
Cedro real |
Cedrela
fissilis |
|
|
Cipresillo |
Podocarpus
guatemalensis |