Cocodrilos: Rentabilidad o Desaparición.
Gerardo Abadía
Al Crocodylus acutus se le conoce vulgarmente como caimán, cocodrilo, lagarto y cocodrilo americano. En los adultos el hocico adquiere un perfil bastante convexo y conforma la joroba o elevación preocular que permite distinguir fácilmente a la especie. En general, de los cocodrilos se reconoce que desempeñan un papel vital dentro de los ecosistemas acuáticos, que son un recurso económico de importancia por el aprovechamiento comercial de sus pieles y carne, que constituyen un atractivo turístico y un tema para películas y que tienen un interés científico por ser los únicos sobrevivientes del grupo de los Archosaurios. Siendo una especie bandera, los programas para su protección directa conllevan beneficios indirectos para otras especies en su área de influencia. Sin embargo, los cocodrilos entran también en conflicto con el ser humano debido al temor que despiertan en la gente y los daños que ocasionan en su calidad de depredadores en las comunidades humanas.
Las poblaciones naturales de cocodrilos se han visto diezmadas por la caza comercial de pieles, la destrucción de su hábitat y el temor de la gente. Sin embargo, con una legislación apropiada y una campaña de educación ambiental paralela a ésta, las poblaciones de cocodrilos se han de recuperar fácilmente, aunque la mayoría de las comunidades locales seguirán manteniendo una posición hostil hacia estos animales. La recuperación natural de las poblaciones de cocodrilos, por lo tanto, debe ir de la mano de la implementación de estrategias de manejo que garanticen la convivencia de los cocodrilos con el ser humano y justifiquen su coexistencia. A pesar de que la vida silvestre puede querer preservarse por razones estéticas y emocionales, la motivación económica añade peso a las políticas conservacionistas. A no ser que las comunidades humanas logren derivar algún beneficio económico de los cocodrilos presentes en su zona, los animales no dejarán de ser considerados como una simple plaga.
En Costa Rica, los cocodrilos (C. acutus) aún se distribuyen a lo largo de la costa pacífica, así como en los grandes ríos del Caribe y los canales de Tortuguero (Sánchez, J., J. Bolaños y L. Piedra. 1996. “Población de Crocodylus acutus [Crocodylia: Crocodylidae] en dos ríos de Costa Rica”, en Revista de Biología Tropical, 44(2), 1996). Como consecuencia de la falta de políticas educativas de divulgación y prevención, desde 1995 en el país se han dado por lo menos cuatro accidentes fatales involucrando cocodrilos silvestres en localidades lejanas al río Grande de Tárcoles (Jiménez, L. “Crocodile attacks cause conservation crisis”, en Crocodile Specialist Group Newsletter 17(3), 1998), por lo que las poblaciones naturales de cocodrilos han sido sometidas recientemente a una creciente presión de caza y exterminio por el temor de la gente local a sufrir accidentes similares (Bolaños, J. “Crocodile situation deteriorates in Tárcoles river”, en Crocodile Specialist Group Newsletter 18(1), 1999). Además, la creencia de que los cocodrilos depredan el ganado doméstico, y el hecho de que los cocodrilos se enredan y rasgan las mallas de los pescadores, han propiciado también la cacería de estos animales.
Los cocodrilos constituyen en el río Grande de Tárcoles un atractivo turístico de importancia que moviliza un volumen significativo de turismo internacional y local. El enfoque principal del desarrollo turístico está en el aporte que el turismo pueda brindar al desarrollo sostenible, de manera que el turismo sirva como instrumento tanto para la conservación de los recursos naturales como para el desarrollo comunal. Este ecoturismo en el río Grande de Tárcoles genera beneficios económicos a agencias de viajes, transportistas, hoteles y restaurantes locales. Abadía (2000. Los cocodrilos del río Grande de Tárcoles: biología y ser humano. Tesis de Magister Scientiae. Universidad Nacional. Costa Rica) sugiere que los cocodrilos del río Grande de Tárcoles representaron ingresos del orden de $61.350 en 1999 para las agencias de viajes, que a su vez repartieron utilidades entre los restaurantes, hoteles y restaurantes locales. Groeneveld y Raschke (2000. Cocodrilos y turistas en el puente sobre el Río Grande de Tárcoles: conocimientos, actitudes y aspectos turísticos. PRMVS-Una. Costa Rica [inédito]) señalan a su vez que en el puente sobre el Grande de Tárcoles, en la carretera Costanera, en el verano hay un promedio de 645 visitantes/día entre semana y de 1.759 visitantes/ día en fin de semana que paran a observar los cocodrilos. En el sitio existen puestos de venta de refrescos y artesanías, en su casi totalidad no alusivas a los cocodrilos, con ganancias en verano superiores a los $1.000 semanales.
La cantidad de dinero que ingresa al sector turístico como consecuencia de la disponibilidad de cocodrilos no refleja el costo de pérdida si los cocodrilos desaparecieran y, por tanto, constituye una subestimación del valor de los mismos (Rosenthal, H. et al. 1986. User’s guide to RMTCM: software for travel cost analysis. USDA Forest Service General Technical Report RM-132. Colorado). El método de costos de viaje toma en consideración el costo de pérdida del recurso turístico en caso de que éste desapareciera y se aplica por lo general a la valoración de áreas naturales que cumplen una función de recreación y que la gente visita para su esparcimiento. Aunque en general el disfrute de las áreas naturales es gratuito, el visitante incurre en gastos para poder disfrutar de ellos. El método de costos de viaje intenta estimar cómo varía la demanda de un bien ambiental frente a cambios en los costos de disfrutarlo y analiza los cambios en el excedente del consumidor producidos por modificaciones en el bien ambiental que impidan su visita (Azqueta, D. 1994. Valoración económica de la calidad ambiental. McGraw-Hill. Madrid). Abadía (Ibid.) señala que a los cocodrilos como atracción turística les corresponden valores económicos altos en la medida en que existe una disposición elevada de pago por parte de los turistas para acceder a sitios donde se les puede observar. El valor presente, estimado mediante el método de costos de viaje, de la población de cocodrilos del río Grande de Tárcoles como atractivo turístico es de $692.325.
Al precio actual de $3,10 por cm de piel a lo ancho y $81,80 por metro lineal de piel cruda de C. acutus, el precio de venta calculado para la totalidad de las pieles de los cocodrilos del río Grande de Tárcoles entre la desembocadura y el puente es de $35.500 considerando la existencia mínima estimada para 1999 de 74 individuos adultos, 22 subadultos, 63 juveniles y 57 neonatos resultante de una fracción visible de 22,5 cocodrilos/km para esta sección del río. En consecuencia, el valor presente de la población de cocodrilos como recurso turístico excede en 19,5 veces el valor actual de las pieles crudas en el mercado (Abadía 2000).
La población de cocodrilos del río Grande de Tárcoles, por ser abundante, resulta atractiva para el turismo. Cualquier disminución en la cantidad de cocodrilos en la cuenca baja del río Grande de Tárcoles resultará en una pérdida de su valor económico y en un impacto negativo en la disposición de los turistas a incurrir en costos para acceder al río a observarlos. El valor de los cocodrilos está en su existencia como conjunto y no como individuos aislados y desarticulados demográficamente. En la medida en que se desarrollan metodologías más precisas para valorar los recursos naturales, y se perciben beneficios económicos locales e inmediatos, los argumentos conservacionistas ganan en fuerza y aceptación.
Gerardo Abadía es investigador en la Universidad Nacional [gabadia@una.ac.cr]