Presentación

  El anuncio de Abel Pacheco de que promoverá la inclusión en la Constitución Política de un capítulo de garantías ambientales ha conmocionado a los ambientalistas, no porque crean que eso constituye la panacea, sino porque, en primer lugar, tal iniciativa dice mucho del talante ambientalista del flamante presidente de la República -aunque no necesariamente del nuevo gobierno-, y, segundo, porque esa reforma constitucional -aún no bien definida- afianzaría lo hasta hoy logrado en Costa Rica en pro de la naturaleza, institucionalizándolo muy sólidamente, y abriría paso a más avances en la misma línea -a condición, claro está, de que el movimiento ambientalista siga presionando en ese sentido a través, como hasta hoy se ha hecho, de multiformes iniciativas. Sin esta ya vieja y tenaz presión del ambientalismo (que a veces no se le distingue por provenir de cientos de pequeños focos) a Pacheco no se le hubiera ocurrido lo que ha propuesto (él es sensible a las preocupaciones y aspiraciones de nuestros movimientos sociales) ni existirían logros ambientalistas que amacizar a través del refrendo de la Carta Magna.

En esta edición presentamos cuatro escritos de sendos especialistas en derecho ambiental incuestionablemente representativos del movimiento ambientalista tico. Con esto se pretende contribuir al proceso de clarificación respecto de los cometidos precisos y los contenidos específicos que ha de tener la reforma constitucional promovida por el presidente, la cual debiera ser alumbrada del modo más participativo posible.

 

Página principal.