Biotecnología, nuevo campo de desarrollo del capital

La biotecnología, una de las más recientes y fascinantes manifestaciones de la alta tecnología, es en muchos sentidos un salto hacia lo desconocido. Por lo mismo, no es de extrañar que la aplicación de técnicas de ingeniería genética con fines comerciales genere cuestionamientos puntuales de orden ético y ambientalista que, sin duda, plantean el reto de estudiar, evaluar y reflexionar sobre ella.

El autor de La amenaza biológica, Gian Carlo Delgado, joven intelectual mexicano vinculado con el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), acepta el desafío, mas lo encara desde una perspectiva diferente. Hace suyos los planteamientos críticos precedentes, pero integrándolos en una discusión sobre las fortalezas y contradicciones del capitalismo de principios del siglo XXI. Su contribución a tal discusión se materializa, desde las primeras páginas, en una crítica de corte marxista a la lógica capitalista de la biotecnología y a las estructuras de poder que la impulsan y se benefician con ella: corporaciones multinacionales y potencias industriales, entre las que Estados Unidos juega un papel protagónico.

A partir de la constatación de que la biodiversidad está desigualmente distribuida sobre el planeta, y  de que la mayor dotación de ella se localiza en los países periféricos, el autor llega a la siguiente conclusión: el desarrollo de la biotecnología obedece a la necesidad del capital de compensar la caída inevitable de la tasa de ganancia aprovechando la oportunidad que ofrece la biotecnología de obtener una plusvalía extraordinaria de esta nueva forma de renta de la tierra. Resalta, por consiguiente, la centralidad del espacio geográfico y su importancia estratégica como instrumento de poder, y plantea la necesidad de abordar el estudio del desarrollo de la biotecnología desde una perspectiva geoeconómica y geopolítica para desenmascarar los intentos de las transnacionales y de los estados nacionales centrales de apropiarse, controlar y monopolizar el germoplasma global.

Desde esa perspectiva -y con ese propósito- en la tercera parte del libro el autor hace un minucioso recuento de cómo las nuevas multinacionales de capitales "tecnológicos" compiten con las viejas de capitales "contaminantes" (las petroleras, por ejemplo) por esta nueva y singular veta de riqueza. Denuncia que, como resultado de esta pugna y de la utilización de los sistemas de propiedad intelectual para legitimar la propiedad y el control exclusivo de conocimientos y recursos biológicos, sin protección ni recompensa alguna para las significativas contribuciones de comunidades indígenas y campesinas, se ha terminado por implantar un sistema mundial de biopiratería y otro de biopatentes.

Haciendo uso de una amplia documentación, describe la red industrial biotecnológica liderada por Estados Unidos y señala el fuerte impacto que actualmente tiene en la agricultura, en la industria farmacéutica, en el proyecto del genoma humano y, sobre todo, en la industria bélica -como lo prueba el extraordinario desarrollo experimentado por las armas químico-biológicas.

En suma, este libro nos plantea un problema tan interesante como actual. Su tesis central, que metafóricamente expresada es que la biotecnología lleva inscrito el código genético del modo de producción que la engendró, plantea el interrogante de si será posible desarrollar -como lo propone el autor- un patrón tecnológico alternativo al servicio del hombre y no del capital. Y esto es así porque, por una parte, sería torpe quedarnos al margen de las ventajas que ofrece la biotecnología y, por otra, no podemos ignorar sus riesgos y nuestra incapacidad actual para manipular sus genes. ¿Implica esto que la propuesta que nos hace el autor debe ser descartada de plano por utópica, toda vez que está vinculada con un inexistente modo de producción, basado en la reproducción del hombre y no del valor? Antes de dar una respuesta apresurada, conviene recordar el proverbio chino que dice que los sueños y las utopías de una época no son más que el sentido común de la siguiente.

Gian Carlo Delgado. La amenaza biológica. Mitos y falsas promesas de la biotecnología. Plaza & Janés. México. 2002. (431 pp.)

Lilliam Jarquín

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