
A continuación se expondrá los resultados principales de un estudio realizado recientemente sobre la problemática de la vida silvestre en el área urbana de Heredia, problemática que es generada por el crecimiento poblacional que sustituye paulatinamente los remanentes de áreas naturales por estructuras urbanas, disminuyendo así la calidad y la cantidad de hábitats disponibles para las especies de flora y fauna. La investigación se centró en aves y reptiles por ser indicadores de calidad ambiental, comunes, fáciles de observar y sensibles a los disturbios humanos.
Para el estudio, cuyo objetivo general fue caracterizar (preliminarmente) el hábitat disponible para aves y reptiles, se seleccionó un área de 370 ha dentro de las que está Heredia centro y sus alrededores. Se definió dos tipos básicos de hábitats: con cobertura vegetal (bosques a las orillas de los ríos o riparios, parques públicos, patios privados y cultivos), y sin cobertura vegetal (zona urbana y lotes baldíos). En cada uno de éstos se realizó conteos de animales por la mañana y por la tarde. Con esta información se obtuvo medidas de diversidad (Índice de Shannon-Wiener) utilizando la cantidad de individuos (abundancia) y de especies (riqueza) observados en los mismos [(a) Van Horne, B. "Density as a misleading indicator of habitat quality", en Journal of Wildlife Management. 47(4), 1983. (b) Lancia, R. A. et al. "Validating habitat quality assessment: an example", en 1982. Wildlife Management Institute. Washington D.C. (c) Short, H. L. "Development and use of habitat gradient model to evaluate wildlife habitat", en 1982. Forty-seventh North American Wildlife Conference]. También se tomó datos para caracterizar las estructuras vegetales presentes (diámetro y altura de árboles, porcentaje de cobertura y presencia de flores y frutos, entre otros).
Al hacer la comparación de los distintos hábitats se encontró que el bosque ripario tuvo el mayor número de especies arbóreas, así como mayor cobertura y complejidad estructural del hábitat. Congruentemente, en ese tipo de cobertura se encontró la mayor riqueza y abundancia de aves. En este mismo sitio se detectó la mayoría de las especies relevantes para la conservación de la vida silvestre.
Los patios y los parques presentaron niveles medios de diversidad y densidad del dosel de los arboles. Al parecer, estas zonas son muy importantes para las especies generalistas que se observan en la zona urbana, por la presencia de árboles que brindan refugio y alimento. Si bien las zonas urbanas mostraron un índice de diversidad de aves alto, esto se debió a la presencia de pocas especies bien adaptadas a tal ambiente, pero con poblaciones numerosas. La presencia de éstas tampoco implica la utilización completa del hábitat, dado que recurren a áreas con vegetación para alimentarse o buscar refugio.
Los baldíos tuvieron el tercer lugar en diversidad de aves. Se destaca allí la presencia de algunas especies de predadores que no aparecieron en otras áreas. Esto es importante porque estos animales requieren tales lugares abiertos para capturar sus presas.
Los cultivos, que en este caso estuvieron representados por cafetales sin sombra, tuvieron la menor diversidad de aves de todos los hábitats. Parece que esta cobertura no ofrece alternativas interesantes de alimento y refugio a las aves.
La presencia de árboles con flores y frutos, evidentes en los bosques riparios, los parques y los patios, aumenta la disponibilidad de alimento para muchas aves. Entre los árboles observados como fuentes de alimento, se puede mencionar, entre otros, las guabas (Inga spp), los higuerones (Ficus spp) y los guarumos (Cecropia peltata).
Debido a las condiciones climáticas presentadas durante los muestreos, los avistamientos de reptiles fueron casi nulos. Sin embargo, y a pesar de la contaminación evidente en los ríos estudiados, en el bosque ripario se comprobó la presencia de dos especies, Basiliscus vittatus y Ctenosaura similis.
Para detectar los cambios en los tipos de hábitats en los últimos 50 años en el área de estudio se utilizaron fotografías aéreas de 1960, 1970, 1989 y 1997, a partir de las cuales se crearon mapas digitales utilizando los sistemas de información geográfica del Laboratorio de Telesig de la Universidad Nacional. Así se analizó la evolución de los distintos tipos de hábitats a través del tiempo, en cuanto a cambios en superficie y distribución espacial [(a) Trotter, C. M. "Remotely-sensed data as an information source for geographical information system in natural resources management: a review", en International Journal Geographical Information Systems, Vol. 5 (2), 1991. (b) Segura, W. 1995. Uso de sensores remotos y sistemas de información geográfica en la evaluación del hábitat potencial del venado colablanca (Odocoileus virginianus) en Bagaces, Guanacaste, Costa Rica. Tesis de Maestría en Manejo de Vida Silvestre, Universidad Nacional. Costa Rica]. Se observó que el crecimiento de la zona urbana ha llegando casi a su saturación en el área estudiada, eliminando las zonas de cultivo. Las áreas dedicadas a patios, baldíos y bosque ripario se han mantenido con pocas variaciones en el tiempo. Se destaca que los patios grandes son sustituidos por otros de menor tamaño; y que de los baldíos, si bien son temporales, su superficie neta se mantiene constante a lo largo de los años. El área de parques ha aumentado ligeramente debido a la creación de nuevas áreas verdes en zonas recientemente urbanizadas. Sin embargo, la presencia de dichas áreas es insuficiente y con características de composición de vegetación poco viables para mantener niveles aceptables de biodiversidad.
Si bien existe una detallada reglamentación urbana a nivel nacional, no se cuenta con la debida coordinación de un sistema normativo municipal. La Municipalidad de Heredia no tiene un plan regulador del crecimiento. Las autoridades municipales se basan generalmente en el Código Urbano Nacional para el manejo de los permisos de construcción, aunque muchas de las normas en la práctica no se cumplen. Tampoco se vislumbra un interés, por parte de las autoridades municipales, en involucrarse en la preservación del entorno natural de la ciudad y de la fauna silvestre de la zona.
A partir de los resultados obtenidos de la investigación es pertinente hacer
las siguientes recomendaciones: (1) Seguir y hacer cumplir los lineamientos del
código urbano sobre planificación territorial y preservación de áreas
verdes. (2) Poner especial interés en el desarrollo de un Plan Regulador
Municipal en el que se estipule con claridad los aspectos necesarios para el
proceso de urbanización y se tome en cuenta la realidad ambiental del cantón,
tratando de hacerlo compatible con la conservación de las especies de fauna y
flora silvestres. (3) Incorporar más áreas verdes en las nuevas zonas urbanas
en construcción y mantener las ya existentes. (4) Utilizar preferentemente
especies variadas y nativas, como guabas, higuerones y guarumos. (5) Educar
ambientalmente a la población de la ciudad sobre especies silvestres de la zona
con el fin de promover la conservación del ambiente en general. (6) Invertir en
recuperación y limpieza del bosque ripario, el cual es importante para especies
de aves migratorias, especialistas y también para otros grupos taxonómicos
como reptiles e insectos; una vez recuperado, tal bosque puede ser utilizado
para realizar educación ambiental (este hábitat parece haber sido invadido
parcialmente en los últimos años por precaristas). (7) Generar nuevas
políticas de estímulo al sector agropecuario para que las áreas de
producción puedan servir de zonas de amortiguamiento ante el avance urbano.
Los autores son tesiarios de la Maestría en Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional , son Carlos Espinoza, Claudia Quan, Coral Pacheco, Deron Oates, Federico Rizo-Patrón, Gabriel Francia, Juan P. Suazo, Juan R. Gómez, Laura Perdomo, Liliana Grandas, Michael García, Shirley Ramírez., Carlos Cisneros, Fabio Buitrago y Katia Sacchi.