Lomas de Salitral, en el cantón Desamparados, comprende el último reducto de bosque relativamente extenso dentro del casco urbano de San José. Se estima que, en total, existen allí unas 70 ha de bosque bien conservado y otras 40 ha de terrenos cubiertos por distintas etapas de la sucesión secundaria (charral, tacotal, etcétera). Estos bosques están en la actualidad rodeados de importantes zonas urbanas: Desamparados centro, Gravilias, Patarrá, Los Guido y varias urbanizaciones menores. En total, no menos de 100.000 personas viven alrededor de está área cuyo perímetro es tal que puede ser fácilmente recorrida a pie.

Pertenece a la zona de vida denominada Bosque Húmedo Premontano [Bolaños, R y V. Watson. 1993. Mapa Ecológico de Costa Rica. CCT. San José], una de las zonas de vida cuyos bosques naturales han sido más afectadas por establecimientos de plantaciones, urbanizaciones y otras alteraciones. En Lomas de Salitral, trátese de áreas cubiertas por bosque o por vegetación en proceso de regeneración secundaria, se conserva una buena parte de la riqueza florística y faunística que alguna vez tuvo el Valle Central de Costa Rica. Asimismo, estos bosques cumplen una función importante en la recarga de acuíferos y protección de nacientes. En este territorio nacen por lo menos tres afluentes del río Tiribí, uno de los cuales abastece de agua al centro recreativo y balneario de Patarrá.

Debido a lo quebrado de algunas áreas, estos bosques también tienen una función importante en el control de la erosión, la conservación del suelo y la prevención de derrumbes y otros posibles desastres naturales. Una falla geológica importante que atraviesa el Valle Central, la denominada falla de Salitral, pasa justo en límite norte de esta área.

Flora

Durante los últimos siete años se han llevado a cabo varios estudios sobre la riqueza biológica de Lomas de Salitral. Luis Poveda, de la Universidad Nacional, hizo un recuento de la riqueza de la zona en cuanto a plantas medicinales, y Quírico Jimenez, del Instituto Tecnológico, junto con sus alumnos hizo un inventario de los árboles de la zona. La Asociación de Comunidades Ecologistas (Coecoceiba) ha mantenido durante varios años un programa de giras educativas que se combinó con la recolección e identificación de muestras botánicas que complementan los estudios anteriores [Coecoceiba. 1998. Riqueza Biológica y Potencial Educativo de Lomas de Salitral. Impresión doméstica. San José].

En total, se ha identificado unas 200 especies de plantas distribuidas en 73 familias, de las que un 53% son árboles. Muchas tienen usos potenciales: medicinales, para control biológico de plagas u ornamentales. Otras son importantes por sus interrelaciones con la vida silvestre, principalmente con aves y mariposas.

Una especie, el árbol Hauya lucida (Onagraceae), es endémica del Valle Central, es decir, es una especie que solamente habita el Valle Central de Costa Rica y cuyas poblaciones han ido desapareciendo conforme han desaparecido los bosques y las áreas naturales. En Lomas de Salitral se encuentra una de las poblaciones sobrevivientes más importantes de esa especie. Ésta tiene gran potencial ornamental y de uso urbano dado su tamaño mediano, su bello porte y follaje y su impresionante floración. Su flor es una campana de cuatro pétalos y unos 15 cm de longitud de color blanco-rosado. Su tronco es liso, rojizo-pardo similar al de la guayaba, de ahí que en algunas localidades lo denominen guayabón del valle. Su fruto es una cápsula maderosa que se abre en cuatro, algo parecida a la del cedro amargo pero de mayor tamaño. Sus semillas diminutas son muy fáciles de hacer germinar -ensayos personales con semilla recolectada en Cerros de Escazú han indicado más de un 80% de germinación. Su crecimiento en zonas urbanas, al menos durante los primeros cinco años, es satisfactorio. En suelos fértiles alcanza de tres a cuatro metros de altura y una copa densa y bella. Empieza a florecer a los cuatro años de edad.

Aves

El biólogo Gabriel Rivas, durante un día dedicado a la observación de aves, identificó 20 especies distribuidas en 15 familias. Sin embargo, reportes para áreas similares del Valle Central indican que en la zona es dable encontrar al menos unas 60 especies de aves residentes y unas 35 de migratorias, además de un número considerable de aves de paso (Stiles, F. G. Biología Tropical 38 (2B), 1990).

Es importante mencionar que de las aves observadas el martín-pescador (Ceryle torquata) no había sido reportado para regiones tan altas.

Mariposas

La zona presenta una alta diversidad de mariposas. Un estudio llevado a cabo entre biólogos de Coecoceiba y el Departamento de Historia del Museo Nacional identificó alrededor de 45 especies dentro de las cuatro familias principales de mariposas diurnas de Costa Rica. De éstas, al 70% se le ha identificado la planta hospedera, por lo que se puede considerar especies reproducibles en la zona. Además, en la zona hay gran abundancia de plantas cuyas flores o frutos sirven de alimento a las mariposas en fase adulta.

La especie Historis acheronta (Nymphalidae) es reportada como muy rara a nivel nacional (De Vries. 1989. Mariposas de Costa Rica. Princenton University). La Heilonius hecalesia es una especie con poblaciones reducidas en el país, cuya principal población en el Valle Central se ubica justo en la Loma de Salitral (Gilbert, Larry. 1995. Com. Pers.)

Riqueza biológica y potencial educativo

A pesar de lo preliminar de los estudios sobre riqueza biológica de Lomas del Salitral, los resultados son indicadores de la importante riqueza biológica que se mantiene en el área.

Es importante recalcar que Loma Salitral posiblemente sirve además de puente o corredor biológico para que especies de aves, insectos voladores y otros organismos puedan desplazarse entre los bosques de Cerros de Escazú, el Tablazo y Cerros de La Carpintera. De esta manera, esta zona se integra a un ecosistema mayor, formado por los pequeños parches boscosos que van quedando en los alrededores del Gran Área Metropolitana.

Muchas de las aves y mariposas que visitan diariamente los jardines en San José se refugian o pasan alguna parte de su ciclo de vida en estos bosquecitos. De este modo las áreas silvestres que existen en Loma Salitral son esenciales para el mantenimiento de una parte importante de la belleza de nuestros parques y jardines.

Por otro lado, Lomas de Salitral se ubica en el cantón de más alta densidad poblacional de Costa Rica. Esta área está rodeada por zonas urbanas, algunas muy pobladas y con graves problemas ambientales (Los Guido, Gravilias, etcétera).

Se estima que más de 100.000 personas tendrían acceso, caminando o a pocos minutos en bus o automóvil, a la Loma para recrearse o educarse.

Los bosques densos de esta área, mediante senderos, charlas, actividades y mensajes educativos de interpretación serían herramientas muy efectivas para sensibilizar y desarrollar una nueva visión del bosque entre los costarricenses. Lomas de Salitral podría llegar a ser una especie de vínculo que mantuviera unido al josefino con la naturaleza. La conservación de las Lomas, entonces, no solo es importante por la riqueza biológica que encierra sino también por el potencial educativo al alcance de una gran población. Mediante un programa de actividades que incluyera caminatas, charlas, reforestación e investigaciones los estudiantes de la zona podrían tener acceso a una educación no formal muy estimulante que los sensibilizara ante los procesos naturales.

A nivel universitario, Lomas de Salitral ofrece un espacio para desarrollar estudios de campo e investigaciones. Asociaciones no naturales de árboles como el encinal del Balneario de Patarrá, y los pinares y cafetales abandonados, brindan un espacio interesante de estudio para ecólogos e ingenieros forestales. Sería posible también establecer áreas de investigación o producción agroecológica que incluyera, por ejemplo, la siembra de café con sombra, la horticultura orgánica, la citricultura, etcétera. Y, aparte de que los bosques de Lomas de Salitral representan un pulmón y un espacio verde fundamental para el desarrollo de una buena calidad de vida entre los habitantes de Desamparados, y en general del Gran Área Metropolitana, cumplen un papel importante como protección y mitigación de la erosión y frente a posibles desastres naturales.


El autor, biólogo, es miembro del grupo ecologista Coecoceiba-Amigos de la Tierra [jbaltodas@hotmail.com].

 

Página principal